Un incendio forestal declarado el jueves en la provincia de Huesca, España, ha calcinado más de 2.500 hectáreas y obligado a desalojar a 240 vecinos de tres municipios, según autoridades aragonesas. El fuego, provocado por una chispa de una cosechadora, se mantiene activo dentro de un perímetro de 4.400 hectáreas, convirtiéndose en uno de los incendios más virulentos del inicio del verano en la región.
El incendio declarado el jueves entre los municipios de Tamarite y Alcampell, en la provincia de Huesca, mantenía este viernes desalojados a los 240 vecinos de Azanuy, Alins del Monte y Calasanz, según informó el diario El País. Los evacuados se concentraban en una residencia de deportistas municipal de la localidad vecina de Monzón a la espera de recibir noticias sobre sus viviendas.
Pese a la virulencia del suceso que ya ha calcinado más de 2.500 hectáreas, todo apunta a que la labor de los servicios de emergencia empieza a dar resultados y el incendio sigue perimetrado en un espacio de 4.400 hectáreas, según las mismas fuentes. Se trata, sin duda, de uno de los fuegos más virulentos del inicio del verano en España.
Víctor Recuero, vecino de Calasanz, revisaba una y otra vez en el móvil las fotografías que retrató desde su vivienda. "Me sorprende que las llamas hayan llegado a mi casa. No creo que pase. Lo que sí es cierto es que no hay luz", dijo a las puertas de la residencia de deportistas, según El País. Otros vecinos expresaron preocupación por sus animales y propiedades dejadas atrás durante la evacuación de emergencia.
El incendio, según el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, se declaró cerca del mediodía del jueves dentro del término municipal de Tamarite de Litera, después de que una chispa provocada por una cosechadora prendiera la gran cantidad de combustible forestal que había en la zona.
El jueves se llegó a ordenar el confinamiento de Fonz por la presencia de humo, aunque este viernes ya se ha levantado el confinamiento y los vecinos han regresado, según las autoridades. El incendio seguía este viernes activo y se enmarcaba dentro de un perímetro de 4.400 hectáreas, la gran mayoría de terreno agrícola.
Durante la noche, los bomberos trabajaron en la cabeza del incendio, próxima al municipio de Fonz, que no ha tenido llama en ningún momento. Los medios aéreos comenzaron a trabajar a primera hora del viernes, sobre todo en la superficie arbolada del flanco derecho. A media mañana, la residencia de deportistas se quedó vacía y, acompañados por la Guardia Civil, los evacuados pudieron regresar a sus domicilios para recoger enseres, personas y medicinas ante la perspectiva de que se alarguen las labores de extinción.
Han trabajado en el incendio ocho cuadrillas terrestres, tres bulldozers y una sección de la Unidad Militar de Emergencias (UME), según las autoridades. El viernes, además, se sumaron 13 brigadas (seis terrestres y siete helitransportadas), a las que hay que sumar ocho autobombas, cinco bulldozers y dos secciones de la UME.
Según información publicada por INFOAR, el servicio de información de incendios forestales de Aragón, el incendio suma ya más de 30 horas activo. Sobre el terreno, un amplio operativo compuesto por más de 200 personas trabaja sin descanso para estabilizarlo cuanto antes.
El consejero de Interior del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez, declaró que "se va a hacer un esfuerzo muy importante para intentar que durante el día de hoy se avance de una manera más activa en la extinción, sobre todo en el flanco derecho". Durante la noche ha bajado bastante el nivel de intensidad del incendio, según Bermúdez.
"Ahora mismo hay que trabajar mucho, con todos los medios aéreos que están llegando desde Valencia, desde Cataluña; también agradecemos los medios del Ministerio y de la UME", dijo tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), celebrada en la sala de crisis del 112, en el Edificio Pignatelli. Bermúdez añadió que "aunque hay que ser muy prudentes y no hay que dar por hecho nada, parece que poco a poco las condiciones han mejorado un poco con respecto al incendio".
Este viernes, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se van a reproducir las pésimas condiciones climáticas que se dieron el jueves con viento sur, muy cálido y seco, y una temperatura muy elevada por encima de los 35 grados. Estas condiciones meteorológicas adversas complican las labores de extinción y mantienen el riesgo de que el fuego se reactive o se extienda a nuevas áreas.
La coordinación entre diferentes administraciones y comunidades autónomas ha sido clave en la respuesta al incendio, con medios llegados desde Valencia y Cataluña para reforzar el operativo aragonés. La colaboración de la UME, el cuerpo militar especializado en emergencias, ha sido destacada por las autoridades regionales como fundamental para contener el avance de las llamas.
El incendio representa un desafío significativo para los servicios de emergencia españoles al inicio de la temporada de verano, cuando las altas temperaturas y la sequedad del terreno aumentan el riesgo de incendios forestales en toda la península ibérica. La rapidez con la que el fuego se extendió desde su origen en una cosechadora hasta afectar miles de hectáreas subraya la vulnerabilidad de las zonas agrícolas y forestales durante los meses más cálidos del año.