

El Ministerio de Defensa del Reino Unido informó que el HMS Severn interceptó dos naves rusas, el corvette Stoikiy y el tanque Yelnya, que navegaban por el Canal de la Mancha en las últimas dos semanas, elevando las tensiones entre ambos países.
Según fuentes oficiales británicas, la Marina Real ha incrementado su vigilancia tras detectar un aumento del 30% de los buques rusos que amenazan las aguas territoriales del Reino Unido en los últimos dos años. El buque HMS Severn, construido en 2002 y clasificado como una nave de patrullaje offshore, realizó el operativo de interceptación y posteriormente transfirió las labores de monitoreo a un aliado de la OTAN frente a las costas de Bretaña.
El secretario de Defensa, John Healey, calificó el incidente como una muestra más de la 'agresión rusa' que está impactando no solo a Ucrania, sino a toda Europa. Este no es el primer encuentro del buque Stoikiy con fuerzas británicas, ya que en mayo pasado la Marina Real ya había desplegado dos embarcaciones para seguir su trayectoria.
Además del incidente con los dos buques, recientemente se reveló que un buque espía ruso llamado Yantar fue detectado cerca de las costas escocesas, utilizando láseres para interrumpir el seguimiento de pilotos de la Real Fuerza Aérea (RAF). Healey describió esta acción como 'profundamente peligrosa' y advirtió directamente a Rusia y al presidente Vladimir Putin: 'Los vemos, sabemos lo que están haciendo y estamos preparados'.
La Marina Real ha enfatizado que el HMS Severn continuó observando a distancia y permaneció listo para responder ante cualquier actividad inesperada, reafirmando el compromiso británico de defender sus aguas territoriales y mantener la vigilancia ante posibles amenazas.