Jill Biden revela que pensó que su esposo sufría un ictus durante el debate presidencial de 2024
La ex primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, reveló que creyó que su esposo, el entonces presidente Joe Biden, estaba sufriendo un ictus durante su desastroso debate presidencial contra Donald Trump el 27 de junio de 2024, un evento que desencadenó su salida de la carrera electoral y la eventual derrota demócrata. "Estaba aterrada, porque nunca había visto a Joe así antes ni después. Nunca", declaró Biden en una entrevista con CBS News que se emitirá el próximo domingo.
Jill Biden rompió su silencio sobre uno de los momentos más críticos de la política estadounidense reciente: el debate presidencial de junio de 2024 que marcó el principio del fin de la candidatura de su esposo a la reelección. En declaraciones a CBS News Sunday Morning, la ex primera dama confesó que mientras observaba el desempeño de Joe Biden frente a Donald Trump, pensó que estaba presenciando una emergencia médica.
"No estaba horrorizada, estaba aterrada, porque nunca había visto a Joe así antes ni después. Nunca", dijo Jill Biden a la periodista Rita Braver, según CBS News. "No sé qué pasó. Mientras lo veía, pensé: 'Dios mío, está teniendo un ictus'. Y me dio muchísimo miedo", añadió.
Las declaraciones forman parte de una entrevista que se emitirá completa el domingo y que coincide con el lanzamiento de su libro de memorias "View from the East Wing" (Una vista desde el ala este), programado para el 2 de junio, según informaron CBS News y ABC News.
El debate del 27 de junio de 2024, organizado por CNN en Atlanta y visto por 51 millones de telespectadores según El País, se convirtió en un punto de inflexión en la campaña presidencial. Durante el enfrentamiento, Biden, entonces de 81 años, mostró un desempeño vacilante, tartamudeó y perdió el hilo de sus pensamientos en varias ocasiones, según las tres fuentes consultadas.
El equipo de campaña de Biden atribuyó inicialmente su voz ronca a una enfermedad, según BBC News. Sin embargo, la actuación del presidente generó preocupaciones inmediatas entre líderes y donantes demócratas sobre su salud, agudeza mental y edad, temas que ya pesaban considerablemente antes del debate, según la misma fuente.
Tras el debate, tanto Joe como Jill Biden intentaron tranquilizar a sus partidarios. En un mitin al día siguiente en Atlanta, la entonces primera dama subió al escenario para elogiar a su esposo: "Joe, hiciste un gran trabajo. Respondiste todas las preguntas. Conocías todos los hechos", dijo ante la multitud, según BBC News.
En ese mismo mitin, el presidente reconoció sus dificultades: "Amigos, ya no camino tan fácil como antes. No hablo tan fluidamente como antes. No debato tan bien como antes, pero... sé cómo decir la verdad. Sé distinguir el bien del mal, y sé cómo hacer este trabajo", declaró Biden según ABC News.
En una recaudación de fondos en Greenwich Village, Nueva York, días después del debate, Jill Biden abordó directamente el tema: "Hablemos del debate de anoche, porque sé que está en sus mentes. Como Joe dijo hoy, no es un hombre joven. Y después del debate de anoche, me dijo: 'Sabes, Jill, no sé qué pasó. No me sentía tan bien'. Y le dije: 'Mira, Joe, no vamos a dejar que 90 minutos definan los cuatro años que has sido presidente'", relató según ABC News.
Una semana después del debate, en una entrevista con George Stephanopoulos de ABC News, Joe Biden atribuyó su mal desempeño al agotamiento por viajes internacionales recientes y un resfriado fuerte, descartando cualquier condición médica seria. "No hay indicación de ninguna condición seria. Estaba exhausto. No escuché mis instintos en términos de preparación y... fue una mala noche", explicó según ABC News.
Sin embargo, la presión sobre Biden continuó aumentando. Su actuación en el debate, junto con errores durante una cumbre de la OTAN en las semanas siguientes y una apariencia frágil tras un diagnóstico de COVID-19, finalmente lo llevaron a abandonar su candidatura aproximadamente tres semanas después del debate, según BBC News.
Biden retiró su candidatura y respaldó a la entonces vicepresidenta Kamala Harris, quien asumió la nominación demócrata unos tres meses antes de las elecciones de noviembre de 2024, según BBC News. Harris finalmente perdió la contienda electoral frente a Trump.
Jill Biden fue considerada una de las asesoras más influyentes del presidente durante su mandato y estuvo entre quienes finalmente lo alentaron a retirarse de la carrera de 2024, según BBC News.
En las secuelas de la derrota electoral, Harris criticó a su ex jefe en sus propias memorias, calificando la decisión de Biden de buscar un segundo mandato como "imprudencia". "'Es la decisión de Joe y Jill'. Todos dijimos eso, como un mantra, como si todos hubiéramos sido hipnotizados. ¿Fue gracia o fue imprudencia? En retrospectiva, creo que fue imprudencia", escribió Harris según BBC News.
Las revelaciones de Jill Biden llegan en un momento complicado para el Partido Demócrata, según El País. A menos de seis meses de las elecciones de medio mandato, sus posibilidades de conquistar la Cámara de Representantes de Estados Unidos se alejan debido al rediseño de distritos electorales en varios estados que han impuesto los republicanos en su beneficio.
Además, la autopsia interna que los demócratas realizaron sobre lo ocurrido en 2024 ha generado controversia dentro del partido. El documento publicado deja clara la responsabilidad de Biden por no apoyar suficientemente a Harris durante su época como vicepresidenta para elevar su perfil, y también cuestiona la capacidad de Harris para contrarrestar el empuje de Trump, según El País. Paradójicamente, la publicación del informe fue acompañada de desacuerdos entre los propios dirigentes del partido sobre sus conclusiones.
Según El País, la autopsia no profundiza en el tema de la salud de Biden, un asunto sobre el que medio país debatía entonces y que explotó tras ese debate. En una ironía adicional, Donald Trump, quien derrotó al entonces presidente de 81 años, es ahora también un presidente anciano que cumplirá 80 años en un mes, y del que también se comenta su declinante salud, según la misma fuente.
El debate de 2024 quedó marcado por momentos memorables, incluida la estocada final de Trump ante los 51 millones de telespectadores: "Realmente no sé lo que ha dicho al final de esa frase. Creo que él tampoco sabe lo que ha dicho", según El País.
La campaña de Biden había insistido inicialmente en que el presidente no se retiraría como candidato demócrata y que volvería a debatir con Trump, según BBC News. Sin embargo, la realidad demostró ser diferente, y lo que parecía improbable —que el presidente en ejercicio fuera reemplazado como nominado del partido a pocos meses de la elección— finalmente ocurrió, aunque el proceso fue visto como potencialmente perjudicial para las aspiraciones presidenciales del partido.
La entrevista completa de Jill Biden con CBS News Sunday Morning se emitirá el próximo domingo, ofreciendo potencialmente más detalles sobre uno de los episodios más dramáticos de la política estadounidense reciente y sobre su experiencia como primera dama, tema central de sus memorias que saldrán a la venta la semana siguiente.




