China ha consolidado su modelo de control estatal de internet, conocido como la Gran Muralla Digital, y ahora exporta activamente tecnologías de censura, marcos legales y experiencia técnica a gobiernos autoritarios en todo el mundo, según revelan investigaciones recientes. Con 1.125 millones de usuarios de internet a finales de 2025 según cifras oficiales, el gigante asiático ha transformado lo que debía ser la red global más grande en lo que críticos describen como la mayor intranet del mundo, un modelo que países como Irán, Rusia, Etiopía, Pakistán y Myanmar están adoptando para fragmentar internet en redes nacionales aisladas.