

Científicos chinos han identificado por primera vez evidencia molecular directa de reproducción entre Homo erectus y denisovanos hace aproximadamente 400.000 años, según un estudio publicado en Nature. El hallazgo, basado en el análisis de proteínas del esmalte dental de seis fósiles encontrados en China, resuelve el misterio de las llamadas 'poblaciones fantasma' y confirma que el Homo erectus dejó su huella genética en humanos actuales a través de cruces con otras especies.
Un equipo de investigadores chinos ha descubierto la primera prueba molecular concluyente del episodio de mestizaje más antiguo conocido entre especies humanas, según un estudio publicado este miércoles en la revista Nature. El hallazgo confirma que el Homo erectus y los denisovanos mantuvieron relaciones sexuales y tuvieron descendencia fértil hace aproximadamente 400.000 años, resolviendo así un enigma científico que había desconcertado a los expertos desde que comenzaron a estudiar ADN extraído de fósiles.
Los científicos analizaron las proteínas del esmalte dental de seis fósiles de hace unos 400.000 años —cinco hombres y una mujer— encontrados en varios yacimientos que abarcan buena parte de China de norte a sur, según el estudio. De las proteínas rescatadas, la variante M273V de la proteína dental ameloblastina resultó ser la clave del descubrimiento.
Los resultados muestran que esta proteína está presente en todos los fósiles analizados, que pertenecieron al Homo erectus, según la investigación. También se había encontrado previamente ese compuesto en los dientes de los denisovanos, parientes cercanos de los neandertales, quienes a su vez eran la especie humana más cercana al Homo sapiens.
El hallazgo supone que en algún momento de hace unos 400.000 años los erectus, cuyo origen está en África, y los denisovanos, una adaptación humana típica de Eurasia, se encontraron, mantuvieron sexo y tuvieron hijos fértiles, según el estudio. Es el episodio de mestizaje humano más antiguo conocido, y el primero que tiene como protagonista al Homo erectus, una especie humana que había sido ignorada hasta hace poco tiempo en este tipo de investigaciones.
Desde que los científicos desarrollaron la capacidad de estudiar el ADN extraído de fósiles, descubrieron marcas 'superarcaicas' en el ADN de algunas especies humanas, incluida el Homo sapiens, según explica el estudio. Estos vestigios de especies más antiguas y desconocidas con las que los humanos habían tenido sexo e hijos fueron llamados 'poblaciones fantasma' por algunos científicos ante la incapacidad de determinar quiénes eran aquellos intrusos genómicos.
El Homo erectus fue el primer humano en caminar erguido de forma muy similar a la actual, según los registros paleontológicos. Surgió en África hace unos dos millones de años, pero su cerebro de tamaño considerable, su capacidad de fabricar herramientas y sus dos piernas ágiles le permitieron convertirse en el primer humano que abandonó su cuna africana. Los erectus llegaron hasta Asia y Oceanía, y allí, en algunos lugares, sobrevivieron hasta hace apenas 100.000 años, lo que les convierte en la especie humana más longeva —los sapiens en comparación llevan existiendo solo unos 200.000 años—, según el estudio.
Aunque los científicos sabían que los humanos actuales descienden de los erectus, y que esta especie era la principal candidata a ser la responsable de esas 'introgresiones superarcaicas' en el genoma, esta es la primera prueba concluyente de ello, según el estudio publicado en Nature.
La nueva evidencia se suma a las ya conocidas: que los Homo sapiens se cruzaron con los neandertales, que dejaron hasta un 4% de su genoma en humanos actuales; y que los neandertales se cruzaron con los denisovanos, según investigaciones previas. Los sapiens también se cruzaron con denisovanos, lo que ha dejado ADN denisovano en algunas poblaciones humanas actuales, con adaptaciones como los genes que permiten vivir en algunos de los territorios más altos del planeta, como la cordillera del Himalaya. Los neandertales pasaron a los sapiens variantes que ayudaron a resistir el frío, a mejorar el sistema inmune, y dieron propensión a sufrir algunas enfermedades mentales, incluida la depresión, según estudios genéticos.
El nuevo trabajo también muestra una segunda proteína dental que parece única de los erectus, una nueva marca genética con la que identificar a esta especie, según el estudio. Tras el éxito de los neandertales como epicentro de la investigación en evolución humana en los últimos años, los erectus podrían convertirse en el nuevo protagonista en la búsqueda de los orígenes humanos.
El paleoantropólogo Antonio Rosas, que no participó en el trabajo, destacó su valía. 'Este estudio viene a confirmar lo que ya sospechábamos, pero por primera vez con datos moleculares', dijo Rosas. 'El trabajo nos muestra dos proteínas del esmalte; una exclusiva del erectus, y otra compartida con los denisovanos, sobre todos los más tardíos; una prueba de hibridación. Después, los denisovanos se cruzaron con los sapiens, y por eso algunos humanos actuales, los filipinos, tienen ADN de Homo erectus. También en África suponemos que hay personas que llevan ADN superarcaico que debería ser de Homo erectus y que, muy probablemente, aparecerá', dijo el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España.
Rosas destacó la importancia de esta especie en la evolución humana. 'Es la especie con más historia, la más longeva, y nos quedan muchas cosas por conocer de ella. Es muy importante obtener más datos. Probablemente cobre ahora más importancia que los neandertales y los denisovanos gracias a los nuevos datos moleculares', dijo.
El genetista Carles Lalueza-Fox coincidió en el diagnóstico: 'Se repite el patrón de entrecruzamientos, aunque este es el primero que se describe desde la paleoproteómica', escribió en un intercambio de mensajes, según el medio. La paleoproteómica es el estudio de proteínas antiguas conservadas en restos fósiles.
El descubrimiento evidencia que el árbol evolutivo de la humanidad es poroso, según el estudio. Esto implica que, aunque cada especie humana conocida es una adaptación única a su entorno, no habían perdido la capacidad de procrear y cruzarse entre ellos. El hallazgo confirma que algunas poblaciones humanas actuales, como los filipinos, llevan ADN de Homo erectus transmitido a través de los denisovanos, según explicó Rosas.
La investigación abre nuevas líneas de estudio sobre la evolución humana y la capacidad de diferentes especies del género Homo para reproducirse entre sí durante cientos de miles de años. Los científicos esperan que futuros análisis de proteínas antiguas revelen más episodios de mestizaje entre especies humanas, particularmente en África, donde se sospecha que existen más vestigios de ADN superarcaico de Homo erectus en poblaciones actuales.