

El Centro Guatemalteco-Maya revela que al menos 118 miembros de la comunidad maya han sido arrestados desde marzo de 2025, con familias enteras siendo separadas y deportadas en operativos que organizaciones denuncian como casos de perfilamiento racial.
La comunidad maya asentada en el sureste de Florida enfrenta una crisis migratoria sin precedentes, marcada por detenciones sistemáticas, separación familiar y deportaciones masivas. Según datos del Centro Guatemalteco-Maya, con sede en Lake Worth, al menos 118 miembros de esta comunidad han sido arrestados desde marzo de 2025, muchos de ellos ciudadanos estadounidenses.
Los operativos, principalmente realizados por la Patrulla de Carreteras (FHP) y la Patrulla Fronteriza (CBP), han golpeado duramente a familias de descendencia maya que llegaron a Estados Unidos huyendo del genocidio guatemalteco de los años ochenta. Mariana Blanco, directora del centro, señala que muchas detenciones ocurren bajo el argumento del 'perfilamiento racial', afectando especialmente a personas de baja estatura y rasgos indígenas.
Un caso emblemático es el de siete hermanos, todos nacidos en Estados Unidos, que fueron separados de sus padres y enviados a Guatemala. La casera local los acogió inicialmente, y posteriormente el Centro Guatemalteco-Maya coordinó su reunificación familiar, cubriendo gastos de viaje y trámites legales.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha impulsado políticas que facilitan estas detenciones, jactándose de aumentar los acuerdos entre autoridades locales y federales. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) reportó 400 arrestos de inmigrantes en el centro de Florida en solo una semana a finales de septiembre.
Las consecuencias para la comunidad son devastadoras. Familias quedan separadas, niños pierden sus referentes y muchos trabajadores pierden sus empleos. Olga, una residente de la zona, relata cómo su esposo fue detenido, dejándola con cuatro hijos y sin principal sostén económico.
A nivel nacional, se estima que 5,6 millones de niños estadounidenses están en riesgo por tener familiares con estatus migratorio irregular, según un estudio del Brookings Institute. El Centro Guatemalteco-Maya ha tenido que adaptar su labor, pasando de educar sobre derechos a preparar planes de reunificación familiar.
La comunidad maya, que originalmente llegó escapando de la violencia en Guatemala, ahora enfrenta una nueva amenaza a su integración y supervivencia en Estados Unidos, marcada por políticas que parecen criminalizarlos por su origen étnico y condición migratoria.