

China recupera su posición como el destino turístico más visitado de Asia, aprovechando políticas de visa más flexibles y su rica oferta cultural e histórica.
Según un análisis de Asia Odyssey Travel, China ha logrado posicionarse nuevamente como el país más visitado de Asia, recibiendo 64.9 millones de turistas internacionales en 2025, superando a destinos tradicionales como Japón y Tailandia.
Las claves de este resurgimiento turístico incluyen la expansión de la política de tránsito sin visa de 144 horas y la ampliación de la lista de países con entrada sin visa. El país ha eliminado sistemáticamente las barreras que previamente desalentaban a los turistas, ofreciendo una experiencia de viaje más accesible y atractiva.
Los principales atractivos de China siguen siendo sus impresionantes sitios históricos como la Gran Muralla, la Ciudad Prohibida y el Ejército de Terracota, junto con paisajes modernos como los rascacielos de Shanghái y las montañas de Zhangjiajie, que inspiraron las escenas de la película Avatar.
Japón se posiciona en segundo lugar con 36.9 millones de visitantes, beneficiándose de un tipo de cambio favorable que ha abaratado significativamente los costos para turistas extranjeros. Tailandia completa el podio con 35.5 millones de visitantes, manteniendo su atractivo de playas y vida nocturna.
Los expertos señalan que China no solo ofrece un viaje geográfico, sino también un viaje en el tiempo, donde los turistas pueden transitar desde monumentos históricos de 600 años hasta paisajes urbanos futuristas en cuestión de horas.
Un dato importante es la transformación digital del turismo en China. Los visitantes son recomendados a utilizar plataformas de pago como Alipay o WeChat Pay, que han convertido al país en una sociedad prácticamente sin efectivo.
La recuperación turística de China representa no solo un éxito económico, sino también una estrategia diplomática de apertura y reconnexión global después de años de restricciones por la pandemia.