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Una mujer española de 32 años permanece ingresada en el Hospital Sant Joan de Alicante con síntomas compatibles con hantavirus, convirtiéndose en el primer caso sospechoso en España vinculado al brote del crucero antártico MV Hondius que ha causado ocho afectados y tres fallecidos. La paciente estuvo sentada dos filas detrás de una víctima holandesa en un vuelo desde Sudáfrica el 25 de abril, según confirmó el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, en rueda de prensa este viernes.
El Ministerio de Sanidad de España activó este viernes los protocolos de emergencia tras identificar a una mujer de 32 años con síntomas compatibles con hantavirus que estuvo en contacto con una de las fallecidas del brote del crucero antártico MV Hondius. La paciente, de nacionalidad española y residente en Alicante, fue ingresada a las 18:05 horas en una habitación de aislamiento con presión negativa del Hospital Sant Joan de Alicante, según informaron fuentes sanitarias.
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, explicó en rueda de prensa junto a la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, que la mujer presenta síntomas respiratorios leves, principalmente tos y malestar general. "Es una persona que iba dos filas por detrás de la persona que falleció de hantavirus, con un contacto que fue breve porque la persona estuvo poco tiempo dentro del avión", afirmó Padilla, quien consideró poco probable que la prueba resulte positiva.
El contacto se produjo el 25 de abril en un avión en el aeropuerto de Johannesburgo, Sudáfrica, donde la paciente española compartió vuelo con una mujer holandesa que intentaba viajar a Países Bajos tras la muerte de su marido, el primer fallecido del brote. El estado de salud de la holandesa empeoró rápidamente antes del despegue y fue evacuada del avión y trasladada a un hospital, donde finalmente murió.
"A partir de ese momento se activaron los protocolos que se siguen habitualmente a nivel internacional para el rastreo de contactos de la compañía aérea, identificando a las personas situadas en las filas colindantes a través del Sistema Europeo de Alerta Temprana y Respuesta Rápida", explicó Padilla. Fue mediante este sistema que España tuvo conocimiento de que dos personas que estuvieron en contacto con la fallecida tenían como destino el país.
La Dirección General de Salud Pública de la Generalitat Valenciana contactó con la mujer este viernes, quien reportó que no había hecho mucha vida fuera de su domicilio en los últimos días debido a que no se encontraba bien. "Tras contactar con una de ellas, ha referido síntomas compatibles, principalmente tos y malestar general mientras se encontraba en su domicilio familiar en Alicante", detalló el secretario de Estado.
La paciente fue trasladada al hospital en una ambulancia del Servicio Valenciano de Salud, precedida de un vehículo de apoyo en asistencias sanitarias y seguida por un vehículo policial de paisano. Los tres vehículos entraron por un acceso específico de consultas externas, evitando las puertas principales donde aguardaban numerosos periodistas y cámaras de televisión, según informó El Confidencial.
El personal sanitario tomará una muestra para realizar una prueba diagnóstica PCR que será enviada al Centro Nacional de Microbiología. Padilla indicó que se espera tener resultados en un plazo de entre 24 y 48 horas. Mientras tanto, los equipos de Salud Pública de la Comunidad Valenciana ya han comenzado a localizar a los contactos que ha tenido la mujer.
Padilla detalló tres escenarios posibles según los resultados de las pruebas. Si la PCR resulta negativa pero la mujer continúa con síntomas compatibles sin diagnóstico alternativo, se le repetirá la prueba a las 24 horas y, de ser necesario, cada 48 horas. Si la PCR es negativa y la mujer deja de presentar síntomas, pasaría a ser considerada un contacto estrecho y sería trasladada al Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde se sumaría a la cuarentena que realizarán los pasajeros del crucero. En el caso menos probable de que la PCR confirme el positivo, "esta persona iría directamente a una de las habitaciones de los recursos de la red" pública preparadas para estos casos, presumiblemente en el hospital La Paz de Valencia.
Además del caso de Alicante, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias identificó en la noche del viernes un nuevo contacto relacionado con la fallecida. Se trata de una mujer residente en Cataluña que no presenta síntomas y que no había sido localizada inicialmente debido a un cambio de asiento en el avión procedente de Ámsterdam, circunstancia que dificultó la reconstrucción inicial de contactos. Las autoridades sanitarias catalanas han acordado con el Ministerio de Sanidad que la cuarentena se realice en un centro hospitalario de Cataluña para evitar desplazamientos.
La segunda persona identificada que estuvo en el avión con la fallecida es una ciudadana sudafricana que visitó Barcelona durante una semana y ya ha regresado a su país. Según la investigación epidemiológica, durante su estancia se alojó sola en un hotel y no mantuvo contactos estrechos. Esta persona ha sido identificada y no presenta ningún síntoma, por lo que es considerada un contacto y no un caso sospechoso. Esto hace innecesario rastrear sus contactos en Barcelona, ya que los contactos de contactos no se consideran personas en riesgo, según explicó Padilla.
El brote de hantavirus se originó en el crucero antártico MV Hondius, donde hasta el momento se han registrado ocho afectados y tres fallecidos. El barco, que transporta 151 personas de 23 nacionalidades —147 pasajeros y tripulantes, y cuatro expertos y personal sanitario de la Organización Mundial de la Salud y del Centro Europeo para el Control de Enfermedades— se dirige a las costas de Tenerife, donde podría llegar en la madrugada del domingo, adelantando su arribo unas horas respecto a lo previsto.
Padilla presentó el protocolo aprobado por unanimidad por Sanidad y las comunidades autónomas en el seno de la Comisión de Salud Pública para evacuar a los viajeros del crucero. Los ciudadanos españoles a bordo "serán trasladados al Hospital Gómez Ulla y se les realizará una PCR al inicio de su estancia allí y otra siete días después", explicó. Estas personas, consideradas contactos estrechos al no presentar síntomas, tendrán su temperatura tomada dos veces al día y recibirán seguimiento constante. "Si presentaran cualquier síntoma compatible, pasarían a ser un posible caso" o sospechoso, añadió Padilla, quien indicó que todos dispondrán de un programa de seguimiento psíquico y emocional.
"Se va a llevar a cabo una cuarentena muy estricta durante los primeros siete días en el Hospital Gómez Ulla", indicó Padilla, quien aseguró que entonces "se realizará una reevaluación de la situación" y recordó que desde el 28 de abril no ha habido ningún caso sospechoso dentro del buque. Todavía no se ha establecido un periodo de vigilancia concreto, a la espera de concretar cuándo fue el último contacto de los viajeros con los posibles casos.
La secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, detalló la logística del desembarco, calificándola de "compleja" por el número de países y nacionalidades implicadas, pero "sencilla" por su diseño. "Cuando el equipo que va a estar en el aeropuerto dé el aviso de que el avión está listo para despegar, solo en ese momento se va a empezar a bajar a la gente del barco", explicó. Una vez en tierra, autobuses trasladarán a los pasajeros directamente a la pista del aeropuerto, donde abordarán los aviones de sus respectivos países.
La evacuación se realizará con luz del día, por países y en zodiac de un máximo de cinco personas, según aclaró Barcones. Cinco países —Alemania, Francia, Grecia, Países Bajos y Turquía— han expresado su disposición a aportar medios aéreos propios para repatriar a sus ciudadanos. Bélgica, Irlanda, Alemania y Suecia también han mostrado su voluntad de atender a sus ciudadanos, aunque no disponen de medios aéreos propios; en este caso, el mecanismo europeo podría facilitar uno o dos aviones. Estados Unidos y Reino Unido han confirmado el envío de un avión cada uno, mientras que Canadá está ultimando el despliegue de otro aparato.
"Países Bajos ha demostrado desde el primer momento su voluntad y su sentido de la responsabilidad, liderando la gestión de la situación y, si fuera necesario, también pondría medios adicionales", destacó Barcones, quien garantizó que "ante cualquier contingencia o eventualidad, estamos preparados para dar una respuesta, llegue cuando llegue". La Agencia Estatal de Meteorología ha descartado que se vayan a producir "fenómenos meteorológicos significativos" en la zona.
El hantavirus es una enfermedad causada por un patógeno que puede tener un periodo de incubación de hasta 45 días, según indicaron las autoridades sanitarias. Desde Sanidad recordaron que las personas que compartieron avión con la fallecida no tienen por qué desarrollar la enfermedad y que es bastante poco probable que lo hagan. Como ejemplo, citaron el caso de una enfermera neerlandesa confinada que, aunque inicialmente mostró síntomas compatibles, la PCR confirmó que no se trataba de un contagio por hantavirus.
De confirmarse el positivo en la paciente de Alicante, sería el primer contagio detectado en España fuera del entorno directo del barco afectado por el brote. Las autoridades sanitarias mantienen activados todos los protocolos de vigilancia epidemiológica y rastreo de contactos para contener cualquier posible propagación del virus.