El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció el fin de sus programas de entrenamiento militar, becas y certificaciones con la Universidad de Harvard, acusándola de promover una ideología radical y anti-estadounidense.
El Secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró oficialmente que el Pentágono interrumpirá todos sus vínculos académicos con Harvard a partir del año académico 2026-2027, argumentando que la institución se ha convertido en un 'centro de activismo anti-estadounidense' y un 'terreno de cultivo para radicales'.
Según las fuentes, Hegseth criticó duramente a la universidad, señalando que durante años el Departamento de Defensa ha enviado a sus mejores oficiales a Harvard con la esperanza de que comprendan mejor a la clase guerrera, pero en cambio, muchos han regresado 'con la cabeza llena de ideologías globalistas y radicales' que no mejoran las filas militares.
La decisión incluye la cancelación de programas de educación militar profesional de posgrado, becas y certificaciones. Sin embargo, los militares que actualmente estén cursando estudios en Harvard podrán terminar sus programas.
Entre las acusaciones específicas, el Pentágono señala que Harvard ha recibido aproximadamente 560 millones de dólares en donaciones y contratos de fundaciones, donantes privados y entidades gubernamentales chinas entre 2010 y 2025. Además, critican el ambiente del campus que, según ellos, 'celebró a Hamas' y 'permitió ataques contra judíos' tras los acontecimientos del 7 de octubre de 2023.
Hegseth, quien curiosamente obtuvo una Maestría en Políticas Públicas de la Escuela Kennedy de Harvard en 2013, ya había devuelto simbólicamente su diploma en 2022 en protesta contra las clases de teoría crítica racial.
La administración de Trump ha mantenido una postura confrontativa con Harvard, amenazando con recortar fondos y acusando a la universidad de ser 'woke' y antisemita. De hecho, el presidente Trump busca actualmente 1000 millones de dólares en compensaciones de la institución.
El Pentágono ha indicado que evaluará programas similares en otras universidades de la Liga Ivy en las próximas semanas, sugiriendo que esta decisión podría ser el inicio de una revisión más amplia de las relaciones académicas militares.