Australia cierra contrato de exportación de radar por 2.500 millones de dólares con Canadá
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Australia cierra contrato de exportación de radar por 2.500 millones de dólares con Canadá

Los gobiernos de Australia y Canadá han alcanzado un acuerdo para exportar sistemas de radar sobre el horizonte por un valor estimado de 2.500 millones de dólares, según informó BAE Systems Australia. El contrato, que representa la mayor exportación de defensa en la historia australiana, permitirá a Canadá adquirir uno de los sistemas de vigilancia de largo alcance más avanzados del mundo para monitorear amenazas en el Ártico.

INTERNACIONAL27 JUN 2026

El acuerdo entre Australia y Canadá marca un hito en la cooperación de defensa entre ambas naciones. BAE Systems Australia liderará la implementación del sistema de radar sobre el horizonte australiano (A-OTHR, por sus siglas en inglés), según confirmó la compañía.

Craig Lockhart, director ejecutivo de BAE Systems Australia, destacó la importancia estratégica del acuerdo. "La exportación de la capacidad australiana de OTHR presenta una oportunidad significativa tanto para la industria australiana como canadiense y posiciona a las empresas nacionales para expandir las exportaciones de bienes y servicios de alto valor, particularmente hacia mercados de defensa y tecnología aliados", dijo Lockhart.

El ejecutivo añadió que "la adquisición por parte de Canadá de un sistema australiano de OTHR de vanguardia apoya los intereses estratégicos de ambas naciones mediante la detección y seguimiento mejorados de amenazas a América del Norte, fortaleciendo la conciencia situacional de los Cinco Ojos", según declaraciones recogidas por Interesting Engineering.

**Tecnología para ver más allá del horizonte**

El principal desafío que aborda este sistema es la capacidad de detectar amenazas más allá del alcance limitado de los sistemas de radar convencionales. Los radares típicos funcionan en líneas rectas, pero la curvatura de la Tierra limita su alcance efectivo, según explica BAE Systems Australia.

Para contextualizar, las aeronaves de combate tienen rangos de detección de radar de entre 96 kilómetros y más de 482 kilómetros, mientras que los bombarderos alcanzan aproximadamente el doble de esa distancia, según la fuente. Las armas que vuelan a mayores altitudes, como los misiles, pueden extender ese alcance aún más.

Sin embargo, eventualmente todo desaparece bajo el horizonte del radar. Para un país con la extensión territorial de Canadá, esto representa un problema significativo de seguridad nacional.

**Cómo funciona el sistema**

La tecnología de radar sobre el horizonte resuelve esta limitación mediante el rebote de ondas de radio en la ionosfera terrestre, extendiendo enormemente el alcance más allá del horizonte, según BAE Systems Australia. La ionosfera es una capa de partículas cargadas situada aproximadamente entre 80 y 600 kilómetros sobre la superficie terrestre.

Al utilizar esta capa atmosférica, la ionosfera refracta (dobla) la onda de radio de vuelta hacia la Tierra. La señal reflejada regresa por el mismo camino. El proceso es comparable a hacer rebotar una piedra sobre el agua, pero utilizando la atmósfera, según la analogía proporcionada por la fuente.

El aumento en el alcance es considerable. Según BAE, los sistemas de exportación planificados pueden detectar objetivos entre 1.000 y 3.000 kilómetros de distancia, dependiendo de las condiciones atmosféricas.

**El precedente australiano: JORN**

Un ejemplo de esta tecnología en funcionamiento es la Red de Radar Operacional Jindalee (JORN), actualmente empleada para vigilar los accesos norte de Australia, según BAE Systems Australia. Esta capacidad permite a JORN detectar amenazas potenciales mientras aún se encuentran sobre Indonesia o en alta mar.

Esto proporciona a los planificadores militares australianos horas de advertencia en lugar de minutos para reaccionar. Para Canadá, un sistema similar significaría extender su alcance de detección profundamente en el Océano Ártico.

**La amenaza ártica que preocupa a Canadá**

Precisamente en el Ártico es donde Canadá tiene mayor preocupación debido a la amenaza de bombarderos rusos, misiles de crucero, misiles hipersónicos y otras armas provenientes de Rusia a través de las regiones polares, según la fuente.

Esta preocupación se ve exacerbada por el hecho de que, a medida que el hielo marino ártico se derrite, la región se está volviendo más estratégicamente importante, con mayor tráfico marítimo, patrullas militares y competencia entre las naciones árticas, según Interesting Engineering.

Como resultado, Canadá necesita monitorear millones de kilómetros cuadrados de territorio mayormente vacío. Esto podría lograrse construyendo cientos de radares convencionales, lo cual sería enormemente costoso. Sin embargo, un puñado de instalaciones OTHR probablemente sería una opción más inteligente, según el análisis de la fuente.

**Implicaciones estratégicas y futuras**

El acuerdo fortalece la cooperación de defensa dentro de la alianza de los Cinco Ojos, que incluye a Australia, Canadá, Estados Unidos, Reino Unido y Nueva Zelanda. La capacidad de Canadá para detectar amenazas a miles de kilómetros de distancia no solo beneficia su propia seguridad nacional, sino que también contribuye a la defensa colectiva de América del Norte.

La adquisición canadiense también valida la tecnología australiana en el mercado internacional de defensa, posicionando a Australia como exportador de sistemas de vigilancia avanzados. Para BAE Systems Australia, este contrato de 2.500 millones de dólares representa no solo un logro comercial, sino también una demostración de la madurez tecnológica de la industria de defensa australiana.

El sistema permitirá a Canadá mantener vigilancia continua sobre vastas áreas del Ártico sin necesidad de desplegar recursos humanos o aeronaves de patrulla de manera constante, optimizando costos operativos a largo plazo mientras mantiene capacidades de detección superiores a las de sistemas convencionales.

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