Rima Hassan, una eurodiputada franco-palestina de 33 años, ha denunciado lo que califica como 'acoso judicial' tras ser detenida por la policía en París. La detención se produce en medio de un clima de alta tensión en Francia, que alberga la mayor población judía de Europa occidental y una significativa comunidad musulmana. Hassan, conocida por su defensa de los derechos palestinos, enfrenta un juicio el 7 de julio por supuestamente 'promover el terrorismo' en un post de redes sociales donde expresó solidaridad con Kōzō Okamoto, un activista japonés involucrado en un ataque terrorista en 1972 que dejó 26 muertos en el aeropuerto de Ben Gurion, Israel. La eurodiputada, que llegó a Francia desde un campo de refugiados en Siria, ha sido objeto de críticas y apoyo en igual medida. Su partido, La Francia Insumisa, ha respaldado su causa, argumentando que está siendo perseguida por sus opiniones políticas. Manuel Bompard, coordinador del partido, afirmó que Hassan es 'el objetivo de una persecución judicial'. Sin embargo, el ministro del Interior, Laurent Nunez, desestimó las afirmaciones de Hassan, afirmando que su tweet es 'grave' y que no hay persecución. Además, durante su detención, se encontraron en su posesión productos de CBD y una droga sintética llamada 3MMC, lo que ha generado escepticismo sobre las acusaciones. Hassan ha sido arrestada anteriormente por su participación en la 'Flotilla de la Libertad' que intentó llevar ayuda humanitaria a Gaza, y ha enfrentado múltiples investigaciones por sus declaraciones en redes sociales. La situación de Hassan ha suscitado un debate más amplio sobre la libertad de expresión y el tratamiento de los activistas pro-palestinos en Francia, donde otros defensores de los derechos palestinos también han sido objeto de acciones legales. La eurodiputada ha sido objeto de amenazas y acoso en línea desde que comenzó a hablar abiertamente sobre el conflicto en Gaza, lo que ha llevado a sus partidarios a calificar su detención como un ataque a la libertad de expresión y un intento de silenciar a quienes critican la política israelí.


