

El encuentro futbolístico, originalmente programado en el Soldier Field de Chicago, será reubicado en el Chase Stadium de Fort Lauderdale debido a las protestas contra las políticas migratorias de la Administración Trump y la baja venta de entradas.
El partido amistoso internacional entre Argentina y Puerto Rico, previsto inicialmente para el lunes 13 de octubre en Chicago, ha sido trasladado al día 14 de octubre al Chase Stadium de Fort Lauderdale, hogar del Inter de Miami, según confirmaron múltiples fuentes, entre ellas funcionarios de la Asociación de Futbol Argentino (AFA) y el portavoz del Distrito de Parques de Chicago, Luca Serra.
La decisión se produce en medio de una escalada de tensiones en Chicago, donde la Administración del presidente Donald Trump ha desplegado tropas de la Guardia Nacional para aplicar una política migratoria de mano dura. Según reportes, más de 1.000 personas han sido detenidas en la ciudad desde el inicio de esta campaña hace poco más de un mes.
Un ejecutivo de la AFA, que habló bajo condición de anonimato, admitió que el cambio de sede se vio influido por la situación en Chicago, citando los desafíos de seguridad y logística que planteaban las protestas en curso y el despliegue de fuerzas federales.
El promotor del evento, VGM Sports, argumentó que la baja venta de entradas fue un factor determinante para el traslado. Ni siquiera la presencia de Lionel Messi, quien juega actualmente para el Inter de Miami, logró impulsar la asistencia a niveles esperados.
El nuevo escenario, el Chase Stadium, ofrece ventajas logísticas y de marketing. Está ubicado en territorio familiar para Messi y cuenta con una nutrida comunidad puertorriqueña en Florida. Además, incrementa la probabilidad de llenar el estadio, a pesar de que solo quedan unos días para el evento.
Antes de enfrentarse a Puerto Rico, Argentina disputará otro partido contra Venezuela este viernes en el Hard Rock Stadium de Miami, otro recinto que se espera atraiga a una gran multitud de seguidores latinos.