

La prestigiosa revista literaria Granta anunció que dejará de publicar las obras ganadoras del premio anual de relatos cortos de la Mancomunidad de Naciones después de que uno de los ganadores de este año enfrentara acusaciones generalizadas de haber utilizado inteligencia artificial para escribir su historia, según informó la publicación en un comunicado.
La revista indicó que no participará más en "asociaciones editoriales externas" en las que no tenga control editorial, según declaró a The Guardian.
En su comunicado, Granta explicó: "La selección de 2026 de los ganadores regionales del premio de la Mancomunidad causó una gran controversia, basada en la especulación de que una o más de las historias pueden haber sido al menos parcialmente generadas por inteligencia artificial, acusaciones que fueron rechazadas enérgicamente por los autores".
La junta directiva del Granta Trust decidió que "ya no participaremos en asociaciones editoriales externas" por el bien de su "integridad editorial", según el comunicado. La revista mantendrá las historias preseleccionadas del premio de la Mancomunidad en su sitio web "en interés público" y deseó "todo lo mejor" a su antiguo socio, la Fundación de la Mancomunidad, en su trabajo.
La controversia estalló en mayo cuando la historia ganadora de la región del Caribe, "The Serpent in the Grove" de Jamir Nazir, comenzó a atraer atención en las redes sociales X y Bluesky a mediados de ese mes, según la fuente. Los críticos afirmaron que la historia tenía "marcadores obvios" de escritura generada por inteligencia artificial.
La historia presenta elementos organizados en grupos de tres y construcciones del tipo "no x, sino y", que algunos consideran señales de uso de inteligencia artificial, según los críticos. También destacaron frases como "El sol sobre el galvanizado es un instrumento cruel" y "Ella tenía el tipo de caminar que hacía que los bancos se convirtieran en hombres".
Nazir defendió su trabajo en un correo electrónico enviado a The Observer a finales de mayo: "Mi proceso de escritura es inusual. Se realiza completamente en un teléfono Android. Esta es una necesidad impulsada por condiciones de salud crónicas que hacen que escribir de manera sostenida en un escritorio sea físicamente imposible. Por eso confío en el dictado de voz a texto para hacer mi escritura, seguido de una edición mínima con el teclado, junto con el mismo proceso de voz a texto. He usado esto en mi vida profesional y también para producir mi historia para la competencia de la Mancomunidad".
La editora y filántropa de Granta, Sigrid Rausing, publicó un comunicado el 19 de mayo en respuesta a la controversia: "Puede ser que los jueces ahora hayan otorgado un premio a un caso de plagio por inteligencia artificial; aún no lo sabemos, y quizás nunca lo sabremos", según declaró.
El mismo día, el director general de la Fundación de la Mancomunidad, Razmi Farook, afirmó: "Todos los escritores preseleccionados han declarado personalmente que no se utilizó inteligencia artificial y, tras una consulta adicional, la fundación ha confirmado esto", según su declaración.
El premio otorga 5.000 libras esterlinas al ganador general y 2.500 libras a los ganadores regionales, según la información disponible. De acuerdo con el sitio web del Sigrid Rausing Trust, el fideicomiso otorgó 30.000 libras al premio de relatos cortos de la Mancomunidad entre 2014 y 2016.
La Fundación del premio de la Mancomunidad no respondió a una solicitud de comentarios, según The Guardian.
La decisión de Granta marca un punto de inflexión en el debate sobre el uso de inteligencia artificial en la literatura y plantea interrogantes sobre cómo las instituciones culturales pueden verificar la autenticidad de las obras en una era donde la tecnología de generación de texto se vuelve cada vez más sofisticada. La controversia también expone las dificultades que enfrentan los premios literarios para establecer protocolos de detección de contenido generado por inteligencia artificial sin comprometer la privacidad o los derechos de los autores.
El caso ilustra la tensión creciente entre las herramientas de asistencia tecnológica legítimas, como el dictado de voz a texto que Nazir afirma utilizar por razones médicas, y el uso de sistemas de inteligencia artificial generativa para crear contenido literario. Esta distinción se vuelve cada vez más difusa a medida que las tecnologías evolucionan y se integran en los procesos creativos de formas que desafían las categorías tradicionales de autoría.
La ruptura de Granta con el premio de la Mancomunidad podría sentar un precedente para otras publicaciones literarias que enfrentan dilemas similares sobre cómo mantener estándares editoriales en asociaciones donde no ejercen control directo sobre el proceso de selección. La decisión también refleja la creciente preocupación en la industria editorial sobre la preservación de la integridad literaria en un contexto donde las fronteras entre la escritura humana y la asistida por máquinas se vuelven cada vez más difíciles de discernir.