

Roberto Rosetti, director de arbitraje de la UEFA, alertó sobre el uso cada vez más microscópico del Video Assistant Referee (VAR), argumentando que la tecnología está alejándose de su propósito original de corregir errores claros y evidentes en el fútbol.
El máximo responsable de árbitros de la UEFA, Roberto Rosetti, manifestó su preocupación por la creciente tendencia de utilizar el VAR de manera excesivamente detallada, lo que podría estar distorsionando la esencia del juego. En declaraciones realizadas durante el Congreso de la UEFA, Rosetti señaló que la tecnología funciona de manera excelente para decisiones objetivas, como posiciones de fuera de juego, pero se vuelve problemática cuando se aplica a situaciones subjetivas.
Según datos presentados por Rosetti, las diferentes ligas europeas muestran variaciones significativas en la frecuencia de intervenciones del VAR. La Premier League registra la tasa más baja, con 0.27 intervenciones por partido, mientras que la Liga de Campeones alcanza 0.45 intervenciones. El director de arbitraje enfatizó que estas revisiones microscópicas no deberían convertirse en la norma.
"No podemos olvidar por qué el VAR está en su lugar: se trata de justicia", declaró Rosetti. "Es bueno para los aficionados, porque todos queremos decisiones correctas en el campo, especialmente cuando son evidentes". Sin embargo, advirtió que la tecnología no debe ralentizar el juego ni convertirse en un elemento que interrumpa constantemente el ritmo del fútbol.
Rosetti también abordó la necesidad de uniformidad en la interpretación de reglas como la de mano, señalando que actualmente existe una disparidad significativa entre diferentes ligas europeas. "No podemos hablar diferentes lenguajes técnicos en Europa", manifestó, sugiriendo que antes de la próxima temporada será necesario establecer criterios más consistentes.
El responsable de arbitraje mostró reservas sobre posibles extensiones del VAR, como la revisión de saques de esquina o tarjetas amarillas, argumentando que cualquier cambio que retrase el reinicio del juego no beneficia al fútbol. Su mensaje es claro: la tecnología debe servir para mejorar, no para complicar el deporte.
La intervención de Rosetti refleja una preocupación creciente en el mundo del fútbol sobre el uso del VAR, equilibrando el deseo de precisión con la necesidad de mantener la fluidez y emoción inherentes al juego.