Ken Paxton derrota a John Cornyn en primarias republicanas de Texas con respaldo de Trump
El fiscal general de Texas, Ken Paxton, venció al veterano senador republicano John Cornyn en las primarias republicanas celebradas este martes, obteniendo más del 60% de los votos según proyecciones de la agencia AP. La victoria, respaldada por el presidente Donald Trump, consolida el control del ala MAGA dentro del Partido Republicano en Texas y marca la primera derrota electoral de Cornyn tras 18 campañas consecutivas ganadas durante cuatro décadas de carrera política.
Ken Paxton, fiscal general de Texas, arrebató la nominación republicana al Senado de Estados Unidos al senador John Cornyn en una de las primarias más costosas y personales de la historia del estado, según reportó El País. La contienda, que superó los 135 millones de dólares en anuncios publicitarios según las fuentes, se convirtió en una medición de fuerzas entre el ala tradicional del Partido Republicano y el movimiento MAGA que lidera Trump.
Según proyecciones de la agencia AP, Paxton obtuvo más del 60% de los votos, asegurando victorias en condados clave que también votaron por Trump en las presidenciales de 2024. El resultado le arrebata a Cornyn la oportunidad de pelear por un quinto periodo en Washington en las elecciones de medio mandato programadas para el 3 de noviembre.
La primaria republicana disputaba uno de los dos escaños de Texas en el Senado federal. Cornyn había ocupado su escaño durante cuatro periodos consecutivos, mientras que el otro lo representa Ted Cruz. Esta fue la primera derrota electoral de Cornyn después de 18 campañas consecutivas ganadas a lo largo de más de cuatro décadas de servicio público, según reconoció él mismo en su discurso de concesión.
El respaldo de Trump llegó apenas una semana antes de la votación, después de meses de campaña sin que el presidente se pronunciara claramente. El apoyo presidencial se produjo cuando las votaciones anticipadas ya estaban en proceso y representó un claro desafío a líderes del partido que presionaron a Trump para que respaldara a Cornyn, según las fuentes.
Trump y sus seguidores del movimiento MAGA, incluido Paxton, catalogaron a Cornyn como un republicano "desleal". Algunos votantes declararon en medios que elegir al senador como candidato equivalía a apoyar a un demócrata, según reportó El País.
La campaña se caracterizó por ataques personales intensos. Cornyn atacó a Paxton con apodos como el "corrupto Paxton" y denuncias de que se enriqueció astronómicamente desde que asumió el cargo de fiscal general de Texas en 2015. En 2023, Paxton enfrentó un juicio político en la Cámara de Representantes estatal de Texas, controlada por los republicanos, bajo cargos de soborno y corrupción. El Senado estatal lo absolvió posteriormente, según las fuentes.
Cornyn también atacó a Paxton por su presunta infidelidad a su esposa, quien pidió el divorcio por "razones bíblicas" sin ahondar en detalles, según reportó El País. El senador se autodefinió como un republicano de Reagan y argumentó que el escaño republicano de Texas en el Senado estaba en juego con la victoria de Paxton.
En las primarias de marzo, Cornyn había superado a Paxton por un margen mínimo de 42% a 41%, insuficiente para obtener la nominación republicana en esa primera ocasión, lo que forzó esta segunda vuelta.
Paxton, quien se autodefinió en su campaña como la opción MAGA, reaccionó a su victoria en redes sociales y en una alocución televisada. Escribió en la red X: "Debemos unirnos para derrotar al demócrata radical mejor financiado de Estados Unidos", dejando un enlace para donaciones a su campaña. En su discurso ante los medios agradeció a Trump por el "poder" de su respaldo y aseguró: "Esta noche enviamos un mensaje a Washington del tamaño de Texas".
Cornyn reconoció la derrota acompañado de su esposa e hijas: "Después de una carrera de servicio público que duró más de cuatro décadas y 18 campañas consecutivas ganadas, esta noche nos quedamos cortos en estas primarias", dijo. Aseguró que tiene la intención de seguir apoyando al Partido Republicano.
Trump celebró la victoria como propia. En su cuenta de Truth Social publicó un panfleto combinando su foto con la del fiscal general de Texas y el mensaje: "¡Ken Paxton ganó! Fue respaldado por el presidente Trump".
Paxton enfrentará en noviembre al representante estatal por Austin, James Talarico, quien ganó la primaria demócrata principalmente con el voto latino en condados fronterizos. Talarico es considerado una naciente estrella demócrata y un gran recaudador de fondos que pagó un anuncio millonario en español para el Super Bowl que solo pudo verse en Houston, y usó influencers y cantantes en su campaña, según las fuentes.
Tras el anuncio de la victoria de Paxton, Talarico llamó al electorado del estado a unirse bajo el lema "el pueblo versus Ken Paxton". Catalogó al fiscal como el "político más corrupto de Estados Unidos" y aseguró que representa "al sistema roto contra el que peleamos". En otro mensaje agradeció a Cornyn y habló directamente a los votantes del senador republicano: "Tienen un espacio en nuestra campaña".
Los republicanos ven a Talarico como una amenaza. Si lograra ganarle a Paxton el 3 de noviembre, su victoria sería la primera vez en más de 30 años que un demócrata representa a Texas en el Senado federal de Washington, según reportó El País.
La victoria de Paxton en Texas se suma a una serie de triunfos del ala MAGA en primarias republicanas recientes. A inicios y mediados de mayo, los votantes republicanos de Indiana y Kentucky siguieron la voz de Trump, pese a los cuestionamientos de políticos de su propio partido.
En las primarias para el Senado estatal de Indiana, Trump logró que cinco de sus siete candidatos obtuvieran la victoria sobre senadores que se habían atrevido a desafiarlo en su misión por redibujar los mapas electorales en favor del Partido Republicano. A mediados de mes, en Kentucky, Ed Gallrein, un granjero de 68 años y exmiembro de los SEAL, el cuerpo de fuerzas especiales de la Marina, ganó las primarias republicanas por el cuarto distrito de Kentucky a un popular congresista republicano que había desafiado a Trump en numerosas ocasiones, el excéntrico Thomas Massie.
Estas victorias consecutivas demuestran el férreo control que Trump mantiene sobre el Partido Republicano y su capacidad para imponer candidatos del movimiento MAGA sobre figuras del establishment tradicional del partido, incluso en estados clave como Texas. La elección en Texas ha sido vista como un termómetro para medir si los votantes de este estado tradicionalmente republicano avalan la política de enfrentamiento que llevó a Trump a su primera presidencia hace 11 años o si están listos para un regreso a los valores tradicionales republicanos.
Los votantes texanos dieron la espalda al establishment republicano y se alinearon con el presidente, consolidando el dominio del ala MAGA en uno de los estados más importantes del país. La elección general de noviembre determinará si este control se traduce en victorias electorales frente a candidatos demócratas cada vez mejor financiados y organizados.




