El presidente ugandés Yoweri Museveni, de 81 años, juró el cargo este martes 12 de mayo para un séptimo mandato consecutivo tras ganar elecciones disputadas en enero con más del 70% de los votos, extendiendo su gobierno de 40 años como uno de los gobernantes más longevos de África. Su hijo, el general Muhoozi Kainerugaba, jefe del ejército, ha emergido como gobernante de facto y está posicionado para heredar el poder, según múltiples fuentes.
Yoweri Museveni, de 81 años, prestó juramento este martes en Kampala para su séptimo mandato consecutivo como presidente de Uganda, extendiendo su gobierno que ya cumple 40 años y consolidándose como uno de los líderes africanos más longevos en el poder, según informó la BBC. El mandato se extenderá hasta 2031.
La ceremonia de investidura se realizó en los terrenos de la independencia de Kololo, en la capital ugandesa, con miles de seguidores del presidente asistiendo al evento que fue declarado feriado público por el gobierno, según reportó Los Angeles Times. Tanques blindados y fuertes medidas de seguridad fueron desplegados en Kampala en lo que la policía describió como medidas para mantener el orden público, según la BBC.
Museveni fue declarado ganador de las elecciones de enero con más del 70% de los votos, según funcionarios electorales citados por la BBC. Su principal rival, el cantante convertido en político Bobi Wine, cuyo nombre real es Robert Kyagulanyi Ssentamu, rechazó los resultados alegando que la votación estuvo marcada por "relleno de urnas", acusación que los funcionarios electorales negaron, según la misma fuente.
El líder opositor de 44 años huyó del país después de las elecciones, afirmando que temía que "el régimen quisiera eliminarlo", según la BBC. Wine, quien lidera el partido Plataforma de Unidad Nacional, calificó los resultados como "falsos" e instó a los ugandeses a luchar por su democracia.
En su discurso de investidura, Museveni declaró que su nuevo mandato debería considerarse como un tiempo de "no más sueño para todos los ugandeses". El presidente instó a la población a enfocarse en crear más riqueza y empleos, construyendo sobre el progreso logrado en los últimos 40 años mediante el logro de la paz y el desarrollo de infraestructura, según la BBC. "No más excusas", agregó Museveni según Los Angeles Times.
El presidente también afirmó que su gobierno utilizaría los ingresos de la producción petrolera planificada para hacer crecer la economía y aliviar la pobreza. "Debemos proteger lo que se ha logrado, corregir lo que aún necesita mejora y avanzar juntos como un solo país", añadió según la BBC.
Entre los líderes africanos que asistieron a la ceremonia se encontraban la presidenta de Tanzania, Samia Suluhu Hassan, el presidente de la República Democrática del Congo, Félix Tshisekedi, el presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, y el presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud, según la BBC.
Museveni llegó al poder por primera vez como líder rebelde en 1986, y desde entonces ha ganado siete elecciones, según la BBC. Se encuentra entre los pocos líderes africanos en el poder durante más de 40 años, junto con Denis Sassou Nguesso del Congo-Brazzaville, Teodoro Obiang de Guinea Ecuatorial y Paul Biya de Camerún.
Uganda tiene una de las poblaciones más jóvenes del mundo, con la mayoría de las personas habiendo conocido solo a este presidente, según la BBC. Museveni no ha indicado cuándo tiene intención de retirarse, pero los analistas afirman que este probablemente será su último mandato, según la misma fuente.
Su hijo de 52 años, el general Muhoozi Kainerugaba, jefe militar, ha sido ampliamente señalado como un potencial sucesor, según la BBC. Kainerugaba supervisó los ensayos de varios días del desfile militar que animó la inauguración de Museveni, con aviones de combate Sukhoi de fabricación rusa volando ruidosamente sobre los terrenos ceremoniales oficiales en Kampala, según Los Angeles Times.
Kainerugaba ha emergido como gobernante de facto y está posicionado para heredar el poder mediante una enmienda constitucional o una toma militar, según Los Angeles Times. El general se unió al ejército a finales de la década de 1990, y su ascenso a la cima de las fuerzas armadas ha sido controvertido, con críticos denominándolo el "Proyecto Muhoozi" para prepararlo para la presidencia, según la misma fuente.
Hay dos posibles rutas hacia el poder para Kainerugaba: una toma de control incruenta pero inconstitucional por parte del general, o una enmienda constitucional que permita a los legisladores del partido gobernante, que tiene una mayoría abrumadora, elegirlo como sucesor de Museveni, según Los Angeles Times. Una victoria electoral se considera un obstáculo demasiado alto para Kainerugaba, cuyos desafiantes incluirían al líder opositor Bobi Wine.
Anita Among, la presidenta del parlamento, dijo el mes pasado que los legisladores harían todo lo posible para ayudar a Kainerugaba en su búsqueda de la presidencia. "Por el bien de MK, solo asegúrenle a MK que haremos lo que sea necesario", dijo Among a un grupo de legisladores que celebraban el cumpleaños del general, mencionando las iniciales de Kainerugaba, según Los Angeles Times. "En el undécimo parlamento, la oposición fue tragada. En el duodécimo parlamento, va a ser aplastada".
Sin embargo, Kainerugaba ha enfrentado cada vez más críticas por la forma en que usa las redes sociales para amenazar a la oposición, incluido Wine, según la BBC. En la plataforma X a principios de este año, amenazó con hacer que le quitaran los testículos a Wine en publicaciones que desde entonces han sido eliminadas.
Andrew Mwenda, un aliado cercano y amigo de Kainerugaba, escribió el mes pasado en el periódico en línea Independent: "Muchos ugandeses cercanos al poder han aprendido esta lección. Que el presidente es viejo y está exhausto, tanto intelectual como físicamente. Tiene una capacidad limitada para monitorear muchas cosas en un amplio espectro de sectores", según Los Angeles Times.
Angelo Izama, analista que dirige el grupo de expertos Fanaka Kwawote con sede en Uganda, dijo: "Mientras la gente espera la transición legal de Museveni, la transición de facto ya ha ocurrido. Kainerugaba, más que el presidente, es la voz final en asuntos de defensa y seguridad", según Los Angeles Times.
A diferencia del enfoque diplomático de Museveni, el estilo más confrontacional de Kainerugaba y sus duras publicaciones en línea generan preocupaciones sobre cómo podría desarrollarse una transición de poder, según Los Angeles Times. Los asociados de Kainerugaba lo describen como un oficial militar dedicado que a menudo evita las ostentosas muestras de riqueza. Asistió a escuelas militares en Estados Unidos y Gran Bretaña antes de hacerse cargo de una unidad de guardia presidencial que desde entonces se ha expandido a un grupo de élite de fuerzas especiales.
Además de sus deberes militares, es el fundador de un grupo activista político conocido como la Liga Patriótica de Uganda. Sus miembros y simpatizantes van desde ministros del gobierno hasta empresarios, según Los Angeles Times.
El gobierno de Museveni ha continuado enfrentando críticas de grupos de derechos humanos por la represión de las fuerzas de seguridad tras la votación disputada, según la BBC. El mes pasado, Amnistía Internacional dijo que al menos 16 personas probablemente fueron asesinadas entre el 15 y el 18 de enero por el ejército y la policía. Dijo que las víctimas estaban desarmadas y no representaban ninguna amenaza inminente, según la BBC.
El grupo de derechos también ha sido crítico del trato a otro político opositor clave, Kizza Besigye, quien permanece en prisión desde finales de 2024 después de ser dramáticamente secuestrado mientras visitaba Kenia y llevado por la fuerza a Uganda, según la BBC. Posteriormente fue acusado en un tribunal militar de posesión de pistolas e intento de compra de armas en el extranjero, acusaciones que niega.
La semana pasada, el gobierno aprobó una Ley de Soberanía que criminaliza acciones consideradas como promoción de "los intereses de un extranjero contra los de Uganda" y etiqueta a los receptores de financiamiento extranjero como "agentes de extranjeros", según la BBC.
La legislación prohíbe a un "agente de un extranjero" obtener subvenciones u otro apoyo monetario de fuentes externas que excedan los 400 millones de chelines ugandeses, aproximadamente 110.000 dólares actualmente, dentro de un período de 12 meses sin la aprobación del ministro del interior, según Los Angeles Times.
El partido de Wine, la Plataforma de Unidad Nacional, condenó la legislación como "inconstitucional, irrelevante y presentada de mala fe para perseguir aún más a aquellos con puntos de vista divergentes", según Los Angeles Times.
Museveni, un aliado de Estados Unidos en seguridad regional, a menudo recibe crédito por presidir una paz y estabilidad relativas. Pero muchos otros ven una tendencia cada vez más autoritaria en desacuerdo con su promesa temprana de democracia, según Los Angeles Times. Los límites de mandato y edad han sido eliminados y algunos oponentes encarcelados o marginados.
Museveni llegó al poder por la fuerza en 1986 como líder de una fuerza guerrillera cuyo objetivo era democratizar Uganda después de años de caos y guerra civil. Dijo en ese momento que el problema de África eran los líderes que se quedaban más tiempo del debido. Mucho más tarde, cambió su postura para decir que su crítica era hacia los líderes que prolongaban su gobierno sin un mandato electoral, según Los Angeles Times.