El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conservará la protección contra auditorías del Servicio de Impuestos Internos (IRS) que le otorgó el fiscal general interino Todd Blanche, incluso después de que este abandonara un polémico fondo de 1.800 millones de dólares destinado a supuestas víctimas de excesos federales. La inmunidad fiscal, que podría valer decenas de millones de dólares para Trump y su familia, ha generado escasa oposición republicana en el Congreso, según reportó The New York Times.