

Investigadores del Laboratorio Nacional de las Montañas Rocosas en Estados Unidos están desarrollando un sistema de inteligencia artificial diseñado para coordinar operaciones mineras y mejorar el suministro de minerales críticos como litio, cobalto y tierras raras. El proyecto, denominado CM2US, busca crear un "cerebro" digital capaz de decidir dónde y qué extraer, cómo procesar materiales y gestionar cadenas de suministro vulnerables a disrupciones geopolíticas.
Investigadores del Laboratorio Nacional de las Montañas Rocosas (NLR, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos están desarrollando un sistema de inteligencia artificial diseñado para coordinar mejor las operaciones mineras en todo el país, según informó Interesting Engineering. El objetivo es construir un "cerebro" de inteligencia artificial para la industria minera que permita asignar recursos de manera más eficiente y mejorar los rendimientos de extracción.
El proyecto, llamado Critical Minerals and Materials To Unlock Supply (CM2US) de la Misión Génesis, tiene como plan final que el "cerebro" ayude a decidir dónde es mejor extraer minerales, qué extraer, cómo procesar los materiales extraídos y gestionar las cadenas de suministro, según la fuente. Idealmente, también ayudará a diseñar formas de fabricar el material final con las propiedades que los fabricantes realmente necesitan.
"Existe la necesidad de más flexibilidad en la forma en que abordamos los minerales críticos", dijo Ryan King, investigador de ciencias computacionales del NLR, según Interesting Engineering. "Mi objetivo es encontrar formas de contribuir a la durabilidad de la cadena de suministro y la innovación tecnológica con estos activos críticos", añadió.
King explicó que "en estas industrias de movimiento lento, se instala equipo de procesamiento y permanece igual durante generaciones", según la fuente. "Pero las cadenas de suministro evolucionan rápidamente, y la innovación tecnológica o de materiales puede cambiar el tipo de materias primas que se necesitan", agregó.
**La necesidad de un cerebro artificial para la minería**
La necesidad de un sistema de este tipo se reduce al hecho básico de que la mayoría de la tecnología moderna depende de minerales críticos, según Interesting Engineering. Esto incluye, entre otros, litio, níquel, cobalto, grafito, elementos de tierras raras y cobre.
Sin embargo, los suministros de estos minerales son vulnerables a interrupciones por restricciones de exportación, desastres naturales, guerras y cambios en las prioridades geopolíticas, según la fuente. Las empresas mineras tradicionalmente no pueden reaccionar rápidamente porque las minas y las plantas de procesamiento son increíblemente costosas y están diseñadas para operar de la misma manera durante décadas. Si bien no puede eliminar las interrupciones del suministro, la inteligencia artificial podría ayudar a los operadores a adaptarse más rápidamente y reducir su impacto.
"Al mismo tiempo, los recursos de mayor grado pueden agotarse, y luego necesitamos hacer uso de recursos de menor grado, o necesitamos tener en cuenta los choques de suministro geopolíticos", dijo King, según Interesting Engineering. "Esto significa que estamos buscando soluciones de inteligencia artificial en el procesamiento de minerales que puedan crear flexibilidad de salida o absorber la volatilidad de entrada", añadió.
**Aplicaciones en exploración y procesamiento**
El sistema incluirá el lado de exploración de la minería, que tradicionalmente depende de geólogos humanos para encontrar depósitos potenciales, según la fuente. El nuevo cerebro de inteligencia artificial combinará grandes volúmenes de puntos de datos para ayudar en este proceso en lugar de depender únicamente de la interpretación humana.
El "cerebro" también podrá dar recomendaciones durante el procesamiento de mineral para determinar el mejor uso de las materias primas, según Interesting Engineering. Por ejemplo, cambiará automáticamente cómo se procesa el mineral según su composición en tiempo real para obtener los mejores rendimientos posibles.
También podría ser posible hacer coincidir dinámicamente el mineral procesado con los requisitos específicos de los clientes finales, según la fuente. Por ejemplo, si un cliente requiere un concentrado de hierro del 68% pero otro del 72%, la inteligencia artificial podría, en teoría, alterar el procesamiento para que coincida.
"Estamos explorando cómo podemos construir modelos de inteligencia artificial para todos los diferentes pasos del proceso, y, en muchos sentidos, no importa cuál sea el mineral real. Te enfrentas a muchos de los mismos desafíos de inteligencia artificial", explicó King, según Interesting Engineering.
**Visión integral del sistema**
"En última instancia, queremos poder ir desde la exploración de rocas en el suelo hasta la comprensión de eventos geopolíticos sobre su impacto en la cadena de suministro", dijo King, según la fuente. "El uso de inteligencia artificial puede ayudarnos a hacer todas las conexiones intermedias que son difíciles de optimizar para los humanos", agregó.
"La inteligencia artificial puede conectarse en cualquier lugar", dijo King, según Interesting Engineering. "Puede desempeñar un papel importante en la exploración y extracción. Luego, una vez que se extraen los minerales del suelo, podemos usar inteligencia artificial para optimizar el diseño y los controles de pasos clave de procesamiento como molienda, separación y reducción para lograr las características deseadas de la materia prima", añadió.
**Contexto e implicaciones**
El desarrollo de este sistema responde a la creciente preocupación de Estados Unidos por asegurar su suministro de minerales críticos, esenciales para tecnologías que van desde vehículos eléctricos hasta sistemas de defensa y energías renovables. La dependencia de cadenas de suministro globales, particularmente de países como China que dominan el procesamiento de tierras raras, ha llevado a Washington a buscar soluciones que aumenten la resiliencia y autonomía en este sector estratégico.
La implementación exitosa de CM2US podría transformar una industria tradicionalmente conservadora y lenta en adaptarse, permitiendo respuestas más ágiles a cambios en la demanda, descubrimientos de nuevos yacimientos o crisis geopolíticas que afecten el suministro. Sin embargo, el proyecto aún se encuentra en fase de desarrollo, y no se especificaron plazos concretos para su implementación operativa.