La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn, de 41 años, se prepara para regresar a su país tras someterse a su cuarta cirugía por una fractura de tibia durante una carrera olímpica en Italia, manteniendo una actitud positiva y sin arrepentimientos.
La legendaria esquiadora Lindsey Vonn ha confirmado que continuará su proceso de recuperación tras un accidente durante su participación en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, donde sufrió una fractura de tibia apenas 13 segundos después de iniciar su descenso. Según declaraciones de Sophie Goldschmidt, CEO de la Asociación de Esquí y Snowboard de Estados Unidos, Vonn será trasladada a su país para recibir tratamiento médico adicional.
El accidente ocurrió cuando Vonn, compitiendo a aproximadamente 70 millas por hora, se enganchó en una de las puertas de la pista, provocando una caída que dejó a los espectadores en shock. A pesar de competir con un ligamento cruzado anterior (ACL) desgarrado y una prótesis parcial de titanio en la rodilla derecha, la atleta mantuvo una postura resiliente.
"No tengo arrepentimientos", declaró Vonn en sus redes sociales. "El viaje valió la pena. Cuando cierro los ojos por la noche, no tengo remordimientos y mi amor por el esquí permanece". La deportista, que salió del retiro para competir en estos juegos, enfatizó su disposición a asumir riesgos en la búsqueda de sus metas.
Su compañera de equipo, Keely Cashman, defendió a Vonn explicando que el accidente no tuvo relación con su condición previa de rodilla, sino con las condiciones extremas de la competencia. Goldschmidt destacó que momentos como estos revelan el verdadero carácter de los atletas, elevando a Vonn como un modelo a seguir.
Vonn ha sido sometida a cuatro cirugías desde su caída el 8 de febrero, y planea proporcionar más detalles sobre su recuperación una vez esté en Estados Unidos. A sus 41 años, mantiene el espíritu de competencia, anticipando su regreso a las pistas: "Estoy esperando el momento en que pueda estar de nuevo en la cima de la montaña. Y lo haré".