La Policía Nacional y la Ertzaintza arrestaron el lunes en Agurain-Salvatierra a un menor de 16 años por su presunta vinculación con el terrorismo yihadista, tras detectar un proceso de profunda radicalización y autoadoctrinamiento mediante material audiovisual de Daesh.
Un operativo conjunto de la Policía Nacional y la Ertzaintza ha detenido a un menor de edad en la localidad alavesa de Agurain-Salvatierra por su presunta vinculación con el terrorismo yihadista. La investigación, iniciada en noviembre del año pasado, reveló que el joven había experimentado una profunda radicalización tras consumir material audiovisual proporcionado por la organización terrorista Daesh.
Según informaron fuentes policiales, el menor está acusado de un delito de pertenencia a organización terrorista, enaltecimiento y adoctrinamiento terrorista. Durante su detención, protagonizó un presunto altercado con los agentes, quienes le intervinieron varias armas blancas, pasamontañas y una pistola simulada que portaba en una mochila.
Los expertos policiales en terrorismo yihadista detectaron que el joven se presentaba como un combatiente y había llevado a cabo una 'autocapacitación' mediante material proporcionado por la organización terrorista. El centro educativo donde estudia alertó previamente a las autoridades tras observar comportamientos sospechosos.
El martes, la Policía Nacional y la Ertzaintza registraron la vivienda del detenido, donde incautaron material informático relacionado con la investigación. El jefe de la Ertzaintza, Josu Bujanda, informó que el menor ha sido trasladado a la Audiencia Nacional, cuya Sección de Menores de la Fiscalía instruye el caso.
Vecinos del municipio señalaron que el joven había experimentado cambios recientes en su apariencia, dejándose barba y vistiendo ropa más oscura en las últimas semanas. La Audiencia Nacional ha decretado su internamiento en régimen cerrado y la elaboración de un estudio psiquiátrico.
Este caso se suma a la serie de operativos contra la radicalización yihadista en España, que el año pasado culminaron con cerca de un centenar de detenidos vinculados al Estado Islámico.