Will Lewis, director ejecutivo de The Washington Post, presentó su renuncia este sábado tras dos años en el cargo, apenas días después de anunciar el despido de más de 300 periodistas, equivalente a un tercio de la plantilla del emblemático diario estadounidense. Su ausencia durante el anuncio de los recortes y su aparición en un evento previo a la Super Bowl mientras los periodistas protestaban selló su destino.
La crisis en The Washington Post, uno de los periódicos más influyentes de Estados Unidos, alcanzó un nuevo punto crítico este fin de semana con la dimisión de su director ejecutivo, Will Lewis, quien abandonó su cargo tras solo dos años al frente del rotativo propiedad del fundador de Amazon, Jeff Bezos.
Lewis anunció su salida el sábado por la tarde mediante una escueta nota enviada a sus colegas en la que afirmó que era "el momento oportuno para hacerse a un lado" tras "dos años de transformación". "Durante mi mandato, se han tomado decisiones difíciles para asegurar el futuro sostenible de The Post", añadió en el comunicado, que llevaba como asunto simplemente "No subject" (Sin asunto), según informó NPR.
La renuncia se produce apenas cuatro días después de que la dirección del periódico anunciara el despido de más de 300 trabajadores, aproximadamente un tercio de la plantilla, como parte de un plan de reestructuración para intentar frenar las pérdidas económicas que, según el propio Lewis había reconocido en junio de 2024, llegaron a alcanzar los 100 millones de dólares en un solo año.
Lo que precipitó la caída de Lewis fue su notoria ausencia durante el anuncio de los despidos. El miércoles 5 de febrero, mientras el director ejecutivo Matt Murray comunicaba los recortes a la redacción a través de una videoconferencia obligatoria, Lewis no apareció. La situación empeoró cuando, al día siguiente, fue fotografiado en California caminando por una alfombra roja en un evento previo a la Super Bowl, mientras los periodistas despedidos protestaban frente a la sede del periódico en Washington.
Según NPR, la alta dirección estaba "desencantada con Lewis después de que este fuera visto en los actos previos de la Super Bowl durante los despidos". El cargo será ocupado de forma interina por Jeff D'Onofrio, actual director financiero del periódico.
"The Post tiene una misión periodística esencial y una oportunidad extraordinaria", escribió Bezos en un comunicado emitido por la empresa el sábado por la noche, en lo que constituye su primer comentario público en mucho tiempo. "Cada día nuestros lectores nos dan una hoja de ruta hacia el éxito. Los datos nos dicen qué es valioso y dónde debemos enfocarnos".
### Un recorte sin precedentes
Los despidos anunciados el miércoles afectan a departamentos completos del periódico. Según informó Fox News, The Washington Post eliminará por completo su sección de deportes, reducirá drásticamente su presencia internacional, hará que la sección metropolitana sea "más ágil y enfocada" y eliminará la sección de libros.
Entre los despedidos se encuentran corresponsales en zonas de guerra, como la jefa de la oficina en Ucrania, Lizzie Johnson, quien publicó que recibió el correo electrónico informándole de su despido mientras se encontraba en una zona de conflicto. También fueron despedidos todo el equipo de Oriente Medio, el jefe de la oficina en Nueva Delhi, Pranshu Verma, la jefa de la oficina en El Cairo, Claire Parker, y la corresponsal en Irán, Yeganeh Torbati, entre muchos otros.
Murray comunicó a los trabajadores que el periódico mantendrá "presencia" en 12 ubicaciones alrededor del mundo, aunque según cuatro personas con conocimiento de los planes aún en evolución, esa presencia probablemente dependerá significativamente de colaboradores locales, según reportó NPR.
En el futuro, el Post se centrará en "política estadounidense y seguridad nacional, así como en salud, bienestar y otros temas en los que los lectores han mostrado un fuerte interés", según explicó Murray. La redacción quedará reducida a unas 500 personas.
### Crisis financiera y cambio de rumbo editorial
Los despidos se producen tras varios años de dificultades financieras. Según El País, el periódico ha perdido más de 170 millones de dólares desde 2023 debido a la caída de la publicidad tradicional y la pérdida de suscriptores.
Pero más allá de los problemas económicos generales que afectan a la industria de los medios, el Washington Post ha sufrido una importante fuga de suscriptores en los últimos meses debido a decisiones editoriales controvertidas. Según NPR, el periódico perdió más de 375.000 suscripciones digitales —un 15% del total— en solo unos meses tras dos decisiones clave tomadas por Bezos.
La primera ocurrió en octubre de 2024, cuando el periódico tenía preparado un editorial para respaldar a la vicepresidenta Kamala Harris para la presidencia, pero Bezos ordenó que el diario no se posicionara editorialmente por ninguno de los dos candidatos, rompiendo una larga tradición. Pocas semanas después, en febrero de 2025, Bezos ordenó un cambio en la orientación de la página editorial para dar "más prioridad a las libertades personales y el libre mercado", lo que provocó la renuncia del editor de la sección de opinión.
Martin Baron, director del rotativo entre 2013 y 2021, calificó el miércoles de los despidos como "uno de los días más oscuros en la historia de una de las organizaciones de noticias más grandes del mundo" y señaló que "los desafíos del Post se agravaron infinitamente por decisiones desacertadas que provinieron de la cúpula directiva".
"Desde una orden cobarde para cancelar un respaldo presidencial 11 días antes de las elecciones de 2024 hasta una renovación de la página editorial que ahora destaca solo por su debilidad moral. Los lectores leales, furiosos al ver cómo el propietario Jeff Bezos traicionaba los valores que supuestamente debía defender, abandonaron el Post. En realidad, fueron expulsados por cientos de miles", sentenció Baron según recoge El País.
### El cambio de actitud de Bezos
Jeff Bezos compró The Washington Post en 2013 por unos 250 millones de dólares a la familia Graham, que lo había mantenido durante cuatro generaciones. En aquel momento, Bezos fue recibido como un salvador del periódico, prometiendo recursos y asegurando que su inversión tenía una motivación cívica para defender la supervivencia e independencia del medio.
"Mi administración de The Post y mi apoyo a su misión, que seguirá siendo inquebrantable, es algo de lo que estaré más orgulloso cuando tenga 90 años y esté revisando mi vida", escribió Bezos en 2019, según recuerda NPR.
Durante los primeros años, Bezos cumplió su promesa con inversiones y aislando al periódico de presiones políticas. Bajo la dirección de Martin Baron, el Post vivió una época dorada, especialmente durante el primer mandato de Donald Trump, cuando el periódico ejerció un periodismo valiente de control de los excesos de la Administración republicana, sumó suscriptores y consolidó su audiencia en máximos. Según Baron, el periódico disfrutó de seis años consecutivos de beneficios.
Sin embargo, en los últimos dos años, la actitud de Bezos parece haber cambiado. Según NPR, tras la victoria electoral de Trump en noviembre de 2024, Amazon donó 1 millón de dólares para los costos de inauguración del presidente, y Bezos y su ahora esposa se sentaron en el estrado detrás de Trump junto a otros magnates digitales durante la ceremonia de toma de posesión el 20 de enero de 2025.
Además, Bezos ha sido recientemente uno del selecto grupo de invitados para el estreno del documental sobre Melania Trump en la Casa Blanca, según El País, y ha recibido en su empresa espacial Blue Origin al jefe del Pentágono, Pete Hegseth. Blue Origin tiene un contrato multimillonario con la NASA.
### Protestas y reacciones
Los periodistas del Post se manifestaron el jueves frente a la sede del periódico en Washington para protestar contra los recortes de empleo. En el barrio de Georgetown, alguien había pegado un cartel en un poste que decía "SE BUSCA POR DESTRUIR EL WASHINGTON POST", sobre una foto de Lewis, según NPR.
Marisa J. Lang, una de las reporteras despedidas, expresó durante la manifestación su preocupación por el futuro del diario. Junto a ella estaba Claire Tran, exeditora de redes sociales, quien declaró: "Lo que vemos es solo un ejemplo de que cuando los multimillonarios son dueños de los medios de comunicación, defienden sus propios intereses, que son las ganancias, en lugar de los intereses del periodismo, de la democracia, de la información para la gente...".
Don Graham, el anterior propietario del medio e hijo de la legendaria Katherine Graham, escribió en Facebook: "Es un mal día. Me entristece que tantos excelentes reporteros y editores, y viejos amigos, estén perdiendo sus trabajos. Mi principal preocupación son ellos; haré todo lo posible por ayudarlos". Y añadió con nostalgia: "Tendré que aprender una nueva forma de leer el periódico, ya que desde finales de los cuarenta empezaba a leerlo con la página de deportes".
Bob Woodward, el veterano periodista que publicó el escándalo del Watergate, escribió en Instagram: "The Washington Post ha sido mi casa profesional durante 55 años. Estoy conmocionado porque muchos de mis queridos colegas hayan perdido sus trabajos y de que nuestros lectores vayan a tener menos noticias y sonados análisis. Ellos se merecen más. Haré todo lo que esté en mi poder para hacer que el Post vuelva a ser fuerte".
Entre los despedidos también se encuentra Martin Weil, uno de los veteranos de la redacción que, irónicamente, fue el joven periodista que en 1972 escuchó por la radio policial el mensaje sobre la apertura de las puertas del Watergate y dio aviso a la redacción, iniciando la cobertura que acabaría con la presidencia de Richard Nixon.
### Un símbolo del declive mediático
La crisis del Washington Post representa, según El País, "el paradigma de las dificultades de los medios de comunicación estadounidenses ante la nueva Administración Trump, que acosa, insulta y demanda a empresas de comunicación y periodistas que cuestionan su gestión como presidente de la primera potencia mundial".
El periódico, que en 2017 adoptó el lema "La democracia muere en la oscuridad" tras la primera victoria electoral de Trump, es un símbolo del buen periodismo, conocido mundialmente por exclusivas como el Watergate o los papeles del Pentágono, que contribuyó a acabar con la guerra de Vietnam.
La decadencia del Post deja a la capital de Estados Unidos sin una gran redacción que cubra los asuntos locales, la escena gastronómica, la comunidad educativa y los servicios públicos que han sido seña de identidad del periódico durante más de un siglo.
El Washington Post Guild, el sindicato de trabajadores del periódico, convocó una manifestación con el lema #SaveThePost (Salven el Post) y declaró: "Estos despidos no son inevitables. Una redacción no puede ser vaciada sin consecuencias para su credibilidad, alcance y su futuro".