Congreso de México aprueba reforma para aplazar elección judicial a 2028 y empatar con revocación de mandato
El Congreso mexicano aprobó este martes por la noche, con 341 votos a favor y 124 en contra, la reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para posponer de 2027 a 2028 la segunda elección de jueces, magistrados y ministros, y empatar con la consulta de revocación de mandato presidencial, según reportó El País. La iniciativa representa el primer intento de Sheinbaum por corregir la reforma judicial heredada de Andrés Manuel López Obrador, introduciendo controles técnicos y filtros de evaluación que el gobierno reconoce implícitamente como necesarios ante los vacíos operativos del modelo original.
La coalición oficialista de Morena, PT y PVEM logró este martes por la noche que la reforma judicial diera el primer paso en el Legislativo mexicano, aprobando en lo general las modificaciones constitucionales con 341 votos a favor y 124 en contra, según reportó El País. La enmienda aplaza de 2027 a 2028 el segundo ensayo de la elección judicial y la empalma con la consulta de revocación de mandato presidencial.
La sesión del Congreso General transcurrió en medio de ausencias significativas. El senador morenista Enrique Inzuza, señalado por Estados Unidos de nexos con el narcotráfico junto al gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, no asistió porque acudió a declarar a la fiscalía, según la fuente. Pese a estas ausencias, Morena llegó con la seguridad matemática de tener mayoría suficiente para sacar adelante el paquete de reformas.
La iniciativa presidencial busca introducir controles técnicos a un modelo que implícitamente el gobierno ha reconocido como defectuoso, según El País. La reforma crea una comisión coordinadora de los comités de evaluación de aspirantes judiciales, encargada de homologar criterios, verificar requisitos y aplicar exámenes de conocimiento. También reduce el número de candidaturas mediante filtros previos: solo las cuatro personas mejor evaluadas por cargo pasarán a la fase final y, después, una tómbola dejará únicamente dos nombres por plaza.
El rediseño supone un viraje relevante respecto de la reforma impulsada por López Obrador, que abrió las urnas a jueces, magistrados y ministros, pero que dejó al descubierto vacíos operativos, falta de perfiles probados, riesgos de captura política y dudas sobre la viabilidad logística del nuevo modelo, según la fuente. Sheinbaum ha evitado confrontar directamente el legado de su antecesor, pero en los hechos ha comenzado a desmontar algunas de sus reformas más polémicas.
La discusión avanzó entre pancartas, abucheos y consignas constantes, según El País. Los diputados del PRI desplegaron carteles con frases como "corte patito", "no más ministros chicharrón" y "voto en contra de los acordeones". Desde la tribuna, el coordinador priista Rubén Moreira levantó uno de esos acordeones —las guías impresas con nombres de candidatos judiciales que circularon en la elección pasada para dirigir el voto ciudadano— para resumir el destino de la justicia mexicana.
"En esto se va a resumir la justicia en este país, en un acordeón", dijo Moreira mientras agitaba el papel frente a la mayoría morenista, según la fuente. El diputado acusó al oficialismo de intentar meter "por la puerta de atrás" el empalme entre la elección judicial y la revocación de mandato presidencial. Un cambio que sus aliados del PT y Verde no avalaron en abril en el intento fallido de reforma electoral de Sheinbaum que, entre otras cosas, buscaba emparejar la consulta de revocación de mandato con las elecciones federales y locales de 2027. Aquella propuesta no contó con los votos de sus aliados y terminó por desecharse.
El pleno de la Cámara de Diputados aún deberá discutir la reforma en lo particular este miércoles, antes de pasar al Senado, donde Morena y sus aliados prevén aprobarla sin sobresaltos el jueves, según El País. La mayoría legislativa está garantizada.
En el mismo paquete se discutirán tres iniciativas en materia electoral, incluidas de último momento en la aprobación del extraordinario, según la fuente. Una de ellas, también de autoría presidencial, busca cerrarle la puerta a la infiltración de la delincuencia organizada en las elecciones a través de una comisión de verificación de candidaturas a cargo del Instituto Nacional Electoral (INE), encargada de coordinar evaluaciones de riesgo elaboradas con información reservada de autoridades de seguridad, inteligencia financiera y procuración de justicia. Una especie de filtro, confidencial y voluntario, para que los partidos puedan saber con anticipación si un posible candidato tiene nexos con actividades delincuenciales.
La más polémica de las enmiendas apunta directamente al corazón del sistema electoral, según El País. Morena busca introducir en la Constitución una nueva causal de nulidad de elecciones por "intervención extranjera". La iniciativa propone modificar el artículo 41 constitucional para permitir que el Tribunal Electoral invalide elecciones cuando existan indicios de injerencia de gobiernos, organizaciones o agentes extranjeros en una contienda.
La propuesta ya ha encontrado resistencia dentro del propio oficialismo, según la fuente. Legisladores de Morena, entre ellos Olga Sánchez Cordero y Alfonso Ramírez Cuéllar, han votado en abstención durante la aprobación de la propuesta en comisiones. Adicionalmente, un puñado de diputados oficialistas se alista para llevar sus inconformidades al pleno este miércoles. En privado, admiten su preocupación por la ambigüedad del concepto y el margen de interpretación que podría abrir al árbitro electoral, según El País.
La escena sintetizó el tono de la jornada: una oposición sin votos suficientes, pero empeñada en erosionar, en el debate, el relato de legitimidad de Morena, según la fuente. Lo que permanece abierto es el mensaje político de intentar recomponer la reforma más ambiciosa del sexenio pasado mientras el partido gobernante enfrenta cuestionamientos crecientes sobre la integridad de algunos de sus cuadros.


