De los 118 presos de ETA que permanecían a finales de abril en centros penitenciarios de España y Francia, 73 de ellos ya salen a diario de prisión, según los datos que maneja Sare, una plataforma ciudadana de apoyo a los reclusos de la organización terrorista. Estos internos se encuentran en tercer grado o régimen abierto, o se les aplica el artículo 100.2 del Régimen Penitenciario, una norma que permite flexibilizar las condiciones de vida en prisión de aquellos que aún están en segundo grado con salidas de lunes a viernes, según la fuente.
Fuentes de la organización, que celebró un acto este sábado en la localidad guipuzcoana de Mondragón, de 22.000 habitantes, señalan que el colectivo aspira a que a finales de 2027 prácticamente todos los reclusos etarras hayan sido excarcelados o disfruten de alguna de las diferentes modalidades de semilibertad que contempla el sistema penitenciario. Según sus estimaciones, para entonces será un reducido grupo, casi todos condenados tras la reforma del Código Penal que elevó a 40 años el tiempo máximo de cumplimiento de las penas por terrorismo, los que no habrán podido alcanzar esa situación carcelaria.
El exconsejero del Gobierno vasco Joseba Azkarraga, que ejerce de portavoz de Sare, recordó en el acto que en 2014, el año que surgió la plataforma, había 465 presos de ETA, de ellos 140 en Francia, frente al poco más de un centenar de la actualidad, con solo dos en prisiones galas, según la organización. La plataforma destacó que este cambio cuantitativo, pero también cualitativo por el número de semilibertades, se ha incrementado en los últimos años por dos motivos principales.
El primer factor es el que denominan "modelo penitenciario vasco", puesto en marcha por el ejecutivo de Vitoria de coalición entre el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y el Partido Socialista de Euskadi (PSE) tras asumir la gestión de las tres prisiones vascas en octubre de 2021, según Sare. El Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco, que ahora encabeza la consejera socialista María Jesús San José, ha concedido desde entonces el tercer grado a cerca de un centenar de presos y ha aplicado el artículo 100.2 en otra veintena, aunque en algunas ocasiones la Audiencia Nacional ha revocado estas decisiones, según la plataforma.
El segundo hecho que, según destaca Sare, ha influido en la reducción del número de presos de ETA y ha acercado que otros puedan aspirar a la semilibertad, es la reforma legal aprobada en octubre de 2024 por unanimidad en el Congreso de los Diputados que permite a los presos descontar de sus penas el tiempo cumplido por el mismo delito en cárceles de otros países. Cinco presos de ETA y uno de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) han sido excarcelados desde que se aprobó, según la fuente. Otro grupo no cuantificado ha visto reducirse sus penas y, de este modo, acercarse su puesta en libertad. Fuentes de Sare apuntan que aún hay una decena de internos que han pedido que se les aplique, pero la Audiencia Nacional no lo ha acordado.
En el acto de Mondragón, la plataforma anunció su intención de que la tradicional manifestación en favor de los presos de ETA que se celebra en enero en Bilbao todos los años sea en 2027 "la culminación de toda una trayectoria de movilización social", según el comunicado leído ante 600 personas. Sare dejó la puerta abierta a su disolución: "Es sano y responsable imaginar, también, en un futuro próximo un escenario en el que Sare deje de ser necesaria", señalaron en el comunicado.


