

La economía de Irán enfrenta una crisis severa tras más de dos meses de guerra, con un colapso en los negocios pequeños, un aumento drástico en los precios y un apagón de internet que dura más de 75 días.
Los precios de algunos bienes han aumentado entre tres y cuatro veces en cuestión de meses, lo que ha llevado a que al menos dos millones de personas pierdan sus empleos. La moneda iraní ha perdido un 60% de su valor, lo que agrava la situación económica del país. La guerra, el cese al fuego y el bloqueo han dejado a los pequeños empresarios en una situación crítica. Un propietario de una tienda en línea y un importante startup tecnológico han compartido sus experiencias, reflejando la dura realidad que enfrentan los iraníes en este contexto. La falta de acceso a internet internacional ha dificultado aún más la comunicación y el comercio, dejando a muchos sin opciones viables para sobrevivir. La comunidad empresarial se encuentra en un estado de desesperación, sin vislumbrar una solución a corto plazo.