El Ministerio de Finanzas de Francia ha solicitado a la empresa tecnológica Capgemini que explique su contrato con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos, generando una controversia que involucra a legisladores de izquierda y sindicatos.
El gobierno francés ha intensificado la presión sobre el gigante tecnológico Capgemini después de revelarse que su subsidiaria estadounidense mantiene un contrato con ICE, la agencia migratoria de Estados Unidos, potencialmente valorado en 365 millones de dólares.
Según fuentes del gobierno francés, las autoridades han solicitado una revisión detallada de las actividades de la empresa en territorio estadounidense. Legisladores de la extrema izquierda ya han anunciado que iniciarán una investigación parlamentaria sobre este vínculo corporativo.
El contrato de Capgemini con ICE ha generado una significativa controversia política en Francia, donde sindicatos y organizaciones de derechos humanos critican duramente la colaboración de la empresa con una agencia asociada a políticas migratorias restrictivas.
La empresa tecnológica aún no ha proporcionado una respuesta oficial a las demandas del Ministerio de Finanzas, mientras crece la presión mediática y política tanto en Francia como internacionalmente.
Este caso ilustra la creciente tensión entre corporaciones multinacionales y políticas migratorias, especialmente en el contexto de la administración de Donald Trump, conocida por sus enfoques estrictos en inmigración.