

El Ministerio de Exteriores ruso calificó la operación militar estadounidense contra Venezuela como una 'agresión armada profundamente preocupante y condenable', tras el anuncio de la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas especiales de Estados Unidos.
El gobierno ruso ha emitido un comunicado enérgico rechazando la intervención militar estadounidense en Venezuela, exigiendo explicaciones inmediatas sobre el paradero de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Según el Ministerio de Exteriores ruso, 'los pretextos utilizados para justificar tales acciones son insostenibles'.
La respuesta oficial de Rusia destaca varios puntos críticos. Primero, condenan la operación como un acto de agresión armada que viola principios internacionales. Segundo, enfatizan que 'la hostilidad ideológica ha triunfado sobre el pragmatismo' en estas acciones.
El comunicado ruso subraya la necesidad de 'evitar una mayor escalada' y buscar soluciones mediante el diálogo diplomático. Reafirman su 'solidaridad con el pueblo venezolano' y su derecho a determinar su propio destino sin intervenciones externas.
El presidente estadounidense Donald Trump anunció la captura de Maduro como parte de una operación militar a gran escala, sin proporcionar detalles específicos sobre las circunstancias exactas. Rusia ha solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para discutir este acontecimiento.
Mientras tanto, el canciller venezolano Iván Gil ha calificado la operación como una 'agresión criminal' y ha pedido la intervención de Naciones Unidas. España se ha ofrecido como mediador para lograr una 'solución pacífica', llamando a la desescalada y moderación.
La embajada rusa en Caracas continúa operando con normalidad y mantiene contacto con las autoridades venezolanas y ciudadanos rusos residentes en el país.
Este incidente representa una escalada significativa en las tensiones internacionales, con implicaciones geopolíticas profundas para América Latina y las relaciones entre potencias mundiales.