

La tenista estadounidense Serena Williams, ganadora de 23 títulos de Grand Slam, vuelve a las canchas profesionales en el torneo de Wimbledon 2026 tras retirarse en 2022. La campeona de 44 años, que decidió aceptar la invitación para el cuadro individual prácticamente en el último momento, debutará el martes contra la australiana Maya Joint, número 87 del mundo, según confirmó en conferencia de prensa en el All England Club.
Serena Williams regresa al tenis profesional cuatro años después de su retiro, y lo hace en uno de los escenarios donde más éxitos cosechó: Wimbledon. La estadounidense, que no compite desde 2022, aceptó la invitación para participar en el cuadro individual del torneo británico en una decisión tomada prácticamente sobre la bocina, según reveló ella misma en conferencia de prensa.
"Tenía hasta el lunes para decidir y creo que al final lo hice el domingo. Sinceramente, hasta entonces no lo tenía nada claro... Y, si soy sincera, todavía no estoy del todo segura", dijo Williams entre risas, según reportó El País. La tenista de 44 años debutará el martes frente a la australiana Maya Joint, actualmente la 87ª del mundo.
La decisión de regresar representa un cambio radical en la mentalidad de una de las deportistas más exitosas de la historia. "Será muy diferente. Por primera vez en mi carrera mis expectativas son completamente distintas. No es que antes no disfrutara jugando, porque entonces no estaría aquí hoy, pero ahora siento que voy a disfrutar muchísimo simplemente por el hecho de estar en la pista", explicó Williams durante su comparecencia ante los medios en el All England Club.
Preparación y expectativas
Antes de llegar a Wimbledon, Williams disputó dos partidos de dobles como preparación: uno en Queen's junto a Victoria Mboko y otro con Karolina Muchova en Berlín, con un balance de una victoria y una derrota. Sin embargo, la campeona de 23 Grand Slams asegura que la experiencia de volver a competir "ha sido como montar en bicicleta" y que "todo ha vuelto de forma natural", según sus propias palabras.
Patrick Mourtaglou, técnico que acompañó a Williams durante más de una década, no descarta que su pupila pueda sorprender. "Y cuando se trata de competir, no hay nada imposible para ella. Puede volver con fuerza. No ha vuelto para ser una jugadora mediocre. Ella no es así", advirtió el entrenador francés.
A pesar de la incertidumbre sobre su rendimiento tras cuatro años alejada de las canchas, Williams mantiene intacto el factor intimidatorio que la caracterizó durante su carrera. "Espero estar nerviosa. He sentido nervios antes de prácticamente todos los partidos de mi carrera. Para mí eso significa que me importa lo que hago y que siento pasión por este deporte, ya sea una primera ronda o una final", afirmó la tenista.
El sistema antidopaje: "agotador"
Uno de los aspectos que más dudas generó en Williams sobre su regreso fue el sistema de controles antidopaje. Su nombre apareció en el programa antidopaje en octubre de 2025, señal formal de su intención de volver a competir. Sin embargo, la estadounidense calificó el sistema como "agotador" durante su conferencia de prensa ante unas cien personas.
"Lo odio. Entiendo perfectamente que los controles sean necesarios, pero creo que algunas normas son poco razonables", declaró con rotundidad. Williams explicó que las normas han cambiado desde su retiro: "Por ejemplo, si sales de casa fuera de la franja horaria que has comunicado y te hacen un control, también cuenta como una ausencia. Entonces, ¿qué hago si tengo que ir a recoger a mis hijos?". La tenista señaló que "esa fue una de las grandes razones por las que dudé tanto antes de volver".
Ahora madre de dos niñas de 8 y 2 años, además de empresaria, Williams reconoce que su agenda ha cambiado radicalmente desde sus años de dominio absoluto en el circuito.
Legado en Wimbledon
Williams ha conquistado siete títulos individuales en Wimbledon (2002, 2003, 2009, 2010, 2012, 2015 y 2016) y otros seis en la modalidad de dobles, lo que la convierte en una de las tenistas más exitosas en la historia del torneo británico. Su presencia en esta edición ha acaparado la atención mediática, incluso por encima de figuras actuales como Aryna Sabalenka, Jannik Sinner o Novak Djokovic.
Durante los últimos meses, Williams ha seguido de cerca la evolución del circuito y especialmente de los cuatro Grand Slams. Le encanta "la intensidad" de Sabalenka y también disfruta viendo a su compatriota Coco Gauff, además de haberse fijado en la joven Mirra Andreeva, campeona reciente de Roland Garros, según comentó.
Precisamente Andreeva declaró estos días que jamás sería plato de buen gusto un cruce con Serena, incluso contra esta versión incierta de la campeona. "Sinceramente, no me sorprende. Si cualquiera de los miembros del Big Four regresara hoy, nadie querría enfrentarse a ellos", respondió Williams, refiriéndose a Rafael Nadal, Roger Federer, Andy Murray y el todavía activo Novak Djokovic.
Reacciones en el circuito
El regreso de Williams ha generado reacciones entusiastas entre las principales figuras del tenis. Djokovic declaró el sábado: "Lo que está haciendo es inspirador y épico. Todas las miradas, claro, están en ella y en su regreso. Espero que disfrute porque lo merece. Ha creado algo histórico y legendario en su carrera. Merece cada aplauso que va a recibir".
Por su parte, Sabalenka agregó: "No sé hasta dónde llegará, pero estoy muy ilusionada por verla jugar otra vez".
Williams, quien apareció en la conferencia de prensa con una chaqueta blanca y un resplandeciente anillo en el anular izquierdo, mantiene su característica presencia escénica. "In situ, su presencia escénica se multiplica por mil", describió el cronista de El País, quien destacó su "paso firme, cachazudo y poderoso" al entrar en la sala de conferencias.
Filosofía de vida
A lo largo de su carrera, Williams ha tenido que enfrentar múltiples desafíos, desde su origen social hasta cuestiones raciales, pasando por ser el objetivo a batir durante dos décadas. "Para mí el camino siempre ha sido cuesta arriba, en muy pocas ocasiones ha sido cuesta abajo. Pero creo que, cuando quieres conseguir algo grande, tienes que exigirte siempre un poco más. Aunque exista un camino fácil, yo prefiero elegir el difícil. Así que sí, todavía siento que sigo subiendo esa cuesta", expuso la tenista.
Esta filosofía se refleja en el título que eligió para su comparecencia: "Siempre he preferido lo difícil". Williams comentó que sus trofeos "no están escondidos, pero tampoco en un sitio especialmente visible", y que prefiere no recrearse en el pasado.
Su mensaje, sin embargo, permanece intacto: "Creer en una misma y perseguir cualquier sueño, por imposible o loco que parezca", un lema que ha inspirado a generaciones de deportistas.
Incertidumbre y expectación
Aunque la lógica invita a pensar que el recorrido de Williams en Londres no debería ser excesivamente largo dada su inactividad de cuatro años, la campeona ya ha ganado al generar una expectación sin precedentes. A sus 44 años, desafía las convenciones sobre edad y rendimiento deportivo en el tenis profesional.
Williams intenta mantenerse emocionalmente neutra para que "la voluntad de hacerlo bien" no termine desestabilizando este regreso anunciado el 1 de junio. Durante los últimos meses ha pulido al máximo su físico y se ha preparado para volver a sentir ese "gusanillo que pone en alerta y acelera el flujo de la sangre", según describió.
El debut del martes contra Maya Joint será la primera prueba real de hasta dónde puede llegar esta versión de Serena Williams. Mientras tanto, Wimbledon vuelve a tener a sus pies a una campeona que, independientemente del resultado, ya ha demostrado que su magnetismo y su aura permanecen intactos.