

El fiscal de Estambul ha acusado al alcalde Ekrem Imamoglu, principal rival político del presidente Recep Tayyip Erdogan, de 142 delitos de corrupción que podrían acarrear penas de entre 828 y 2.352 años de prisión, según un extenso documento de acusación presentado este martes.
La fiscalía de Estambul ha formalizado cargos contra el alcalde Ekrem Imamoglu mediante un documento de casi 4.000 páginas que lo acusa de liderar una organización criminal dedicada a la corrupción, soborno, malversación, blanqueo de capitales, extorsión y manipulación de licitaciones, entre otros delitos.
Imamoglu, de 54 años, perteneciente al opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP), se encuentra en prisión preventiva desde marzo bajo sospecha de corrupción. Según la agencia estatal Anadolu, las penas solicitadas podrían sumar hasta 2.430 años de cárcel si es declarado culpable.
El fiscal jefe de Estambul, Akin Gürlek, no solo ha acusado a Imamoglu sino también a otras 401 personas, alegando que formaron una extensa red criminal con el alcalde como su "fundador y líder". Tras una investigación de ocho meses, el fiscal afirmó que los sospechosos, de los cuales 105 están detenidos, habían constituido una organización criminal dedicada a recibir sobornos y blanquear dinero.
Según el fiscal, las pérdidas para el Estado turco ascenderían a 160.000 millones de liras (aproximadamente 2.900 millones de libras esterlinas o 3.800 millones de dólares), según informa la BBC.
Imamoglu ha sido citado específicamente por 12 cargos de soborno, siete de blanqueo de capitales procedentes de actividades delictivas y otros siete de fraude contra instituciones y organizaciones públicas.
El líder del CHP, Özgür Özel, ha denunciado que el caso tiene motivaciones políticas. "Este caso no es legal, es enteramente político. Su propósito es detener al Partido Republicano del Pueblo, que quedó primero en las últimas elecciones locales, y bloquear a su candidato presidencial", declaró Özel en la plataforma X, según informa The Guardian.
En una intervención ante el grupo parlamentario del CHP, Özel afirmó que nadie más en su partido se presentará a la presidencia, ya que Imamoglu ha sido nominado por "millones de turcos". "¿Puede alguien ser a la vez un defraudador electoral, tener un título falsificado y ser un ladrón, un terrorista y un espía al mismo tiempo?", cuestionó Özel. "Su único delito es aspirar a la presidencia de este país".
La detención de Imamoglu en marzo desencadenó protestas generalizadas, cientos de arrestos y una represión policial, constituyendo los peores disturbios callejeros en Turquía desde 2013. Desde entonces, el alcalde permanece recluido en la prisión de Mármara, en las afueras de Estambul.
Además del caso de corrupción, Imamoglu enfrenta otras acusaciones, incluyendo espionaje y falsificación de su diploma universitario, una cualificación que ha sido anulada. Sin un título universitario válido, no podría presentarse a las elecciones presidenciales de 2028.
El mes pasado, los fiscales lo acusaron de espionaje, alegando que entregó datos personales de residentes de Estambul a cambio de financiación internacional para su campaña presidencial. Imamoglu ha advertido a los turcos que "olviden esta tontería del espionaje".
Actualmente, Imamoglu también está cumpliendo una condena separada de un año y ocho meses por supuestamente insultar y amenazar al fiscal jefe de Estambul, sentencia contra la que ha apelado. También ha recurrido una condena anterior por criticar a funcionarios electorales.
Imamoglu fue elegido alcalde por primera vez en 2019 y reelegido en abril de 2024, derrotando al candidato del gobernante Partido AK por casi un millón de votos.
El CHP ha estado bajo creciente presión desde que ganó el control de las ciudades más grandes de Turquía en las elecciones locales de marzo de 2024. Dieciséis de sus alcaldes han sido encarcelados desde entonces, según The Guardian.
Las autoridades turcas niegan la acusación del alcalde de que el poder judicial esté siendo utilizado como herramienta política. El gobierno insiste en que el poder judicial es independiente y que cualquier investigación solo busca exponer la corrupción u otras irregularidades.