

La automotriz japonesa Honda comenzó esta semana la producción de baterías destinadas a sistemas de almacenamiento de energía para centros de datos, tres meses después de cancelar sus programas de vehículos eléctricos en Estados Unidos, según reportó Nikkei Asia. El giro estratégico convierte a Honda en la última fabricante de automóviles en ingresar al mercado de almacenamiento energético, que creció 32% interanual y genera márgenes de ganancia del 30%, el doble que los vehículos.
Honda inició esta semana la producción de baterías para sistemas de almacenamiento de energía, marcando un cambio radical en su estrategia tras abandonar el mercado de vehículos eléctricos en Estados Unidos, según informó Nikkei Asia. Las celdas de batería, originalmente destinadas a vehículos eléctricos, ahora se dirigirán a centros de datos en lugar de automóviles.
La transición de Honda hacia el almacenamiento energético ocurre tres meses después de que la compañía cancelara sus programas de vehículos eléctricos en territorio estadounidense. Las baterías estaban programadas para fabricarse en una planta en Ohio, que Honda opera mediante una empresa conjunta con LG Energy Solution. Ahora, esas mismas instalaciones producirán baterías para aplicaciones estacionarias.
El cambio de rumbo de Honda se produce en un contexto de demanda débil para vehículos eléctricos en Estados Unidos, tras la cancelación de los créditos fiscales por parte del Partido Republicano. Estos incentivos tributarios estaban diseñados para impulsar la producción de vehículos eléctricos y baterías en el país. Las ventas de vehículos eléctricos nuevos permanecen por debajo de los niveles del año anterior, en parte porque los consumidores adelantaron sus compras para aprovechar los créditos fiscales antes de que desaparecieran en septiembre pasado, según TechCrunch.
La incertidumbre del mercado llevó a Honda a realizar un cambio drástico en su estrategia, cancelando tres modelos de vehículos eléctricos destinados al mercado estadounidense. La automotriz registró una depreciación contable de 15.700 millones de dólares en el último año fiscal, parcialmente para reestructurar su estrategia de vehículos eléctricos, según la fuente. El debilitamiento de su negocio en China, donde los vehículos eléctricos han experimentado un auge, también contribuyó a la depreciación.
A pesar de la reestructuración, Honda no disolvió su empresa conjunta con LG Energy. Como prácticamente todas las demás automotrices, incluyendo Tesla, Ford y General Motors, Honda decidió que las baterías representan un negocio importante por sí mismas.
El mercado de almacenamiento estacionario ha experimentado un auge, creciendo 32% interanual, según un informe de SEIA y Benchmark Minerals. En el primer trimestre de este año, se instalaron 9,7 gigavatios-hora de sistemas de almacenamiento de energía, según el reporte. Esa cantidad de baterías es suficiente para construir aproximadamente 120.000 vehículos eléctricos.
Se espera que el crecimiento acelerado continúe. Para finales de la década, el informe estima que se instalarán 110 gigavatios-hora de almacenamiento de energía cada año, casi triplicando el tamaño del mercado actual.
El mercado también ha demostrado ser rentable. Tesla, que ha capturado la mayoría de las ventas hasta ahora, obtiene márgenes de ganancia bruta del 30% en sus productos Megapack y Powerwall, aproximadamente el doble de su margen en vehículos, según TechCrunch.
Muchas baterías estacionarias se han instalado en centros de datos, pero una gran porción termina conectada a la red eléctrica. A medida que los precios de las baterías han caído, han tallado un nicho considerable estabilizando la red mientras también complementan instalaciones eólicas y solares, convirtiéndolas en fuentes de generación más predecibles.
El movimiento de Honda refleja una tendencia más amplia en la industria automotriz, donde los fabricantes están diversificando sus negocios de baterías más allá de los vehículos eléctricos ante la volatilidad del mercado automotor. La decisión de mantener la empresa conjunta con LG Energy Solution mientras redirige la producción sugiere que Honda ve el almacenamiento energético como una alternativa viable y potencialmente más lucrativa en el corto plazo.
Aunque Honda pueda no tener certeza sobre cómo abordar el mercado de vehículos eléctricos en Estados Unidos, está claro que quiere participar en la transición energética de una forma u otra, según concluye el reporte de TechCrunch. El pivote hacia centros de datos y almacenamiento en red representa una apuesta por un mercado en expansión que ofrece márgenes superiores y menor exposición a la incertidumbre regulatoria que ha afectado al sector de vehículos eléctricos estadounidense.