

Al menos tres personas murieron en ataques rusos y se registraron casi 150 enfrentamientos en el frente durante las últimas 24 horas, según informaron autoridades ucranianas este domingo, pese al alto el fuego de tres días mediado por Estados Unidos que debía regir entre el 9 y 11 de mayo. El cese de hostilidades, anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump el viernes, incluía un intercambio de 1.000 prisioneros de guerra de cada lado, pero ambos países se acusan mutuamente de violarlo en una guerra que ya supera los cuatro años.
El alto el fuego mediado por Estados Unidos entre Rusia y Ucrania se encuentra al borde del colapso tras registrarse tres muertes civiles, decenas de heridos y 147 enfrentamientos militares durante las primeras 24 horas de su vigencia, según reportes de autoridades ucranianas.
Una persona murió en cada una de las regiones de Zaporizhzhia, Dnipropetrovsk y Kherson debido a ataques con drones rusos, según informaron gobernadores regionales y la policía en reportes separados emitidos el domingo. Las víctimas civiles contrastan con el compromiso de cese de hostilidades que debía extenderse del 9 al 11 de mayo.
En la región nororiental de Kharkiv, el gobernador Oleh Syniehubov reportó que ocho personas, incluyendo dos niños, resultaron heridas en ataques con drones contra la capital regional y asentamientos cercanos. En la región de Kherson, siete personas, entre ellas un menor, fueron heridas en ataques con drones o artillería desde la madrugada del sábado, según declaró el gobernador regional Oleksandr Prokudin el domingo.
El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania informó que las fuerzas rusas atacaron uno de sus vehículos de rescate en la región de Dnipropetrovsk con un dron, hiriendo a un conductor de 23 años. La fuerza aérea de Kiev reportó que Rusia lanzó 27 drones de largo alcance contra Ucrania durante la noche, un número inferior al habitual, pero que las defensas aéreas derribaron la totalidad de ellos.
En su informe matutino diario, el Estado Mayor de Ucrania indicó que se produjeron 147 enfrentamientos a lo largo de la línea del frente durante las últimas 24 horas. Las autoridades ucranianas no han emitido comentarios públicos sobre posibles violaciones rusas del alto el fuego mediado por Estados Unidos, que también contemplaba un intercambio de 1.000 prisioneros de guerra de cada lado.
El Ministerio de Defensa de Rusia declaró el domingo que Ucrania había violado el alto el fuego al lanzar ataques con drones y artillería contra sus tropas. Según Moscú, las fuerzas rusas derribaron 57 drones ucranianos.
El presidente estadounidense Donald Trump anunció el viernes que Rusia y Ucrania habían acordado un alto el fuego de tres días, en medio de un esfuerzo de paz más amplio para poner fin a la guerra que lleva más de cuatro años. Sin embargo, el acuerdo enfrenta serias dudas sobre su viabilidad tras los incidentes reportados.
A principios de esta semana, Rusia y Ucrania habían anunciado cada uno altos el fuego separados, comenzando el viernes y el miércoles respectivamente, pero rápidamente se acusaron mutuamente de romperlos. Este patrón de acusaciones cruzadas se repite ahora con el cese de hostilidades mediado por Washington.
La situación en el terreno refleja el agotamiento que atraviesa Rusia, según reportes de corresponsales que viajaron en el Transiberiano entre finales de diciembre de 2025 y principios de enero de 2026. En el tren que une Moscú con Vladivostok, soldados que regresan de Ucrania se cruzan con viajeros cautelosos sobre lo que dicen. Más allá de los Urales, carteles de propaganda intentan por todos los medios posibles reclutar nuevos soldados, según reportó Le Monde.
El fracaso del alto el fuego plantea interrogantes sobre la capacidad de mediación internacional en un conflicto que ha causado decenas de miles de muertos y millones de desplazados. La continuación de los enfrentamientos y las muertes civiles durante un período que debía ser de tregua sugiere que las posiciones de ambos bandos permanecen irreconciliables y que los esfuerzos diplomáticos enfrentan obstáculos significativos.
La comunidad internacional observa con preocupación si el alto el fuego podrá mantenerse durante las horas restantes o si colapsará completamente, lo que representaría un revés para los esfuerzos de paz liderados por Estados Unidos y complicaría futuras iniciativas diplomáticas para resolver el conflicto.