Graham había cumplido años el jueves 10 de julio y acababa de regresar de un viaje a Ucrania, donde visitó una fábrica de drones. No se le conocían problemas de salud graves previos. Según reportes del periódico The Washington Post citando escaners de la Policía, los servicios de urgencia recibieron una llamada alrededor de las 20:30 horas del sábado en el domicilio de Graham en Capitol Hill, cerca del Capitolio estadounidense, reportando dolores en el pecho. Aproximadamente 25 minutos después, el personal de emergencias declaraba que un hombre se encontraba en paro cardiaco y se le estaba administrando reanimación cardiopulmonar. Su oficina no ha revelado la causa exacta de la muerte.
Graham era una de las figuras más reconocibles en el Senado estadounidense. Nacido en una familia de clase media en Central, Carolina del Sur, era abogado de profesión. Inició su carrera política en 1994 como congresista por el tercer distrito congresional de Carolina del Sur. En 2002 fue elegido al Senado y reelecto en 2008, 2014 y 2020. Nunca se casó ni tuvo hijos.
En su carrera temprana, Graham fue abogado para la Fuerza Aérea de Estados Unidos, estacionado en la Base Aérea Rhein-Main en Alemania entre 1984 y 1988. Durante la Guerra del Golfo, como Juez de Personal, preparó a miembros del servicio para el despliegue. Se ganó la reputación de ser uno de los mayores halcones del Congreso estadounidense en política exterior, apoyando con entusiasmo la invasión de Irak en 2003 durante la presidencia de George W. Bush y favoreciendo una intervención en Irán. En 2015 criticó duramente el acuerdo nuclear con Teherán negociado por la Administración de Barack Obama.
Graham fue gran amigo y colaborador del fallecido senador John McCain, con quien cultivó una imagen de republicano duro en política exterior, moderado en política interna y defensor de la derecha religiosa. Antes de que Donald Trump fuera elegido presidente, Graham lo criticó duramente, describiéndolo como un "demagogo" y un "intolerante religioso, xenófobo e incitador al odio racial", advirtiendo que su llegada a la Casa Blanca podría suponer un grave peligro para el futuro del país.
Sin embargo, tras el triunfo electoral de Trump en 2016, Graham experimentó un giro de 180 grados en sus opiniones, transformándose en uno de los defensores más acérrimos del mandatario, siempre dispuesto a comparecer ante los medios para alabar sus políticas. Este apoyo incondicional tuvo un momento de flaqueza durante el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, cuando partidarios del presidente intentaron impedir que el Congreso confirmara la victoria de Joe Biden. Entonces Graham afirmó: "Trump y yo hemos hecho un recorrido fenomenal, qué lástima que acabe así… ha sido un presidente magnífico, pero hoy… todo lo que puedo decir es que me salgo. Ya basta".
La ruptura fue breve. Durante el juicio político abierto contra Trump, Graham rechazó votar en su contra. Fue uno de los primeros en apoyar al magnate inmobiliario en la campaña para las elecciones de 2024, visitándolo frecuentemente en su residencia privada, Mar-a-Lago, en Florida. En redes sociales, Trump hizo una de las primeras reacciones públicas al anuncio del fallecimiento, declarando a Graham "una de las mejores personas y senadores que jamás he conocido" y un "verdadero patriota estadounidense". "¡Se le echará mucho de menos!", agregó.
Como senador, Graham fue un gran defensor de la causa ucraniana y un importante aliado de Israel en el Congreso estadounidense. Viajó a Ucrania diez veces durante los años de la invasión rusa a gran escala y fue uno de los principales guías de las autoridades ucranianas, especialmente del presidente Volodímir Zelenski, en la compleja política estadounidense. Tras una pública discusión en el Despacho Oval entre Zelenski y Trump que degeneró en una bronca ante las cámaras, Graham fue uno de los intermediarios que propició una relativa reconciliación. Zelenski escribió en redes sociales: "Lindsey fue un verdadero defensor de la libertad y de los valores que hacen nuestro mundo más seguro. Visitó Ucrania diez veces durante los años de la invasión rusa a gran escala y estuvo aquí con nuestro pueblo cuando más se necesitaba. Mantuvimos un diálogo constante y echaré de menos nuestras conversaciones. Nos vimos dos veces en solo la semana pasada".
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu lamentó el fallecimiento escribiendo: "Israel ha perdido uno de sus mayores amigos. Estados Unidos ha perdido un gran patriota. Yo he perdido un amigo querido. Lindsey entendió que la seguridad de Israel y la de Estados Unidos son inseparables".
Graham también fue un defensor de la OTAN en un momento en que algunos en su Partido Republicano han mostrado creciente escepticismo hacia el bloque de defensa transatlántico. El presidente finlandés Alexander Stubb lo describió como "un amigo personal, un defensor de la OTAN y Ucrania, un amigo de Finlandia". La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que Graham "luchó hasta el final para apoyar la lucha de Ucrania por la libertad y aumentar el costo de la guerra de agresión de Rusia", llamándolo "un líder determinado y valiente". El canciller alemán Friedrich Merz afirmó: "Fue un verdadero amigo y socio de Alemania en la alianza transatlántica. Estuvimos juntos durante más de cuatro décadas. Lo echaré de menos".
Graham también fue un defensor de los derechos de los pueblos kurdos, particularmente en su lucha contra el Estado Islámico. Masrour Barzani, primer ministro de la región del Kurdistán de Irak, dijo: "El pueblo del Kurdistán siempre recordará su amistad y apoyo inquebrantable". El exiliado hijo del antiguo Sha de Irán, Reza Pahlavi, escribió: "Cuando los amigos eran escasos, él se puso al lado del pueblo de Irán en su lucha contra la tiranía".
La muerte de Graham crea incertidumbre para la mayoría republicana en el Senado estadounidense. Los republicanos cuentan con una mayoría de cuatro escaños sobre un total de cien asientos. Esa bancada ya sufría otra ausencia por la enfermedad del senador Mitch McConnell, hospitalizado desde hace tres semanas sin que haya noticias claras sobre su estado de salud. Hasta que el gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, nombre un reemplazo provisional —algo que puede hacer de inmediato— la muerte del legislador deja un hueco temporal en el Senado. En noviembre, Graham debía disputarse su puesto con la candidata demócrata Annie Andrews en las elecciones de medio mandato.


