Aviones de guerra israelíes bombardearon este lunes el puente de Qasmiyeh sobre el río Litani en el sur de Líbano, destruyéndolo completamente en el segundo ataque en 24 horas, según informaron medios libaneses. El ataque cortó la carretera principal que conecta las ciudades de Tiro y Sidón, en una escalada que el presidente libanés Joseph Aoun calificó como una violación flagrante de la soberanía nacional y posible preludio de una invasión terrestre.
La Agencia Nacional de Noticias de Líbano, de gestión estatal, confirmó que el ataque destruyó el puente y cortó la vía principal de comunicación entre Tiro y Sidón, según reportó el medio Daily Sabah. Varios periodistas se encontraban en la zona en el momento del ataque, aunque no se reportaron heridos, según la misma agencia.
Un ataque similar había impactado el mismo puente el domingo, cuando el ejército israelí afirmó que el grupo Hezbolá, respaldado por Irán, estaba utilizando el cruce para transferir combatientes, armas, cohetes y lanzacohetes desde el norte hacia el sur del río, según declaraciones militares israelíes.
El ejército israelí justificó la destrucción del puente argumentando que era utilizado por comandantes y combatientes de Hezbolá para llevar a cabo ataques contra fuerzas y civiles israelíes, y que su destrucción tenía como objetivo proteger tanto a civiles israelíes como libaneses, según informó Daily Sabah.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu había ordenado a las fuerzas armadas atacar inmediatamente los puentes sobre el río Litani, según reportes de medios israelíes citados por Daily Sabah. El ministro de Defensa Israel Katz declaró que la orden buscaba prevenir el movimiento de combatientes y armas de Hezbolá hacia el sur.
El puente de Qasmiyeh, que ya había sido atacado previamente por fuerzas israelíes, constituye un cruce crítico sobre el río Litani en la autopista costera del sur de Líbano cerca de Tiro, funcionando como enlace principal entre el distrito de Sidón y el área al sur del río, según la fuente.
El presidente libanés Joseph Aoun condenó los ataques, calificándolos como una "escalada peligrosa" y una "violación flagrante de la soberanía libanesa", según declaraciones recogidas por Daily Sabah. Aoun advirtió que la destrucción de infraestructura e instalaciones vitales en el sur de Líbano podría ser un preludio de una invasión terrestre, señalando que Líbano había advertido repetidamente contra tal movimiento a través de canales diplomáticos.
La escalada regional más amplia se ha intensificado desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques conjuntos contra Irán el 28 de febrero, según Daily Sabah. Israel expandió su campaña contra Hezbolá el 2 de marzo y lanzó una incursión terrestre limitada en el sur de Líbano el 3 de marzo, según la misma fuente.
La destrucción del puente de Qasmiyeh representa un golpe significativo a la infraestructura de transporte del sur de Líbano, cortando una arteria vital que conecta comunidades costeras importantes. El río Litani, que fluye de este a oeste antes de desembocar en el Mediterráneo cerca de Tiro, ha sido históricamente una línea de demarcación estratégica en el sur de Líbano.
Las implicaciones de estos ataques van más allá del daño material inmediato. La advertencia del presidente Aoun sobre una posible invasión terrestre refleja las preocupaciones libanesas de que la destrucción sistemática de infraestructura pueda formar parte de una estrategia militar más amplia. La presencia de periodistas en la zona durante el segundo ataque sugiere que el área no estaba evacuada de civiles en el momento del bombardeo.
La campaña israelí contra Hezbolá, que comenzó con ataques aéreos el 2 de marzo y se expandió a operaciones terrestres limitadas un día después, marca una intensificación significativa del conflicto en la región. La conexión con los ataques conjuntos estadounidense-israelíes contra Irán a finales de febrero indica una escalada regional coordinada que involucra a múltiples actores.
La situación plantea interrogantes sobre la reconstrucción futura de infraestructura crítica en el sur de Líbano y el impacto humanitario sobre las poblaciones civiles que dependen de estas rutas de comunicación para acceso a servicios básicos, comercio y movilidad. La respuesta diplomática libanesa, según Aoun, ha incluido advertencias previas a través de canales oficiales, aunque estas gestiones no han impedido la escalada militar.