Xi Jinping presenta una nueva organización mundial de inteligencia artificial como contrapeso a la influencia estadounidense
El presidente de China, Xi Jinping, lanzó este viernes en Shanghái la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial, una iniciativa que busca dar mayor voz a los países en desarrollo en la gobernanza de esta tecnología. El acuerdo fundacional fue firmado por 29 naciones, entre ellas Rusia, Brasil, Indonesia y Pakistán, en lo que representa un movimiento estratégico de Pekín para contrarrestar la influencia de Estados Unidos en el desarrollo y regulación de la inteligencia artificial a nivel global.
Xi Jinping pronunció su discurso durante la apertura de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC, por sus siglas en inglés), la novena edición del evento que reúne a más de 1.100 empresas y 1.400 invitados internacionales, según reportó El País. El mandatario chino calificó el lanzamiento de la organización como un "hito" y la presentó como respuesta directa a la demanda del Sur Global de contar con mayor participación en la gobernanza de una tecnología que actualmente se concentra en un reducido grupo de Estados y empresas, con Estados Unidos en cabeza.
En su intervención, Xi defendió el desarrollo abierto de la inteligencia artificial y criticó, sin mencionar directamente a Estados Unidos, la ampliación del concepto de seguridad nacional. "El desarrollo de la inteligencia artificial no debe ser un solo de un país, sino una sinfonía de cooperación mundial", afirmó según reportó la agencia AP. También advirtió del riesgo de que la brecha tecnológica genere "nuevas injusticias históricas" y se opuso a lo que llamó el "estiramiento excesivo" del concepto de seguridad nacional en el campo de la inteligencia artificial.
La alusión de Xi apunta directamente a las restricciones estadounidenses a la exportación hacia China de semiconductores avanzados y la maquinaria necesaria para fabricarlos. Pekín considera esos controles un intento de frenar su desarrollo tecnológico, mientras que Washington los justifica por el posible empleo militar de esos componentes. "Debemos oponerme conjuntamente a la práctica de estirar excesivamente el concepto de seguridad nacional en el campo de la inteligencia artificial y de anteponer la seguridad propia a la de otros países", declaró Xi según la agencia AP.
La nueva Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial, con sede en Shanghái, se perfila como un contrapeso directo a la iniciativa estadounidense conocida como Pax Silica, que aglutina a aproximadamente treinta países y busca asegurar cadenas de suministro para alimentar el desarrollo de la inteligencia artificial. Según reportó AP, la iniciativa Pax Silica, lanzada a finales del año pasado, incluye a países como Japón, Reino Unido, Australia, Filipinas, Israel e India.
Los 29 países que firmaron el acuerdo fundacional de la nueva organización incluyen, según DW, a Rusia, Bielorrusia, Serbia, Cuba, Brasil y Venezuela, junto con 12 naciones asiáticas y 10 africanas. El acuerdo fue reportado por la agencia estatal china Xinhua. Esta composición refleja la estrategia de Pekín de construir coaliciones con naciones que se sienten marginadas por el liderazgo tecnológico occidental.
Xi articuló su propuesta en materia de inteligencia artificial en torno a cuatro grandes ideas: apertura e innovación, control de los riesgos, respeto a la diversidad cultural y fortalecimiento de la gobernanza multilateral, con Naciones Unidas como foro principal, según El País. El mandatario también anunció compromisos concretos para expandir la cooperación en inteligencia artificial.
China ofrecerá durante los próximos cinco años 5.000 plazas de formación en inteligencia artificial para países en desarrollo, según reportó AP. Además, creará centros de cooperación con organizaciones como la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), la Unión Africana, los BRICS, la Liga de Estados Árabes, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, y la Organización de Cooperación de Shanghái, según El País y AP. Xi también prometió desplegar sistemas chinos de alerta meteorológica inteligente en 30 Estados, proporcionando acceso a una herramienta de inteligencia artificial desarrollada por China que ofrece sistemas de alerta temprana.
El contexto geopolítico de esta iniciativa es complejo. La estrategia de Pekín se inscribe en un movimiento más amplio en el cual China busca sacar partido de los movimientos de un Estados Unidos que se retira del entramado de instituciones internacionales que contribuyó decisivamente a crear, según El País. Pekín trata de utilizar esos espacios que se abren para perfilarse como actor responsable, dispuesto a la cooperación multilateral y defensor de los intereses de los países en vías de desarrollo.
George Chen, socio y presidente de la práctica digital de la consultora The Asia Group con sede en Washington, quien asistió a la conferencia en Shanghái, interpretó la nueva organización como la respuesta de China a la iniciativa Pax Silica liderada por Estados Unidos, según reportó AP. Chen también señaló que el discurso de Xi puede verse como una señal de que China puede ser un socio confiable para los países del Sur Global. "China no permitirá que América sea el monopolio de la tecnología de inteligencia artificial", afirmó Chen según AP.
China cuenta con argumentos tecnológicos para sostener sus aspiraciones de liderazgo en inteligencia artificial. La irrupción de DeepSeek a comienzos de 2025 alteró la percepción de que las empresas estadounidenses mantenían una ventaja muy difícil de recortar, según El País. El modelo de razonamiento de DeepSeek ofreció resultados competitivos y, según la compañía, fue desarrollado con menos recursos que los sistemas de sus rivales estadounidenses. Su lanzamiento provocó un terremoto bursátil entre las grandes tecnológicas de Estados Unidos.
Desde entonces, empresas chinas como Alibaba, ByteDance, Tencent, Moonshot AI y la propia DeepSeek han presentado modelos cada vez más potentes y baratos, según El País. Coincidiendo con la conferencia de Shanghái, Moonshot AI presentó este viernes el modelo Kimi K3, que la empresa describió como el mayor modelo en abierto en cuanto a volumen de parámetros. Según AP, Kimi K3 cuenta con 2,8 billones de parámetros, lo que lo convertiría en el modelo de código abierto más grande del mundo. En comparación, DeepSeek V4 Pro tiene 1,6 billones de parámetros.
El mes pasado, otra empresa china de inteligencia artificial, Zhipu (Z.ai), lanzó su nuevo modelo insignia GLM-5.2 de código abierto como desafío a rivales estadounidenses como los modelos de Anthropic, según reportó AP.
Aunque Estados Unidos todavía desarrolla más sistemas de primer nivel y concentra mucha más inversión privada, China encabeza el volumen de publicaciones, citas científicas, patentes y robots industriales instalados, según El País. Un informe del Instituto de Inteligencia Artificial Centrada en el Ser Humano de la Universidad de Stanford concluye que, en marzo, la diferencia en la clasificación Area entre el modelo estadounidense y el chino mejor puntuados era de apenas un 2,7%.
La escala del mercado interno de China constituye otro activo estratégico. Más de 600 millones de personas utilizaban inteligencia artificial generativa en China a finales de 2025, según cifras del Centro de Información de la Red de Internet de China citadas por AP. Estas herramientas se han incorporado rápidamente en vehículos, teléfonos, plataformas de comercio electrónico, fábricas y servicios cotidianos.
Durante la conferencia que se extiende hasta el lunes, el gigante tecnológico Huawei está exhibiendo su poderoso sistema de computación de inteligencia artificial, el Atlas 950 SuperPoD, según reportó AP. Algunos analistas tecnológicos ahora creen que China se ha convertido en un innovador en inteligencia artificial y ya no solo está alcanzando a Estados Unidos. El plan quinquenal de China hasta 2030 ha priorizado el progreso en fronteras de la ciencia y la tecnología, incluyendo la inteligencia artificial.
Sin embargo, el avance chino también tropieza con limitaciones significativas. Aunque Huawei intenta construir una alternativa nacional a los procesadores de Nvidia, las restricciones estadounidenses dificultan que las empresas chinas accedan a la capacidad informática necesaria para entrenar los mayores modelos, según El País. Pekín ha acelerado la producción nacional de semiconductores, aunque sigue dependiendo de tecnología y maquinaria extranjeras en algunos de los tramos más complejos del proceso.
Los modelos de inteligencia artificial abiertos de China, como DeepSeek, son vistos especialmente en el mundo en desarrollo como atractivos y frecuentemente más asequibles que los modelos estadounidenses de inteligencia artificial, que son en gran medida de código cerrado, según AP. Sin embargo, políticos estadounidenses y varias grandes empresas estadounidenses de inteligencia artificial, incluyendo Anthropic, han acusado a los modelos chinos de "destilación" ilícita de sus modelos para extraer sus tecnologías. Pekín afirma que estas acusaciones son "infundadas", según reportó AP. Los responsables políticos estadounidenses también han planteado preocupaciones sobre si la inteligencia artificial china representa una amenaza económica para Estados Unidos.
Existe una tensión fundamental en el enfoque de China hacia la inteligencia artificial. Aunque Pekín reivindica en el exterior una inteligencia artificial "abierta" y "accesible", mantiene un estricto control sobre la información que puede generar dentro del país, según El País. Los servicios de inteligencia artificial chinos ofrecidos al público están sujetos al mismo sistema de censura que el resto de internet. Las normas obligan a las empresas a respetar los denominados "valores socialistas fundamentales" y les impiden generar contenidos que cuestionen el poder del Estado, dañen la imagen del país o pongan en entredicho la versión oficial sobre asuntos políticamente sensibles.
Xi enfatizó la importancia de un enfoque "centrado en las personas" en el desarrollo de la tecnología de inteligencia artificial. "Debemos establecer leyes y regulaciones, monitoreo tecnológico, sistemas de alerta temprana y respuesta de emergencia, para asegurar que la inteligencia artificial siempre esté bajo control humano", afirmó según DW.
Este será uno de los obstáculos para que China convenza a otros países de que su modelo puede sustentar el orden internacional "justo y razonable" que Xi ha reclamado en Shanghái. El líder chino ha insistido en que la inteligencia artificial debe estar guiada por "la sabiduría humana y el consenso internacional". La creación del nuevo organismo le proporciona ahora una plataforma para tratar de construir ese consenso, pero queda por comprobar hasta dónde está dispuesto Pekín a abrir esa tecnología cuando choque con sus propios límites políticos.
La conferencia de Shanghái combina foro político, encuentro académico y exposición empresarial. A la apertura asistieron el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, junto con varios jefes de Estado y de Gobierno, incluyendo los líderes de Kazajistán, Camboya y Tailandia, según reportó AP.
Tras una visita del presidente estadounidense Donald Trump a Pekín para reunirse con Xi en mediados de mayo, China y Estados Unidos también acordaron realizar un diálogo sobre desarrollo y gobernanza de la inteligencia artificial, según AP. Sin embargo, la creación de esta nueva organización mundial de cooperación en inteligencia artificial sugiere que Pekín está avanzando en paralelo con sus propias iniciativas institucionales, independientemente de los diálogos bilaterales con Washington.
La iniciativa de China refleja una estrategia más amplia de construcción de entramados internacionales que, sin ser alianzas formales como las que ha configurado Estados Unidos en las últimas décadas, desarrollan redes de conexión entre Pekín y el resto del mundo. Ejemplos de esto incluyen la Iniciativa Global de Desarrollo, la Iniciativa de Seguridad Global y la Iniciativa de Gobernanza Global, según El País. La Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial es un paso más en esta construcción de influencia geopolítica a través de la tecnología.

