Petro advierte que Colombia pierde soberanía con De la Espriella y convoca resistencia pacífica en su último discurso presidencial
El presidente Gustavo Petro pronunció su último discurso como mandatario colombiano el lunes 20 de julio, día de la independencia nacional, en el que acusó al presidente electo Abelardo de la Espriella de representar una amenaza a la soberanía del país y convocó a sus seguidores a ejercer resistencia pacífica mediante movilizaciones masivas y huelgas si el nuevo gobierno intenta revertir las reformas laborales y sociales implementadas durante su administración. Petro reiteró acusaciones no probadas de fraude electoral con supuesta participación de Israel y Estados Unidos, mientras entregaba símbolos históricos de la izquierda colombiana y advertía sobre consecuencias políticas para sus aliados que no se opongan al gobierno entrante.
El presidente Gustavo Petro llegó el lunes al populoso sur de Bogotá para pronunciar un discurso de más de dos horas en el que combinó reivindicaciones de su gestión, acusaciones de fraude electoral y advertencias sobre el futuro político de Colombia bajo la administración de Abelardo de la Espriella, quien asumirá la presidencia el 7 de agosto.
El acto, realizado en el marco de las celebraciones del Día de la Independencia de Colombia, estuvo acompañado de su gabinete, la vicepresidenta Francia Márquez y otros altos funcionarios. Petro utilizó la ocasión para entregar tres símbolos históricos de la izquierda colombiana: el sombrero del asesinado jefe guerrillero Carlos Pizarro, que entregó a su hija, la exsenadora María José Pizarro; la espada de Bolívar, que ordenó devolver al museo Quinta de Bolívar; y la sotana del sacerdote y guerrillero Camilo Torres Restrepo, que entregará a la Universidad Nacional.
Petro, quien fue miembro del M-19, afirmó que estos objetos representan la paz y la libertad. Sobre el sombrero de Pizarro, dijo que "le pertenece al pueblo y a la paz" y que su hija lo conservará "hasta cuando la bandera de la libertad, de nuevo, se ice en la Casa de Nariño". Respecto a la espada de Bolívar, declaró: "Esa espada no se puede enfundar hasta que haya justicia en Colombia. Y aún no hay".
En el aspecto más polémico de su discurso, Petro insistió en acusaciones de fraude electoral sin respaldo de autoridades electorales. "El pueblo de Colombia eligió como presidente a Iván Cepeda", afirmó sobre su candidato derrotado en el balotaje, y anunció que esa noche se harían públicas pruebas de una demanda radicada ante la justicia, respaldada según dijo por "70.000 testigos digitales" que habrían documentado irregularidades en el escrutinio. Ninguna autoridad electoral ha confirmado la existencia de fraude, ni siquiera la inteligencia del Estado, según reportes de El País.
Petro acusó a Donald Trump y al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu de respaldar maniobras para inclinar la elección en contra de lo que llamó "la libertad mayoritaria legítima de Colombia". También mencionó a los hermanos Bautista, propietarios de una empresa contratada para la logística electoral por la Registraduría Nacional. Según AP News, Petro duplicó sus acusaciones de fraude electoral, afirmando que pronto proporcionaría evidencia sobre cómo los recuentos de votos fueron manipulados con ayuda de software suministrado por Israel.
El presidente saliente también acusó a "500.000 bots" operados desde Estados Unidos de haber instalado en redes sociales la idea de que Iván Cepeda fue guerrillero. "Que Iván Cepeda guerrillero si no ha cogido un arma en su vida", dijo, aprovechando para reivindicar su propio paso por el M-19 y cuestionando a De la Espriella: "Yo sí que podría hacer el saludo militar, pero con este sombrero me volví civil".
En cuanto a su balance de gestión, Petro reivindicó como logros centrales la dignificación salarial de soldados y patrulleros, a quienes calificó como "base real" de la Fuerza Pública. Acusó a la "oligarquía que ha gobernado dos siglos" de haber tratado a esa tropa "como si fueran esclavos sin comida". Argumentó que logró una baja en la tasa de homicidios causados por "la intolerancia" y la tasa de desempleo "más baja del siglo". Afirmó que de haber buscado la reelección, no solo la habría alcanzado, sino que habría reducido aún más la pobreza.
Petro criticó duramente al gobierno entrante. Señaló que el gabinete designado por De la Espriella refleja "un gobierno solo de piel absolutamente clara, que no representa y no es del pueblo de Colombia". Vinculó el triunfo del presidente electo con el respaldo de Donald Trump, afirmando que "el triunfo del ultraderechista se debe, en buena medida, al respaldo de Donald Trump".
El presidente saliente lanzó advertencias específicas a sus aliados políticos. Esta tarde se elegirían las mesas directivas de la Cámara y el Senado de la República, y Petro advirtió sobre consecuencias según cómo votaran. "Ningún aliado o partido político que vote por el fascismo esta tarde contará con ningún apoyo de la fuerza popular para gobernadores y alcaldes de Colombia", afirmó respecto de las elecciones regionales de octubre de 2027.
Petro convocó a sus seguidores a ejercer resistencia pacífica. "Alistemos la resistencia pacífica", azuzó a sus seguidores. Según AP News, Petro instó a sus partidarios a movilizarse "por millones" y organizar huelgas si el gobierno entrante intenta cambiar las leyes laborales. "Debemos ejercer nuestra oposición en las calles, y resistir pacíficamente... pero de manera abrumadora", dijo.
El presidente saliente hizo amenazas específicas sobre movilizaciones futuras. Declaró que si el gobierno entrante revierte las condiciones laborales logradas durante su mandato, convocará a una "huelga general e indefinida". Si avanza con violencia contra la reforma agraria y las cerca de tierras pendientes de entrega a campesinos, llamará a un "paro agrario nacional". Y si se cambia el modelo de educación pública para volver a financiar con becas la educación privada, repetirá el llamado a la huelga general.
Petro cerró con una declaración férrea de oposición al Ejecutivo que llega: "La oposición se ejerce en la calle y con resistencia y paz y cultura y alegría". Confirmó que asumirá la jefatura del partido de izquierda Pacto Histórico.
El contexto político es de tensión creciente. Según AP News, Abelardo de la Espriella, abogado defensor de derechos penales y ciudadano dual estadounidense-colombiano, ganó la elección presidencial del 21 de junio con un margen estrecho de 250.000 votos. Ha prometido reducir el gasto gubernamental hasta un 40% y redactar leyes laborales que permitan a las empresas contratar empleados por horas. De la Espriella fue respaldado por el presidente estadounidense Donald Trump antes de la elección, lo que provocó acusaciones de interferencia en los asuntos internos colombianos.
El presidente electo entró en política hace un año después de dirigir un despacho de abogados en Florida que representaba a clientes de alto perfil, incluidos antiguos líderes de grupos paramilitares colombianos y empresarios acusados de lavado de dinero. Ha prometido cancelar las conversaciones de paz entre el gobierno de Colombia y grupos rebeldes, mientras implementa un enfoque de mano dura contra el crimen que incluye la construcción de megacárceles, modeladas según la penitenciaría CECOT en El Salvador.
De la Espriella también ha dicho que le gustaría reducir los impuestos a las empresas para que puedan permitirse pagar salarios más altos a los trabajadores. Bajo la administración Petro, el salario mínimo nacional casi se duplicó a alrededor de 550 dólares mensuales, según AP News.
El candidato perdedor, Iván Cepeda, aliado de Petro, inicialmente reconoció los resultados electorales, pero posteriormente dijo que si De la Espriella no renuncia a su ciudadanía estadounidense, no lo reconocerá como jefe de estado legítimo, según AP News.
De la Espriella ha dicho que grupos rebeldes, incluido el Ejército de Liberación Nacional y grupos disidentes de las FARC, están ofreciendo a sicarios hasta un millón de dólares para matarlo. Ha prometido adoptar una postura más dura contra estos grupos, que se han vuelto cada vez más poderosos en áreas rurales, donde se benefician del comercio de drogas.
Sergio Guzmán, analista de riesgo político en Bogotá, dijo que De la Espriella tendrá que hacer algunas concesiones mientras intenta implementar recortes presupuestarios o construir nuevas prisiones porque el abogado conservador carece de mayoría en el Congreso, según AP News. El objetivo de Petro ahora, según Guzmán, "es demostrar que sigue siendo influyente" y que las prioridades de su administración "no desaparecerán" sino que serán parte de un movimiento que perdurará en la política colombiana.
Petro también instalará por última vez el Congreso de la República esta tarde en el Capitolio Nacional, según El País.




