Una huelga de trabajadores culturales y protestas de cientos de activistas pro Palestina marcaron los últimos días de la vista previa de la Bienal de Venecia 2026, con el cierre temporal de más de una docena de pabellones nacionales en rechazo a la participación de Israel en el evento artístico más prestigioso del mundo, según reportaron medios especializados el 9 de mayo.
La Bienal de Venecia 2026 se ha convertido en escenario de una controversia política sin precedentes tras una serie de protestas y una huelga que resultó en el cierre temporal de múltiples pabellones nacionales durante el último día de la vista previa del evento, según informó The Guardian.
La huelga fue convocada por la Alianza Arte No Genocidio (Anga, por sus siglas en inglés), que inicialmente anunció que más de 20 pabellones cerrarían sus puertas para exigir la exclusión de Israel del evento debido a su guerra en Gaza, según reportó The Guardian. El viernes 8 de mayo, aproximadamente una docena de pabellones participaron en la protesta, algunos cerrando parcialmente, lo que generó confusión a 24 horas de la apertura al público general.
Los pabellones de Bélgica, Países Bajos, Austria, Japón, Macedonia y Corea del Sur permanecieron cerrados durante todo el día, según The Guardian. Los pabellones de Reino Unido, España, Francia, Egipto, Finlandia y Luxemburgo cerraron y reabrieron, o abrieron con planes de cerrar temprano, muchos alrededor de las 16:00 horas.
El pabellón británico recibió a los visitantes con puertas cerradas y un letrero que decía: "Debido a la huelga de trabajadores culturales italianos de hoy, no es posible abrir el pabellón británico", según The Guardian. El letrero indicaba que el pabellón abriría el sábado, pero una vez que se encontró personal adicional para trabajar en el lugar, reabrió sus puertas.
Otros artistas que participan en la exposición principal, titulada "En Tonos Menores" (In Minor Keys), apoyaron la huelga añadiendo referencias a Palestina en sus obras, según The Guardian. Algunos, incluida Tabita Rezaire, colgaron banderas palestinas, mientras que varios pabellones exhibieron carteles que decían: "Palestina es el futuro del mundo" y "Apoyamos a Palestina".
Un día antes, el 6 de mayo, cientos de activistas pro Palestina se manifestaron frente al pabellón israelí durante el primer día de la vista previa, exigiendo su cierre inmediato, según reportó Hyperallergic. El grupo internacional de manifestantes, liderado por Anga, bloqueó la entrada a la exposición "Rosa de la Nada" de Belu-Simion Fainaru durante aproximadamente media hora hasta las 13:00 horas, mientras ondeaban banderas palestinas y pancartas que decían "No al lavado artístico del genocidio" y "No al pabellón del genocidio en la Bienal".
"Israel, no puedes esconderte. Te acusamos de genocidio", coreaban los manifestantes mientras lanzaban volantes al aire y distribuían folletos simulados de la Bienal titulados "Una guía para la complicidad y la protesta", según Hyperallergic.
Más de 200 artistas, incluidos algunos participantes en esta Bienal, firmaron una carta instando a la dirección del evento a excluir a Israel de la exposición internacional 2026, según Hyperallergic. Sin embargo, la Bienal otorgó a Israel una ubicación alternativa en el Arsenale mientras su pabellón oficial en los Giardini está en renovación.
"La Bienal de Venecia es cómplice del genocidio", dijo uno de los oradores en la protesta, calificando la exposición como "una fantasía vacía de inclusión y tolerancia", según Hyperallergic.
El artista sudafricano Nolan Oswald Dennis, cuya obra está incluida en la exposición internacional "En Tonos Menores", concebida por la curadora camerunesa Koyo Kouoh, quien falleció poco después de ser seleccionada para el cargo, declaró a Hyperallergic en la protesta: "Es el deber de un artista ser honesto. En este caso, tenemos que ser honestos sobre con quién compartimos espacio: un estado genocida".
Sosteniendo un megáfono, Dennis leyó la invitación de Kouoh para participar en la exposición. "Si eres de Sudáfrica, sabes que el Apartheid debe ser combatido, pero más importante aún, el Apartheid puede terminar", dijo a Hyperallergic.
Los manifestantes continuaron marchando por el Arsenale y se dispersaron pacíficamente. No se realizaron arrestos, según Hyperallergic.
La controversia se intensificó la semana pasada cuando el jurado de premios de la Bienal renunció en masa, probablemente debido a la reacción política contra su decisión de descalificar a Israel y Rusia, dos países acusados de crímenes contra la humanidad, de cualquiera de los premios, según Hyperallergic. El jurado había declarado previamente que no consideraría entradas de países cuyos líderes estuvieran sujetos a órdenes de arresto internacionales, lo que habría excluido a Rusia e Israel, según The Guardian.
El gobierno del Reino Unido se negó a enviar un ministro para inaugurar el pabellón británico, confirmando que fue debido a que Rusia fue permitida en el evento, según The Guardian.
El miércoles anterior, el pabellón ruso en la Bienal se vio obligado temporalmente a cerrar sus puertas después de que el grupo activista Pussy Riot organizara una protesta contra la inclusión del país, según The Guardian. A diferencia de Israel, Rusia presentará su exposición nacional solo durante los días de vista previa, cerrando el pabellón al público durante el resto de la muestra en cumplimiento de las sanciones, según Hyperallergic.
Pussy Riot se unió a activistas feministas del grupo ucraniano FEMEN en una manifestación frente al pabellón ruso, según Hyperallergic.
Las protestas disruptivas en la Bienal tienen precedentes históricos. En la edición de 1968, estudiantes ocuparon pabellones mientras pedían reformas al evento, con sus acciones eventualmente llevando a la cancelación de los premios, según The Guardian. Dos años después hubo más protestas del Partido Comunista de Venecia y los premios fueron suspendidos nuevamente.
Uno de los organizadores de la protesta declaró: "Esta huelga es un rechazo colectivo a la normalización del genocidio en la cultura y a las condiciones laborales precarias sobre las que se construye la Bienal. Juntos, podemos hacer de la Bienal un lugar donde se diga la verdad", según Hyperallergic.
La Bienal de Venecia 2026 abrirá al público general el 10 de mayo, en medio de tensiones políticas que han transformado el evento artístico más prestigioso del mundo en un campo de batalla sobre la relación entre el arte, la política y los derechos humanos.