

Investigadores de todo el mundo intensifican la búsqueda de nuevos antibióticos en organismos de ambientes extremos y utilizan inteligencia artificial para acelerar el descubrimiento, mientras la resistencia antimicrobiana amenaza con hacer imposibles tratamientos rutinarios y podría aumentar los costos de atención médica en un billón de dólares para 2050, según estimaciones del Banco Mundial.
La efectividad de los antibióticos está disminuyendo a nivel mundial, y con el crecimiento de la resistencia antimicrobiana, tratamientos rutinarios podrían volverse imposibles debido al riesgo de infección, según advierte un informe publicado por la revista Nature. Tratamientos contra el cáncer, cuidados de recién nacidos y cirugías de rutina están en peligro si esta tendencia no se frena.
Millones de personas ya están muriendo por infecciones causadas por bacterias resistentes a los antibióticos, según el informe. En 2023, el Banco Mundial estimó que la resistencia antimicrobiana podría aumentar los costos de atención médica en un billón de dólares para 2050.
Ante esta crisis, los investigadores están buscando urgentemente soluciones en lugares sorprendentes. Algunos científicos han dirigido su atención hacia organismos que habitan en los extremos del planeta, mientras que otros han descubierto una fuente de bacterias productoras de antibióticos más cerca de casa: en la tumba de un curandero religioso.
Aunque algunos investigadores han recurrido a historias populares tradicionales en busca de pistas para nuevos medicamentos, otros han estado utilizando inteligencia artificial para acelerar el proceso de descubrimiento de antibióticos, ayudar a administrar medicamentos dentro de las bacterias y asistir a los médicos a decidir cuándo recetar antibióticos para prevenir su uso excesivo.
Esta investigación multifacética podría desbloquear nuevos antibióticos y encontrar formas de hacer que duren más tiempo, evitando un futuro en el que las infecciones bacterianas resurjan como una amenaza mortal para la salud pública global. La combinación de exploración en ambientes extremos, conocimiento tradicional e inteligencia artificial representa un enfoque integral para abordar uno de los desafíos médicos más urgentes de las próximas décadas.