Italia impulsa reforma electoral que otorgaría mayoría automática al ganador de las elecciones de 2027
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Italia impulsa reforma electoral que otorgaría mayoría automática al ganador de las elecciones de 2027

La primera ministra italiana Giorgia Meloni presentó este viernes en la Cámara de Diputados una reforma del sistema electoral que entregaría 70 escaños adicionales en la Cámara y 35 en el Senado a la coalición que supere el 42% de los votos, según informó El País. La iniciativa, que marca el sexto cambio del sistema electoral italiano desde 1993, llega cuando los sondeos anticipan un resultado ajustado para los comicios previstos en octubre de 2027 y el centro-izquierda prepara una coalición unificada tras su derrota dividida en 2022.

INTERNACIONAL26 JUN 2026

La propuesta legislativa presentada por el Gobierno de Meloni este viernes inicia un trámite parlamentario que, si prospera, culminaría en septiembre de este año, según El País. El nuevo sistema electoral, bautizado como Stabilicum por el Ejecutivo y Mellonelum por la oposición, establece un mecanismo proporcional con un premio de escaños que garantizaría una mayoría cómoda al ganador de las próximas elecciones generales.

Según el texto presentado, la coalición que supere el 42% de los votos en ambas cámaras recibiría automáticamente 70 diputados adicionales y 35 senadores extra, según informó El País. El Gobierno ha establecido un límite máximo de 220 escaños en la Cámara de Diputados (55% del total) y 113 en el Senado (56,5%), aunque estas cifras aumentan al sumar los 16 y 11 escaños de territorios de estatuto especial y del voto del extranjero, elevando el porcentaje final al 57% y 59,5% respectivamente.

La reforma elimina el sistema anterior en el que un tercio de los escaños se elegía en colegios electorales por sistema mayoritario, donde resultaba elegido el candidato que ganaba, y establece que todos los escaños se asignarán proporcionalmente con varios puestos en juego en cada colegio, según El País. Este cambio perjudicaría al centro-izquierda, que se beneficiaba del sistema mayoritario.

**Contexto político y temor al empate**

Meloni y su alianza de partidos de derecha y ultraderecha ganaron las elecciones de 2022 porque la izquierda acudió dividida a las urnas y el sistema electoral premiaba a las coaliciones, según El País. Esto permitió formar el Gobierno más longevo y estable de la república italiana, que batirá el récord en septiembre. Sin embargo, el centro-izquierda ha aprendido la lección y está fraguando una coalición para los próximos comicios.

Los sondeos están muy ajustados, pero más que perder, la primera ministra teme un empate, según El País. Esta situación abriría la puerta a las clásicas negociaciones italianas para buscar candidatos de consenso, donde surgen nombres de técnicos que no han sido elegidos en las urnas. Existe incluso un "partido del empate" formado por fuerzas de centro que ven sus mayores posibilidades de influencia en el juego de pactos que se desata en esa situación.

**La amenaza de la extrema derecha**

Un factor que inquieta especialmente a Meloni es la irrupción del nuevo partido de extrema derecha del exgeneral Roberto Vanacci, Futuro Nacional, según El País. Este partido acusa a Meloni y a la Liga de Matteo Salvini de haberse ablandado con el poder y defraudado las expectativas más ultras. Los sondeos ya sitúan a Futuro Nacional incluso por encima de la Liga, con un 7% de intención de voto.

Vanacci mantiene el suspense sobre si entrará o no en la coalición de derecha, pero si concurre por libre, perder ese porcentaje sería letal para la coalición de Meloni, según El País. La nueva ley incluye un guiño para él: los partidos que no tengan ya grupo parlamentario, como el de Vanacci, deben recoger más de 100.000 firmas para poder presentarse.

**Tradición de cambios electorales**

Italia tiene un hábito político de cambiar periódicamente el sistema electoral según los intereses de quien gobierna para intentar que le favorezca en las siguientes elecciones, según El País. Tras el primer sistema de la posguerra, se empezó a cambiar en 1993 y desde entonces ha habido cinco sistemas diferentes. Los anteriores fueron bautizados con latinajos como Mattarellum, Porcellum (llamado así porque su autor confesó sin rodeos que era una "porcata" o guarrada pensada para impedir gobernar a la oposición), Italicum y Rosatellum.

Numerosos juristas de derecho constitucional han advertido que el texto vulnera algunos puntos de la Constitución y podría ser objeto de recursos, según El País. Aunque estos recursos no se resolverían hasta mucho después de que se hubiera votado, situación que ya ha ocurrido anteriormente y donde aunque la ley se declare ilegal ya no se puede hacer nada.

**Calendario electoral y pensiones vitalicias**

Las elecciones están previstas para octubre de 2027, aunque ya se habla de adelantarlas a abril, según El País. No se pueden adelantar antes de esa fecha porque es cuando se cumplen cuatro años y medio y un día de legislatura, límite a partir del cual los diputados tienen derecho a la pensión vitalicia. Adelantar las elecciones antes de ese plazo provocaría una rebelión interna en las cámaras. Esta es la auténtica ideología transversal de la política italiana, según El País.

El hecho de que Italia ya esté en precampaña se debe a que el Gobierno de Meloni languidece sin haber hecho grandes reformas en su mandato, y acelerar con la ley electoral es la confirmación definitiva, según El País. Si el trámite parlamentario culmina en septiembre, el país estaría listo para convocar elecciones anticipadas.

**Batalla por la presidencia de la República**

El paquete de escaños de regalo coloca al ganador en posición de ventaja para la elección del presidente de la República, que requiere una mayoría de dos tercios y, a partir de la cuarta votación, solo mayoría absoluta, según El País. Esta es la gran batalla que está en el horizonte en 2029, transcurridos los siete años de mandato de Sergio Mattarella.

El jefe de Estado en Italia tiene algunos poderes decisivos y margen de influencia, como nombrar ministros, disolver las cámaras y convocar elecciones, según El País. La oposición teme que sea una maniobra de Meloni para imponer un nuevo jefe de Estado afín a su ideología. Sin embargo, aunque la oposición critica la reforma en público como un desmán autoritario de Meloni, en privado sabe que si gana sería este bando el beneficiado.

**Obligación de designar candidato anticipadamente**

Otro punto de discusión es que cada coalición debe decidir antes de votar quién es su candidato a primer ministro, según El País. Para el centro-izquierda es un golpe bajo, porque precisamente es su mayor problema: el Partido Democrático de Elly Schlein y el Movimiento Cinco Estrellas de Giuseppe Conte, las dos grandes fuerzas de la coalición, no se ponen de acuerdo en quién sería el candidato.

La opción más cómoda era esperar al resultado de los comicios y que fuera el líder del partido más votado, pero la nueva ley les obligaría a moverse antes con unas primarias o una designación negociada, donde pueden surgir nuevos nombres, según El País. Este trámite asegura tensiones y dolores de cabeza para la coalición de centro-izquierda.

**Implicaciones para el sistema democrático italiano**

La reforma electoral representa el sexto cambio del sistema de votación en Italia desde 1993, consolidando una práctica política donde el partido gobernante modifica las reglas electorales para intentar perpetuarse en el poder. Esta dinámica plantea interrogantes sobre la estabilidad institucional y la equidad del proceso democrático italiano.

El sistema propuesto por Meloni garantiza que quien gane obtenga una mayoría suficiente para gobernar sin necesidad de amplias negociaciones postelectorales, pero también concentra poder de manera significativa en manos del vencedor, especialmente de cara a la elección presidencial de 2029. La batalla parlamentaria por esta reforma marcará los próximos meses de la política italiana y determinará las condiciones en las que se disputarán las elecciones de 2027.

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