Investigadores de todo el mundo intensifican la búsqueda de nuevos antibióticos en organismos de ambientes extremos y utilizan inteligencia artificial para acelerar el descubrimiento, mientras la resistencia antimicrobiana amenaza con hacer imposibles tratamientos rutinarios y podría aumentar los costos de atención médica en un billón de dólares para 2050, según estimaciones del Banco Mundial.