

Científicos de la NASA han identificado un protocúmulo denominado JADES-ID1, ubicado a 12.7 mil millones de años luz de la Tierra, que desafía los modelos actuales sobre la formación de estructuras cósmicas en el universo temprano.
Un equipo internacional de astrónomos ha logrado un hallazgo revolucionario en el campo de la cosmología: un protocúmulo galáctico que contradice las predicciones científicas actuales sobre la formación de estructuras en el universo primigenio. El descubrimiento, realizado mediante la combinación de observaciones del Observatorio de Rayos X Chandra y el Telescopio Espacial James Webb (JWST), podría obligar a los científicos a repensar sus teorías sobre la evolución temprana del universo.
El protocúmulo, bautizado como JADES-ID1, se encuentra aproximadamente a 12.7 mil millones de años luz de la Tierra, lo que significa que fue observado cuando el universo tenía apenas mil millones de años después del Big Bang. Con una masa estimada de 20 billones de soles, este protocúmulo presenta dos características fundamentales: una gran cantidad de galaxias unidas por gravedad —al menos 66 miembros potenciales detectados por Webb— y una inmensa nube de gas caliente identificada por Chandra.
Según Akos Bogdan y Gerritt Schellenberger, del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian, la mayoría de los modelos cosmológicos actuales predecían que no habría suficiente tiempo ni densidad galáctica para formar un protocúmulo de este tamaño en una época tan temprana del universo. El registro anterior de un protocúmulo con emisión de rayos X se ubicaba aproximadamente tres mil millones de años después del Big Bang.
La investigación, publicada en la revista Nature, fue realizada por científicos del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian y la Universidad de Manchester. El descubrimiento se llevó a cabo en el campo de observación de JADES, que se superpone con el Campo Profundo Sur de Chandra, considerado el sitio de la observación de rayos X más profunda jamás realizada.
De los seis candidatos a protocúmulos identificados en el campo de observación, solo JADES-ID1 presenta galaxias embebidas en gas caliente y posee suficiente masa para generar una señal de rayos X detectable. Este hallazgo no solo amplía nuestra comprensión de la formación temprana de estructuras cósmicas, sino que también desafía los modelos teóricos existentes sobre la evolución del universo.
Los investigadores destacan que este descubrimiento obligará a la comunidad científica a revisar y posiblemente reformular las teorías actuales sobre cómo aparecieron por primera vez los cúmulos galácticos, esas gigantescas colecciones de galaxias, gas caliente y materia oscura que constituyen las estructuras más grandes del universo.