

El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció el despido de Pam Bondi como Fiscal General y Kristi Noem como Secretaria de Seguridad Nacional, en medio de críticas por su gestión de la inmigración y el caso Epstein.
En un giro significativo en su administración, el presidente Donald Trump ha despedido a dos altos funcionarios en el último mes, marcando las primeras salidas de su gabinete durante su segundo mandato. Pam Bondi fue removida de su cargo como Fiscal General, mientras que Kristi Noem fue destituida de su puesto como Secretaria de Seguridad Nacional. Estos despidos se producen en un contexto de creciente descontento público por las tácticas de inmigración agresivas de la administración y la gestión del caso de Jeffrey Epstein. Trump expresó su frustración con Bondi por su falta de acción en la persecución de adversarios políticos y su manejo de los archivos relacionados con Epstein. En un mensaje en Truth Social, Trump elogió a Bondi como 'una gran patriota americana y una amiga leal', anunciando que asumirá un nuevo y importante trabajo en el sector privado. Por su parte, Noem fue criticada por su actuación en audiencias congresionales y por la controversia en torno a la financiación del departamento, especialmente tras los tiroteos fatales de Renee Good y Alex Pretti por parte de oficiales federales en Minneapolis. Aunque fue despedida, Trump la nombró 'Enviada Especial para el Escudo de las Américas'. Markwayne Mullin, un aliado republicano, fue designado como su sucesor. Además, otros funcionarios de alto rango han dejado sus puestos, incluyendo a Greg Bovino, exjefe de la Patrulla Fronteriza, y Susan Monarez, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, quien fue despedida por no alinearse con la agenda del presidente. La administración de Trump ha enfrentado un periodo de inestabilidad, con múltiples cambios en su gabinete y la posibilidad de más despidos en el futuro, incluyendo la posible salida de Tulsi Gabbard, Directora de Inteligencia Nacional.