

Las fuerzas de seguridad iraníes reprimieron con gases lacrimógenos una protesta en el Gran Bazar de Teherán, en medio de manifestaciones que continúan por décimo día consecutivo y han dejado al menos 35 personas muertas, según grupos de derechos humanos.
Las protestas en Irán, que comenzaron por la crítica situación económica y el desplome del valor de la moneda local, se han extendido a 257 ubicaciones en 88 ciudades del país, según datos de la agencia de noticias de activistas de derechos humanos (HRNA).
Los manifestantes, concentrados principalmente en el Gran Bazar de Teherán —un lugar históricamente simbólico durante la revolución de 1979—, fueron dispersados por fuerzas de seguridad que utilizaron gases lacrimógenos. Los manifestantes coreaban consignas como "Pahlavi volverá" y "Seyyed Ali será derrocado", en referencia a la monarquía derrocada y al Ayatolá Alí Jamenei.
Según fuentes de derechos humanos, al menos 35 personas han muerto y más de 1.200 han sido arrestadas durante estas protestas. La crisis económica ha sido el detonante principal: la moneda iraní ha perdido aproximadamente dos tercios de su valor en tres años, con un dólar estadounidense equivalente a 1.46 millones de riales.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reconoció la complejidad de la situación económica, advirtiendo que cualquier intervención podría empeorar la ya galopante inflación, cercana al 40%. El gobierno ha intentado calmar las protestas congelando algunos precios de productos y anunciando subsidios temporales.
Las manifestaciones han recibido atención internacional, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiendo que su país intervendría si el régimen iraní continúa reprimiendo violentamente a los manifestantes. El Departamento de Estado estadounidense ha condenado específicamente acciones como la irrupción de fuerzas de seguridad en un hospital en la provincia de Ilam.
A pesar de los intentos gubernamentales por controlar la situación, las protestas continúan extendiéndose, reflejando el profundo descontento de la población con la situación económica y política del país.