Tribunal marroquí condena a exdiputados a hasta 12 años de prisión por corrupción ligada al narcotráfico
Internacional

Tribunal marroquí condena a exdiputados a hasta 12 años de prisión por corrupción ligada al narcotráfico

Un tribunal de Casablanca condenó al filo de la medianoche del jueves al viernes a más de 20 exdiputados, agentes de seguridad y funcionarios marroquíes a penas de hasta 12 años de prisión por integrar la mayor red de corrupción pública vinculada al tráfico internacional de estupefacientes destapada en Marruecos, según reveló el narcotraficante maliense Ahmed Ben Brahim, conocido como el Pablo Escobar del Sáhara, desde la cárcel tras sentirse traicionado por sus antiguos cómplices.

INTERNACIONAL26 JUN 2026

La sentencia, dictada tras casi tres años de proceso judicial con más de 80 sesiones seguidas con detalle mediático por los marroquíes, condena a 12 años de cárcel al exdiputado y expresidente regional Abdendi Bioui, según informó el diario El País. El tribunal impuso además 10 años de reclusión al también exparlamentario, exdirigente territorial y expresidente del club de fútbol Wydad de Casablanca, Said Naciri, así como al exdiputado Belkacem Mir, antiguo parlamentario y exalcalde de Sidi Allal el Bahroui, municipio de la región de Rabat cercano a la capital.

Los condenados, a quienes han sido confiscados sus bienes, tendrán que asumir multas de decenas de millones de euros y una compensación de 400 millones de euros a la Administración de Aduanas, según la fuente. El fallo condenatorio por tráfico masivo de hachís entre Marruecos y países del Sahel, blanqueo de capitales, corrupción y tráfico de influencias, entre otros cargos, aún puede ser recurrido.

Los encausados pertenecen al Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), socio del actual Gobierno de coalición marroquí, y están vinculados a la construcción y al mundo del fútbol, según El País. La sentencia se ha hecho pública cuando quedan tres meses para las elecciones legislativas en las que el PAM, de centroderecha, aspira a revalidar su presencia en el Ejecutivo de coalición junto con la conservadora Agrupación Nacional de Independientes, del actual primer ministro Aziz Ajanuch, y el histórico partido nacionalista Istiqlal.

**El testimonio del Escobar del Sáhara**

Ahmed Ben Brahim, el narcotraficante maliense que destapó la trama, tiró de la manta de la corrupción política en Marruecos tras sentirse traicionado por antiguos cómplices y testaferros que se apoderaron de sus bienes cuando se encontraba entre rejas en 2023, según la información. Desde la cárcel, cantó de plano ante la policía para acusar a más de 20 exdiputados, agentes de las fuerzas de seguridad y funcionarios de integrar la red de corrupción.

Ben Brahim, también conocido como El Maliense, fue detenido en 2019 en el aeropuerto de Casablanca tras haber viajado desde Mauritania, donde había permanecido encarcelado durante cuatro años a causa de un mandato de captura de Interpol por tráfico de drogas, según El País. Un tribunal marroquí le condenó a 10 años de prisión como responsable de una trama de narcotráfico multinacional.

El capo fue encausado por dirigir una red dedicada a distribuir resina de hachís marroquí en África Occidental y a trasladar hasta puertos norteafricanos alijos de cocaína traídos desde Latinoamérica con destino final en Europa, según la fuente. La fortuna del narcotraficante estaba evaluada en decenas de millones de euros, con propiedades en Brasil, Bolivia y Rusia, así como en la Costa del Sol española.

**La ocupación de las propiedades**

Un suntuoso chalé con amplios jardines y un apartamento de lujo, ambos en Casablanca, capital económica del país, fueron pronto ocupados por dos de sus presuntos socios más destacados, según El País. El primero por Said Naciri y el segundo por Abdeni Bioui, presidente del Consejo Regional Oriental de Marruecos, cuya capital es Uchda, y dueño de una empresa contratista de obras públicas. Ambos son miembros destacados del PAM.

El Maliense declaró en prisión ante los agentes del Departamento Central de Investigación Judicial, el FBI marroquí, que sus antiguos socios le habían tendido una emboscada tras haberle comprado varios camiones, según la información. Cuando la policía interceptó esos vehículos cargados con 40 toneladas de resina de cannabis, comprobó que su documentación seguía a nombre de Ben Brahim en lugar de haber pasado a un nuevo propietario.

**La conexión con Bioui**

Nacido en 1976 en Kidal, capital de los tuareg en Malí, el Escobar del Sáhara se instaló en Uchda, ciudad natal de su madre, según El País. En esa zona fronteriza con Argelia entró en contacto con Bioui, quien según la prensa marroquí había cumplido condena por robo en Francia y por tráfico de drogas en España, antes de forjar un imperio en el sector de la construcción y de llegar a ser diputado y miembro de la Comisión de Infraestructuras del Parlamento. Ambos se aliaron para transportar hachís desde el norte de Marruecos a África Occidental.

**Ausencia del acusado principal y cuestionamientos**

El proceso del caso del Pablo Escobar del Sáhara se ha desarrollado bajo el foco atento de la opinión pública, según la fuente. Sin embargo, el traficante maliense Ahmed Ben Brahim no ha comparecido ante el tribunal en ninguna de las sesiones del juicio durante los casi tres años de proceso.

Los abogados de los reos han denunciado durante la vista que las acusaciones contra los encausados carecen de pruebas sólidas y solo se sostienen en el testimonio ante la policía de un narco convicto que cumple 10 años de condena en una cárcel de Casablanca tras su detención en 2019, según El País.

"Durante la vista han surgido indicios de la existencia de complicidad [de los encausados] en los ámbitos de seguridad, económico y político, sin que se hayan explorado todas sus posibles ramificaciones", sostiene la información publicada por el semanario panafricano editado en París Jeune Afrique. "El debate sobre los lazos entre narcotráfico, poder político y redes de influencia está lejos de haber quedado cerrado [en el juicio celebrado en Marruecos]", puntualiza esta revista en su edición digital.

**Contexto de corrupción y narcotráfico en Marruecos**

Unas tres cuartas partes de los ciudadanos de Marruecos reconocen que las prácticas fraudulentas están muy extendidas, según la encuesta que presentó en 2003 la denominada Instancia Nacional de Probidad, Prevención y Lucha contra la Corrupción, un organismo oficial, según El País. En los últimos cinco años, el país magrebí ha caído puntos en la lista de Transparencia Internacional, con una calificación de 39 sobre 100, y con un retroceso de posiciones hasta situarse en 2025 en el puesto 91 entre 182 Estados examinados.

Según la ONU, Marruecos es el mayor productor global de hachís, o resina de cannabis, cultivo al que se dedican ilegalmente al menos 30.000 hectáreas, de acuerdo con datos del Ministerio del Interior marroquí citados por la fuente.

**Implicaciones políticas**

La condena de altos cargos del PAM, partido socio del actual Gobierno de coalición, llega en un momento crítico a tres meses de las elecciones legislativas. El caso ha expuesto la penetración del narcotráfico en las estructuras políticas y de seguridad del país, planteando interrogantes sobre la extensión real de estas redes de corrupción y si todas sus ramificaciones han sido investigadas. La posibilidad de recurrir la sentencia mantiene abierto un proceso que ha captado la atención de la opinión pública marroquí y que podría tener repercusiones en el panorama político del país magrebí en los próximos meses.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE INTERNACIONAL