Bebés nacidos con craneosinostosis, una condición en la que las placas óseas del cráneo se fusionan prematuramente, tienen 2,4 veces más probabilidades de ser diagnosticados con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) durante la infancia, según revela una investigación japonesa que analizó datos de más de 338.000 pares madre-hijo durante dos décadas.