

Investigadores de Suiza presentan un innovador sistema de modelado que permite cuantificar con precisión sin precedentes las emisiones de dióxido de carbono en entornos urbanos, utilizando una red de sensores de alta tecnología en la ciudad de Zúrich.
Un equipo internacional de científicos ha desarrollado un método avanzado para medir y simular las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en entornos urbanos, utilizando la ciudad de Zúrich como laboratorio experimental. El estudio, publicado en la revista Atmospheric Chemistry and Physics, representa un salto cualitativo en la comprensión de las emisiones urbanas de gases de efecto invernadero.
El sistema, denominado GRAMM/GRAL, permite simular las concentraciones de CO2 a escala de edificios, utilizando una red de 77 sensores de bajo y medio costo distribuidos estratégicamente por la ciudad. Según los investigadores, este método ofrece una resolución hasta 100 veces más precisa que los modelos atmosféricos tradicionales.
La investigación destaca que las ciudades son responsables de aproximadamente el 70% de las emisiones globales de CO2, según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático. Zúrich, que busca convertirse en una ciudad neutra en carbono para 2040, ha sido pionera en implementar este sistema de monitoreo detallado.
El modelo no solo mide las emisiones antropogénicas, sino que también incorpora los flujos de CO2 generados por la vegetación urbana, un factor frecuentemente ignorado en estudios anteriores. Los sensores, ubicados tanto a nivel de calle como en tejados, permiten capturar variaciones espaciales y temporales con una precisión sin precedentes.
Uno de los aspectos más innovadores del estudio es su enfoque computacional. En lugar de simular dinámicamente la meteorología durante períodos prolongados, el sistema precomputa más de 1.000 situaciones meteorológicas estáticas, seleccionando la más apropiada para cada momento específico. Esta estrategia reduce significativamente los costos computacionales manteniendo una alta precisión.
Los investigadores destacan que este método podría ser adaptado a otras ciudades, aunque advierten que cada entorno urbano requeriría un análisis y calibración específicos. La investigación representa un paso crucial para comprender y potencialmente mitigar las emisiones de CO2 en contextos urbanos.
El proyecto, financiado por el programa Horizonte 2020 de la Unión Europea, abre nuevas posibilidades para el monitoreo detallado de emisiones y podría convertirse en una herramienta fundamental para ciudades que buscan implementar estrategias efectivas de reducción de carbono.