Administración Trump activa por primera vez tribunal secreto para deportar presuntos "terroristas extranjeros"
Política

Administración Trump activa por primera vez tribunal secreto para deportar presuntos "terroristas extranjeros"

La administración Trump ha presentado la primera solicitud en treinta años ante un tribunal secreto y dormido creado en 1996 para considerar peticiones del gobierno estadounidense de deportar a presuntos "terroristas extranjeros". El Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros, que nunca había recibido una petición hasta el pasado miércoles, fue activado por el Departamento de Justicia para buscar la deportación de un individuo cuyo nombre permanece oculto. La jueza presidenta Joan Ericksen ordenó al gobierno proporcionar más información sobre los fundamentos legales de la acusación.

POLÍTICA19 JUL 2026

El Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros fue establecido en 1996 mediante la Ley Antiterrorismo y Pena de Muerte Efectiva, pero permaneció inactivo durante tres décadas sin recibir solicitud alguna, según información del Centro Judicial Federal. La corte está integrada por cinco jueces seleccionados por el presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos, John Roberts.

La solicitud presentada el pasado miércoles marca un hito sin precedentes en la historia de esta institución. El documento de una sola página, publicado en el sitio web del tribunal, no revela la identidad del individuo cuya deportación se busca. Según la ley federal, una persona puede ser clasificada como "terrorista extranjero" si ha "participado en actividad terrorista", ha respaldado o promovido actividades terroristas, o pertenece a un grupo político o social que alienta la actividad terrorista.

La jueza Joan Ericksen, juez federal en Minnesota y presidenta de la corte, celebró una audiencia el jueves pasado donde el tribunal planteó preguntas sobre la conexión que el gobierno alega entre las acciones del demandado y las secciones específicas de la ley que invoca. En su respuesta escrita, Ericksen indicó que las respuestas del gobierno "persuadieron a la Corte de que el Gobierno podría beneficiarse de la oportunidad para una consideración más reflexiva". Ordenó al Departamento de Justicia proporcionar información adicional antes del miércoles siguiente.

Según la ley, si una solicitud es aprobada, el tribunal debe celebrar una audiencia pública en la que el gobierno tiene la carga de probar que el individuo satisface la definición de "terrorista extranjero". Las solicitudes deben ser aprobadas por el fiscal general o el fiscal general adjunto.

La administración Trump ha intensificado significativamente los esfuerzos de deportación durante el último año, incluyendo la invocación de la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, una ley de tiempos de guerra, para remover migrantes venezolanos a quienes funcionarios acusan de ser parte de una banda terrorista. Durante una audiencia en ese caso el año pasado, el juez federal de Washington James Boasberg, quien preside el caso, sugirió que el Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros sería el foro natural para considerar solicitudes de deportación por motivos de seguridad nacional. "De hecho, el Congreso tiene una respuesta para nosotros, ¿no es así? Porque crearon el Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros", dijo Boasberg. "Entonces, si hay una preocupación de seguridad nacional con estas audiencias... siempre pueden ir al ATRC, lo cual sería un primer caso, pero para eso está, ¿verdad?".

El tribunal opera bajo procedimientos especiales que permiten que las solicitudes se presenten bajo sello, manteniendo la confidencialidad de ciertos detalles. La estructura legal refleja el equilibrio entre las preocupaciones de seguridad nacional y los derechos procesales, aunque el tribunal nunca ha sido probado en la práctica hasta ahora.

La activación de este tribunal representa una expansión de los mecanismos legales disponibles para la administración en materia de deportaciones relacionadas con seguridad nacional. El hecho de que el tribunal haya permanecido inactivo durante treinta años sugiere que las administraciones anteriores consideraron que los procedimientos existentes eran suficientes o que los criterios para clasificar a alguien como "terrorista extranjero" eran demasiado restrictivos para aplicar en la práctica.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE POLÍTICA
ColGlobal
Administración Trump activa por primera vez tribunal secreto para deportar presuntos "terroristas extranjeros"
Política

Administración Trump activa por primera vez tribunal secreto para deportar presuntos "terroristas extranjeros"

La administración Trump ha presentado la primera solicitud en treinta años ante un tribunal secreto y dormido creado en 1996 para considerar peticiones del gobierno estadounidense de deportar a presuntos "terroristas extranjeros". El Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros, que nunca había recibido una petición hasta el pasado miércoles, fue activado por el Departamento de Justicia para buscar la deportación de un individuo cuyo nombre permanece oculto. La jueza presidenta Joan Ericksen ordenó al gobierno proporcionar más información sobre los fundamentos legales de la acusación.

19 jul 2026
Tamaño de texto

El Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros fue establecido en 1996 mediante la Ley Antiterrorismo y Pena de Muerte Efectiva, pero permaneció inactivo durante tres décadas sin recibir solicitud alguna, según información del Centro Judicial Federal. La corte está integrada por cinco jueces seleccionados por el presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos, John Roberts.

La solicitud presentada el pasado miércoles marca un hito sin precedentes en la historia de esta institución. El documento de una sola página, publicado en el sitio web del tribunal, no revela la identidad del individuo cuya deportación se busca. Según la ley federal, una persona puede ser clasificada como "terrorista extranjero" si ha "participado en actividad terrorista", ha respaldado o promovido actividades terroristas, o pertenece a un grupo político o social que alienta la actividad terrorista.

La jueza Joan Ericksen, juez federal en Minnesota y presidenta de la corte, celebró una audiencia el jueves pasado donde el tribunal planteó preguntas sobre la conexión que el gobierno alega entre las acciones del demandado y las secciones específicas de la ley que invoca. En su respuesta escrita, Ericksen indicó que las respuestas del gobierno "persuadieron a la Corte de que el Gobierno podría beneficiarse de la oportunidad para una consideración más reflexiva". Ordenó al Departamento de Justicia proporcionar información adicional antes del miércoles siguiente.

Según la ley, si una solicitud es aprobada, el tribunal debe celebrar una audiencia pública en la que el gobierno tiene la carga de probar que el individuo satisface la definición de "terrorista extranjero". Las solicitudes deben ser aprobadas por el fiscal general o el fiscal general adjunto.

La administración Trump ha intensificado significativamente los esfuerzos de deportación durante el último año, incluyendo la invocación de la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, una ley de tiempos de guerra, para remover migrantes venezolanos a quienes funcionarios acusan de ser parte de una banda terrorista. Durante una audiencia en ese caso el año pasado, el juez federal de Washington James Boasberg, quien preside el caso, sugirió que el Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros sería el foro natural para considerar solicitudes de deportación por motivos de seguridad nacional. "De hecho, el Congreso tiene una respuesta para nosotros, ¿no es así? Porque crearon el Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros", dijo Boasberg. "Entonces, si hay una preocupación de seguridad nacional con estas audiencias... siempre pueden ir al ATRC, lo cual sería un primer caso, pero para eso está, ¿verdad?".

El tribunal opera bajo procedimientos especiales que permiten que las solicitudes se presenten bajo sello, manteniendo la confidencialidad de ciertos detalles. La estructura legal refleja el equilibrio entre las preocupaciones de seguridad nacional y los derechos procesales, aunque el tribunal nunca ha sido probado en la práctica hasta ahora.

La activación de este tribunal representa una expansión de los mecanismos legales disponibles para la administración en materia de deportaciones relacionadas con seguridad nacional. El hecho de que el tribunal haya permanecido inactivo durante treinta años sugiere que las administraciones anteriores consideraron que los procedimientos existentes eran suficientes o que los criterios para clasificar a alguien como "terrorista extranjero" eran demasiado restrictivos para aplicar en la práctica.

FUENTES
SIGUE LEYENDO