El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky acusó a Rusia de optar por una 'escalada de Pascua' en lugar de un alto el fuego, tras un ataque masivo que dejó seis civiles muertos y 40 heridos en varias regiones del país.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, ha denunciado que Rusia ha elegido una 'escalada de Pascua' en lugar de aceptar un alto el fuego propuesto, después de que el país lanzara un ataque a gran escala con drones y misiles que resultó en la muerte de seis civiles y 40 heridos. Este ataque se produce en un contexto donde los esfuerzos para poner fin a la guerra, liderados por Estados Unidos, han estancado desde que el presidente estadounidense Donald Trump y su equipo cambiaron su enfoque hacia el conflicto en Oriente Medio. Zelensky afirmó que la situación en el frente oriental es la 'más favorable' para Ucrania en diez meses, aunque los ataques aéreos rusos no han cesado. En la región de Zhytomyr, al oeste de la capital, Kyiv, los rescatistas buscaban sobrevivientes entre los escombros de casas destruidas. En Kyiv, un dron impactó un bloque de apartamentos, provocando un incendio. En Kharkiv, una mujer murió y varias personas resultaron gravemente heridas en lo que el alcalde describió como uno de los ataques más grandes en la ciudad hasta la fecha. Zelensky describió el bombardeo como una respuesta rusa a su propuesta de una tregua temporal para las festividades de Pascua, que se celebran el próximo fin de semana tanto en Ucrania como en Rusia. A pesar de la intensificación de los ataques, Zelensky reiteró que la oferta de una tregua sigue en pie si Moscú acepta. Sin embargo, hay dudas sobre la disposición de Rusia para llegar a un acuerdo, especialmente dado el contexto global que parece favorecer a Moscú. La escasez potencial de combustible y el aumento de precios debido a la guerra en Irán también preocupan a Ucrania, que necesita grandes cantidades de diésel para sus tropas. Zelensky advirtió que la prolongación del conflicto en Oriente Medio podría resultar en una disminución del suministro de misiles defensivos de Estados Unidos, lo que complicaría aún más la situación en el frente ucraniano. A pesar de estos desafíos, el presidente ucraniano describió la situación en el frente como 'estable', con pequeñas ganancias territoriales en algunos lugares y pérdidas en otros, sugiriendo que la amenaza de un gran avance ruso ha disminuido.