

La empresa japonesa de aperitivos Calbee anunció que cambiará temporalmente a envases en blanco y negro para 14 de sus productos más conocidos, incluyendo papas fritas y galletas de camarón, debido a que la guerra en Irán ha interrumpido el suministro de nafta, un ingrediente clave para la fabricación de tinta. Los nuevos paquetes comenzarán a aparecer en tiendas japonesas a partir del 25 de mayo, según informó la compañía.
Calbee, uno de los mayores fabricantes de aperitivos de Japón, implementará un cambio radical en el diseño de sus productos más populares como respuesta directa a las disrupciones en la cadena de suministro global causadas por el conflicto en Medio Oriente, según declaró la empresa en un comunicado.
La compañía explicó que el cambio de diseño es una respuesta a la "inestabilidad en el suministro de materias primas en medio de las tensiones continuas en Medio Oriente", según su declaración oficial. "Esta medida está destinada a ayudar a mantener un suministro estable de productos", añadió Calbee.
El origen de la crisis se remonta al cierre efectivo del Estrecho de Hormuz por parte de Irán en represalia por ataques estadounidenses e israelíes contra el país. Este bloqueo de una de las vías marítimas más estratégicas del mundo ha tenido repercusiones en cadena sobre productos cotidianos en todo el planeta, según reporta la BBC.
Los precios del petróleo y el gas se han disparado desde que el conflicto comenzó el 28 de febrero, cuando los envíos a través del Estrecho de Hormuz se detuvieron, según la fuente. El suministro de nafta, un subproducto de la refinación del petróleo utilizado en tintas y plásticos, ha sido particularmente afectado.
Los precios de la nafta en Asia casi se han duplicado desde el inicio del conflicto, elevando los costos para las empresas de la región, según información de la BBC. Antes de la guerra, aproximadamente el 40% de la nafta de Japón se importaba desde Medio Oriente, según declaró el martes el secretario adjunto del gabinete japonés, Kei Sato, a periodistas.
Sato añadió que el gobierno estaba trabajando para "estabilizar y resolver cualquier desequilibrio y cuello de botella en el suministro", según sus declaraciones. En abril, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi dijo que el país estaba ampliando su suministro de nafta para incluir más fuentes fuera de Medio Oriente, como Estados Unidos, según reportó la BBC.
Los países asiáticos han sido particularmente golpeados por las interrupciones en el transporte marítimo a través del Golfo, ya que dependen fuertemente de Medio Oriente para energía y otros productos relacionados con el petróleo, según la fuente.
Calbee no es la única empresa japonesa afectada. El 1 de mayo, el fabricante de alimentos japonés Mizkan, que produce un popular aperitivo de soja fermentada, suspendió las ventas de algunos de sus productos y aumentó los precios de otros debido a la escasez de contenedores de poliestireno, según la BBC.
Los fabricantes de automóviles como Toyota y Hyundai han declarado que sus ganancias se han visto afectadas debido a mayores costos de materiales y menores ventas, según la fuente. En todo el mundo, muchas aerolíneas han pausado vuelos y dejado en tierra algunos aviones después de que los precios del combustible para aviones se dispararan debido a la guerra, según reporta la BBC.
La semana pasada, la cadena de moda británica Next aumentó sus precios hasta un 8% en algunos países fuera de Europa debido a los mayores precios del combustible y la interrupción de las cadenas de suministro globales, según información de la BBC.
El caso de Calbee ilustra cómo un conflicto geopolítico en una región específica puede tener efectos tangibles e inesperados en productos de consumo cotidiano en mercados distantes. La decisión de la empresa de optar por envases monocromáticos representa una solución pragmática ante una crisis de suministro que afecta a múltiples industrias a nivel global.
La situación plantea interrogantes sobre la resiliencia de las cadenas de suministro globales y la dependencia de regiones específicas para materias primas críticas. Mientras el conflicto en Medio Oriente continúe y el Estrecho de Hormuz permanezca cerrado, es probable que más empresas en Asia y otras regiones se vean obligadas a implementar medidas similares de adaptación para mantener sus operaciones y el suministro de productos a los consumidores.