Bill Winters, director ejecutivo del banco Standard Chartered con sede en Reino Unido, protagonizó una controversia al referirse a empleados cuyas posiciones están en riesgo de automatización como 'capital humano de bajo valor' durante una conferencia reciente con inversores, según reportó la BBC.
Al discutir cómo la automatización probablemente conduciría a miles de recortes de empleo en el banco, Winters afirmó que no se trataba de reducción de costos sino de 'reemplazar, en algunos casos, capital humano de bajo valor, con el capital financiero y el capital de inversión que estamos poniendo', según la fuente.
Las declaraciones provocaron una reacción inmediata y negativa. Winters posteriormente intentó contextualizar sus comentarios a través de LinkedIn, donde se disculpó por su elección de palabras que 'causó malestar a algunos colegas', según la BBC. El ejecutivo afirmó estar comprometido con ayudar al personal a 'lidiar con el ritmo acelerado de cambio'.
Standard Chartered es un banco global con sede en Reino Unido que emplea aproximadamente 82.000 personas, la mayoría en roles administrativos de oficina, según la información proporcionada.
En su primera publicación en LinkedIn, Winters explicó que el banco había compartido su expectativa de que los roles administrativos se reducirían aproximadamente un 15% durante los próximos cuatro años, lo que equivale a unos 7.800 puestos de trabajo, según la BBC.
El director ejecutivo defendió el historial del banco en ayudar a colegas 'cuyos roles pueden ser desplazados por la automatización a desarrollar las habilidades necesarias para nuevas oportunidades dentro de nuestra organización', según sus declaraciones recogidas por la fuente.
'En ese contexto, dije que los roles de menor valor son más vulnerables a la automatización, y que tenemos la responsabilidad de ayudar a los colegas a pasar a roles de mayor valor', escribió Winters, según la BBC. 'Eso es lo que debe hacer un empleador responsable, y estoy orgulloso de que nuestro historial en apoyar transiciones internas sea sólido'.
Sin embargo, la disculpa no fue suficiente para calmar las críticas. En una segunda publicación, Winters reconoció que aunque había recibido 'mucho apoyo' en respuesta a su primer mensaje, las personas aún tenían preguntas. Compartió una transcripción de los comentarios que hizo para que pudieran entender mejor 'el punto importante que estaba planteando', según la BBC.
El ejecutivo afirmó que las declaraciones completas mostraban que valoraba a todos los colegas 'muy altamente y que estamos totalmente comprometidos a ayudarlos a lidiar con el ritmo acelerado de cambio en nuestra industria', según la fuente.
La reacción en redes sociales fue mayormente negativa. En comentarios bajo la segunda publicación, una persona dijo que tenía dificultades para ver la diferencia entre los comentarios de la conferencia y las declaraciones escritas. 'Esto fue una mala elección de palabras o una creencia honesta que salió como se pretendía', escribió, según la BBC.
Otro comentarista fue más directo: 'Serás conocido para siempre como el tipo que cree que sus empleados son de bajo valor', según la fuente.
En un memorándum interno enviado esta semana a los empleados, visto por la BBC, Winters dijo al personal que apreciaba que pudieran encontrar la cobertura mediática reciente 'inquietante cuando se reduce a titulares simples o una cita fuera de contexto'.
Agradeciendo a los colegas, añadió que priorizarían la reubicación 'donde sea posible' y donde ocurran cambios 'los manejaremos con reflexión y cuidado', según el memorándum.
Un portavoz de Standard Chartered declaró que el banco está combinando 'el mejor talento humano con inteligencia artificial' y 'equipando a los colegas con habilidades preparadas para el futuro tanto para oportunidades en el banco como para empleabilidad fuera del banco donde esto no sea posible', según la BBC.
El caso de Standard Chartered se enmarca en una tendencia más amplia en la industria tecnológica y financiera. El auge de las herramientas de inteligencia artificial ha llevado a predicciones de enormes pérdidas de empleo, particularmente para trabajadores tecnológicos y graduados, según la fuente.
Amazon, Meta y Microsoft, así como empresas de servicios financieros, ya han culpado a la inteligencia artificial de decenas de miles de despidos durante el último año, según la BBC.
La controversia subraya la tensión creciente entre la adopción de tecnología de automatización por parte de las corporaciones y el impacto humano de estas decisiones. Mientras las empresas buscan eficiencias a través de la inteligencia artificial, la forma en que los líderes corporativos comunican estos cambios a los empleados y al público se ha convertido en un tema crítico de escrutinio.
Las declaraciones de Winters también plantean preguntas sobre la responsabilidad corporativa en la era de la automatización y si las empresas están cumpliendo adecuadamente sus compromisos de reentrenar y reubicar a trabajadores desplazados por la tecnología. El hecho de que el ejecutivo haya necesitado múltiples intentos para aclarar sus comentarios sugiere la dificultad que enfrentan los líderes empresariales al equilibrar la transparencia con los inversores y la sensibilidad hacia los empleados afectados por decisiones de reestructuración.
