SpaceX cotizaba este lunes a 120,26 dólares por acción, por debajo incluso del precio de debut de 135 dólares hace poco más de un mes. La capitalización bursátil de la compañía ha caído por debajo de los 1,6 billones de dólares, después de haber alcanzado casi tres billones en las semanas posteriores a su oferta pública inicial (OPV), la mayor de la historia.
El retraso del lanzamiento del decimotercer vuelo de prueba del Starship, causado por un fallo automático en el encendido de un motor Raptor 3, ha acelerado la corrección de precios. El cohete transportará 20 satélites Starlink V3 por primera vez en este vuelo reprogramado para el 23 de julio.
Según Bloomberg, SpaceX está teniendo un rendimiento inferior al de la mayoría de las grandes OPV del Nasdaq, y es probable que continúe esta tendencia a medida que se disipe el impulso inicial. Las acciones se dispararon casi un 50% al cierre del primer día de cotización a mediados de junio, convirtiendo a Elon Musk en el primer billonario de la historia, pero la euforia inicial se está desvaneciendo.
A pesar del desplome bursátil, la empresa está en conversaciones para ampliar sus fuentes de ingresos. Según The Wall Street Journal, SpaceX está negociando con el Departamento de Defensa de Estados Unidos la venta de capacidad de procesamiento, un acuerdo que podría alcanzar varios miles de millones de dólares. Este tipo de contrato es similar a los que SpaceX ha firmado previamente con Alphabet y Anthropic PBC.
En junio, Google acordó pagar a SpaceX 920 millones de dólares mensuales por capacidad de procesamiento como parte de un acuerdo de servicios en la nube que se extiende hasta mediados de 2029. Anthropic, por su parte, acordó en mayo pasado pagar a la empresa de Musk 1.250 millones de dólares mensuales por capacidad de procesamiento para dar soporte a su software de inteligencia artificial Claude.
Estas negociaciones ocurren en un momento en que el ejército estadounidense busca construir centros de datos en sus instalaciones, lo que abre nuevas oportunidades comerciales para SpaceX.
A pesar de la caída bursátil, los analistas de Wall Street siguen siendo mayoritariamente optimistas con respecto a la compañía. Adam Jonas, analista de Morgan Stanley, ha otorgado un precio objetivo de 300 dólares por acción para SpaceX. El banco de inversión prevé un crecimiento vertiginoso en el futuro previsible, basándose en la capacidad de Musk para cerrar acuerdos de infraestructura y expandir la filial de inteligencia artificial de SpaceX.
Según el análisis de Morgan Stanley, los ingresos de SpaceX pasarían de 18.700 millones de dólares en 2025 a 319.000 millones en 2030 y a 3,3 billones en 2040. La mayor parte de este crecimiento proyectado proviene del sector de inteligencia artificial, donde Morgan Stanley confía en que SpaceX desarrolle infraestructura orbital para la conectividad global y servicios de IA.
El optimismo de los analistas contrasta con la volatilidad actual del mercado, reflejando la brecha entre las expectativas a largo plazo sobre el potencial de la empresa y la incertidumbre a corto plazo generada por los retrasos técnicos y la corrección de precios tras la euforia inicial de la OPV.
