La FIFA ha prohibido que los aficionados lleven botellas de agua reutilizables a los estadios del Mundial 2026, en un cambio de política anunciado siete días antes del inicio del torneo el 11 de junio. La decisión, justificada por razones de seguridad para evitar que se arrojen objetos, ha generado críticas de expertos en salud que advierten que aumentará el riesgo de incidentes relacionados con el calor extremo, mientras grupos de aficionados acusan al organismo de priorizar ingresos sobre la salud de los asistentes.