Los ovarios desarrollan una segunda función inmunológica tras la menopausia, según estudio
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Los ovarios desarrollan una segunda función inmunológica tras la menopausia, según estudio

Una investigación de la Universidad Northwestern en Illinois revela que los ovarios no se vuelven inactivos después de la menopausia, sino que experimentan un cambio funcional para convertirse en órganos con características inmunológicas. El hallazgo, publicado en Molecular Human Reproduction, desafía la creencia tradicional de que los ovarios simplemente se "jubilan" tras cesar la producción de óvulos y podría tener implicaciones importantes para la atención médica de personas posmenopáusicas.

CIENCIA1 JUL 2026

La bióloga reproductiva Francesca Duncan, de la Universidad Northwestern en Illinois, ha liderado un estudio que cuestiona la comprensión tradicional sobre el papel de los ovarios después de la menopausia. Según la investigación publicada en Molecular Human Reproduction, estos órganos no se vuelven inertes tras dejar de liberar óvulos, sino que adoptan una nueva función relacionada con el sistema inmunológico.

"La menopausia es un momento supuestamente terminal para el sistema reproductivo femenino, en el que los ovarios dejan de liberar óvulos y presumiblemente terminan su actividad", según explica el estudio. Sin embargo, Duncan no está conforme con esta imagen simplificada de lo que ella describe no como una jubilación ovárica, sino como un cambio de carrera.

El estudio se realizó en ratones y refleja hallazgos preliminares de otra investigación de Duncan en 28 mujeres posmenopáusicas, que aún no ha sido revisada por pares. Esa investigación mostró que las proteínas producidas por el tejido ovárico diferían entre grupos de edad, lo que no debería ocurrir si los ovarios fueran verdaderamente inactivos después de sus años reproductivos.

Duncan y su equipo extrajeron los ovarios de ratones de 2, 18 y 24 meses de edad para su estudio detallado. Cada una de estas edades fue elegida para representar una fase diferente del ciclo reproductivo del ratón. Los ovarios de ratón típicamente cesan su función alrededor de los dos años de vida del animal. Aunque su menopausia no está acompañada por la caída brusca de estrógeno que experimentan los humanos, presenta otras similitudes.

El tejido de uno de los ovarios de cada ratón fue examinado minuciosamente bajo el microscopio para comprender mejor la anatomía de los tejidos ováricos en cada una de estas fases de la vida. Con el segundo ovario, los investigadores realizaron secuenciación masiva de ARN, una técnica que revela no solo qué genes están presentes en ciertos tejidos, sino cuáles están activamente involucrados en la producción de proteínas.

Como era de esperar, estas muestras mostraron que la maquinaria de la función reproductiva se ralentizaba con la edad. Los ratones más viejos tenían menos folículos y cambios en la forma en que el tejido celular y el colágeno estaban organizados.

Pero eso no significa que toda la "fábrica" estuviera cerrada. De hecho, los ovarios parecen asumir un nuevo papel.

"Los análisis transcriptómicos revelaron un cambio desde la funcionalidad reproductiva hacia una firma dominante inmunológica con la edad", según reporta el equipo de investigación. "Correspondientemente, los ovarios posreproductivos exhibieron una mayor infiltración de células T, macrófagos y células gigantes multinucleadas".

Aunque los ovarios viejos y posreproductivos se veían y funcionaban de manera muy diferente a los de ratones jóvenes, también tenían perfiles transcriptómicos distintos, muy similar a lo que Duncan observó en mujeres posmenopáusicas.

Esto sugiere que los ovarios continúan experimentando cambios moleculares incluso después de que su papel reproductivo ha terminado. Parecen asumir el papel de un órgano inflamatorio similar al inmunológico, según indica el equipo.

"Estos hallazgos desafían la suposición de que el ovario posreproductivo es inerte, indicando en cambio que adquiere una identidad inmunológica con potencial influencia endocrina y paracrina sobre el envejecimiento de todo el cuerpo", concluyen Duncan y su equipo.

El contexto de esta investigación es particularmente relevante dado que las expectativas de vida se están extendiendo más que nunca, lo que significa que ahora hay muchas más personas posmenopáusicas cuyos cuerpos aún no comprendemos completamente, según señala el estudio.

Aunque los estudios en ratones obviamente no pueden decirnos exactamente qué está ocurriendo en el cuerpo humano, debido a que compartimos una historia evolutiva similar, pueden ofrecer pistas importantes.

Este descubrimiento podría tener implicaciones importantes para la atención médica en los años posreproductivos, y especialmente para las personas a quienes se les extirpan los ovarios. Si los ovarios continúan desempeñando un papel activo en el sistema inmunológico y tienen influencia sobre el envejecimiento de todo el cuerpo, su extirpación podría tener consecuencias más amplias de lo que se pensaba anteriormente.

La investigación fue publicada en Molecular Human Reproduction y representa un cambio significativo en la comprensión del envejecimiento reproductivo femenino, sugiriendo que los órganos reproductivos no simplemente se apagan, sino que se transforman para cumplir nuevas funciones biológicas.

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